10 Febrero 2012 Seguir en 
NUEVA YORK / DAMASCO/ MOSCÚ.- Siria vivió ayer una nueva jornada sangrienta, con más de un centenar de muertos en Homs, mientras gran parte de la comunidad internacional intenta buscar una salida para el país sin tener que recurrir a la intervención militar.
Las tropas del presidente sirio, Bashar al Assad, mataron a 126 personas, 110 de ellas en Homs, según informó la cadena Al Arabiya en base a fuentes opositoras.
La provincia de Homs es desde hace días el principal blanco de los ataques del régimen de Al Assad. La capital está cercada, con puestos militares en todas las carreteras que desde hace diez días impiden la llegada de alimentos. Los productos de primera necesidad y las medicinas comienzan a escasear, así como el combustible para calefacción, en medio de las bajas temperaturas.
Entretanto, según informó el diario semioficial saudí "Al Sharq", los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe estudiarán el reconocimiento del opositor Consejo Nacional Sirio en la reunión que mantendrá la organización el domingo en El Cairo.
"Los ministros también abordarán medidas urgentes para detener la máquina de matar en Siria", cita el diario a las fuentes árabes. Por su parte, el Consejo Nacional Sirio debatirá en Qatar cómo se puede detener el derramamiento de sangre. La agrupación opositora aboga de forma más decidida que nunca por la opción militar y por el por el posible suministro de armas a los desertores.
El secretario general de la Liga, el egipto Nabil al Arabi, solicitó el miércoles a Naciones Unidas que envíe observadores de la ONU a Siria, para que trabajen sobre el terreno con los observadores árabes. "Estamos considerando una misión conjunta con la Liga Árabe", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tras una sesión del Consejo de Seguridad en Nueva York. "Ya murieron tantos. ¿Cuántos más deben morir antes de que se encuentre una solución política?", se preguntó.
Desde Estocolmo, el primer ministro británico, David Cameron, insistió en la necesidad de continuar aumentando la presión sobre el gobierno de Siria por su sangrienta represión a las fuerzas de la oposición. "Claramente lo que estamos viendo en nuestras pantallas de televisión es completamente inaceptable", dijo Cameron.
En Rusia el premio Nobel de la Paz y ex presidente soviético Mijail Gorbachov quien pidió cautela en el conflicto de Siria, oponiéndose además a una intervención militar. "Hay que actuar con precaución y de forma responsable", dijo y agregó: "a aquellos que les piquen los dedos, que se laven las manos y se tranquilicen". Con estas declaraciones apoyaba la postura del Kremlin en este conflicto. (DPA)
Las tropas del presidente sirio, Bashar al Assad, mataron a 126 personas, 110 de ellas en Homs, según informó la cadena Al Arabiya en base a fuentes opositoras.
La provincia de Homs es desde hace días el principal blanco de los ataques del régimen de Al Assad. La capital está cercada, con puestos militares en todas las carreteras que desde hace diez días impiden la llegada de alimentos. Los productos de primera necesidad y las medicinas comienzan a escasear, así como el combustible para calefacción, en medio de las bajas temperaturas.
Entretanto, según informó el diario semioficial saudí "Al Sharq", los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe estudiarán el reconocimiento del opositor Consejo Nacional Sirio en la reunión que mantendrá la organización el domingo en El Cairo.
"Los ministros también abordarán medidas urgentes para detener la máquina de matar en Siria", cita el diario a las fuentes árabes. Por su parte, el Consejo Nacional Sirio debatirá en Qatar cómo se puede detener el derramamiento de sangre. La agrupación opositora aboga de forma más decidida que nunca por la opción militar y por el por el posible suministro de armas a los desertores.
El secretario general de la Liga, el egipto Nabil al Arabi, solicitó el miércoles a Naciones Unidas que envíe observadores de la ONU a Siria, para que trabajen sobre el terreno con los observadores árabes. "Estamos considerando una misión conjunta con la Liga Árabe", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tras una sesión del Consejo de Seguridad en Nueva York. "Ya murieron tantos. ¿Cuántos más deben morir antes de que se encuentre una solución política?", se preguntó.
Desde Estocolmo, el primer ministro británico, David Cameron, insistió en la necesidad de continuar aumentando la presión sobre el gobierno de Siria por su sangrienta represión a las fuerzas de la oposición. "Claramente lo que estamos viendo en nuestras pantallas de televisión es completamente inaceptable", dijo Cameron.
En Rusia el premio Nobel de la Paz y ex presidente soviético Mijail Gorbachov quien pidió cautela en el conflicto de Siria, oponiéndose además a una intervención militar. "Hay que actuar con precaución y de forma responsable", dijo y agregó: "a aquellos que les piquen los dedos, que se laven las manos y se tranquilicen". Con estas declaraciones apoyaba la postura del Kremlin en este conflicto. (DPA)







