09 Febrero 2012 Seguir en 
MADRID, España.- El juez Baltasar Garzón fue condenado hoy a 11 años de inhabilitación por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que lo halló culpable de autorizar la intervención de las comunicaciones que mantuvieron en prisión los cabecillas de la trama Gürtel con sus abogados.
El fallo fue aprobado por unanimidad y le fue comunicado personalmente al aún titular del Juzgado Central de Instrucción número cinco, quien se desplazó esta mañana a la sede del Tribunal Supremo.
La acusación, sustentada por el abogado Ignacio Peláez, quien representa al empresario vinculado a la trama, José Luis Ulibarri, reclamaba entre 10 y 17 años de inhabilitación para Garzón por haber vulnerado su derecho de defensa al haber intervenido sus comunicaciones en prisión.
Tras conocer la sentencia, Garzón abandonó el alto tribunal con semblante serio y sin realizar declaraciones, informó la agencia de noticias "Europa Press". Se trata de la primera causa por la que el juez de la Audiencia Nacional se sentó en el banquillo de los acusados por cometer un supuesto delito de prevaricato y otro de uso de artificios de escucha y grabación con violación de las garantías constitucionales.
Ayer mismo quedó para sentencia el segundo juicio celebrado contra Garzón en el Tribunal Supremo, por otro presunto delito de prevaricato cometido al investigar los crímenes franquistas siendo que, supuestamente según la acusación, carecía de competencia para ello.
Garzón, suspendido cautelarmente en sus funciones desde mayo de 2010, tiene abiertos también otra acusación de prevaricato en su contra otros procedimientos en su contra por supuesto cobro del Banco del Santander y otras entidades por organizar unos cursos en la Universidad de Nueva York. (Télam)
El fallo fue aprobado por unanimidad y le fue comunicado personalmente al aún titular del Juzgado Central de Instrucción número cinco, quien se desplazó esta mañana a la sede del Tribunal Supremo.
La acusación, sustentada por el abogado Ignacio Peláez, quien representa al empresario vinculado a la trama, José Luis Ulibarri, reclamaba entre 10 y 17 años de inhabilitación para Garzón por haber vulnerado su derecho de defensa al haber intervenido sus comunicaciones en prisión.
Tras conocer la sentencia, Garzón abandonó el alto tribunal con semblante serio y sin realizar declaraciones, informó la agencia de noticias "Europa Press". Se trata de la primera causa por la que el juez de la Audiencia Nacional se sentó en el banquillo de los acusados por cometer un supuesto delito de prevaricato y otro de uso de artificios de escucha y grabación con violación de las garantías constitucionales.
Ayer mismo quedó para sentencia el segundo juicio celebrado contra Garzón en el Tribunal Supremo, por otro presunto delito de prevaricato cometido al investigar los crímenes franquistas siendo que, supuestamente según la acusación, carecía de competencia para ello.
Garzón, suspendido cautelarmente en sus funciones desde mayo de 2010, tiene abiertos también otra acusación de prevaricato en su contra otros procedimientos en su contra por supuesto cobro del Banco del Santander y otras entidades por organizar unos cursos en la Universidad de Nueva York. (Télam)







