Critican la posición del alperovichismo

"Promueve la anomia", reprocha Romero; "Yapura Astorga debe resistir", opina Robles.

27 Enero 2012
En favor de uno, en contra del otro. A la decisión del intendente tafinisto Jorge Yapura Astorga de clausurar el polémico hotel de Luis Zermoglio y su familia le han nacido tantas adhesiones como detractores tiene el gobernador José Alperovich y su postura de apoyar el emprendimiento edificado en infracción de la normativa vigente.

En favor del ex radical Yapura Astorga se ha pronunciado el ex convencional constituyente de la Unión Cívica Radical (UCR), Juan Roberto Robles, que en una carta lo exhortó a seguir luchando. "Me siento orgulloso de que un intendente del histórico, sufrido y heroico interior tucumano se haya atrevido a ponerle un fuerte freno a un gobernador despótico y tremendamente irrespetuoso de las más elementales normas legales", afirmó Robles, que invitó a Yapura Astorga a regresar a la UCR (en agosto, este desplazó a Carlos Rodríguez de la intendencia con una lista de Participación Cívica "acoplada" al alperovichismo).

"Es lamentable que el gobernador promueva la anomia", manifestó por su parte Enrique Romero, justicialista disidente y presidente del partido Cruzada Peronista. "Su aval a la construcción del hotel de Tafí y a la ampliación de un sanatorio de San Miguel de Tucumán resulta propio de un déspota que desconoce las autonomías municipales, a quien resbalan los derechos y garantías consagrados en la Constitución", ha reprochado el dirigente. Y añadió: "me parece sospechoso que Bernado Racedo Aragón conozca el monto de la inversión cuando en principio no se habría pedido permiso para la construcción de dicho emprendimiento" (ante la consulta de LA GACETA, el titular del Ente Tucumán Turismo había calculado que detrás de este hotel había entre cinco y seis millones de pesos).

En favor del ex radical Yapura Astorga se ha pronunciado el ex convencional constituyente de la Unión Cívica Radical (UCR), Juan Roberto Robles, que en una carta lo exhortó a seguir luchando. "Me siento orgulloso de que un intendente del histórico, sufrido y heroico interior tucumano se haya atrevido a ponerle un fuerte freno a un gobernador despótico y tremendamente irrespetuoso de las más elementales normas legales", afirmó Robles, que invitó a Yapura Astorga a regresar a la UCR (en agosto, este desplazó a Carlos Rodríguez de la intendencia con una lista de Participación Cívica "acoplada" al alperovichismo).

"Es lamentable que el gobernador promueva la anomia", manifestó por su parte Enrique Romero, justicialista disidente y presidente del partido Cruzada Peronista. "Su aval a la construcción del hotel de Tafí y a la ampliación de un sanatorio de San Miguel de Tucumán resulta propio de un déspota que desconoce las autonomías municipales, a quien resbalan los derechos y garantías consagrados en la Constitución", ha reprochado el dirigente. Y añadió: "me parece sospechoso que Bernado Racedo Aragón conozca el monto de la inversión cuando en principio no se habría pedido permiso para la construcción de dicho emprendimiento" (ante la consulta de LA GACETA, el titular del Ente Tucumán Turismo había calculado que detrás de este hotel había entre cinco y seis millones de pesos).

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