Por ahuyentar a los 'colados', hirió a un invitado
El viernes a la noche, un chico de 16 años fue a una fiesta que se realizaba en una vivienda de Santa Fe y Esquiú. Después de las 4, llegaron varios chicos en moto, que no estaban invitados; intentaron ingresar pero no los dejaron. Cuando se armó una pelea entre ambos bandos, el padre del dueño de casa realizó cuatro disparos desde adentro. Uno impactó contra el joven.
23 Enero 2012 Seguir en 
Un adolescente organizó una fiesta en su casa para festejar el cumpleaños número 18 de un amigo. Pero al final de la noche se desató una pelea con un grupo de chicos que no estaban invitados. Para ahuyentarlos, su papá realizó cuatro disparos desde adentro de la vivienda. Una de las balas terminó alojada en la cervical de un joven de 16 años, que sí estaba invitado a la fiesta.
La víctima, que vive en Yerba Buena, tiene amigos en común con el dueño de la casa donde se realizó el festejo, por eso estaba invitado. La cita era el viernes a la noche, en la intersección de Santa Fe y Esquiú.
Pasadas las 4, cuando los bares y boliches ya habían cerrado sus puertas, un grupo de chicos que no pertenecían al barrio habrían confundido al cumpleaños con un after e intentaron ingresar. Pero el dueño de casa no se los permitió. "Era una fiesta sólo para conocidos", aclaró un amigo del joven herido, que también es menor de edad y prefirió no revelar su identidad.
Según el relato del chico, uno de los adolescentes que había quedado afuera logró entrar. "Entonces uno de los organizadores de la fiesta le metió una piña (sic) y, cuando abrieron el portón para sacarlo, se empezaron a meter todos los que estaban en la vereda", agregó.
El joven señaló también que la entrada de estos chicos generó una violenta pelea donde hubo, incluso, botellazos y pedazos de vidrios que volaban desde un lado y del otro.
"Ahí yo les dije a mis amigos que nos vayamos para que nadie salga lastimado. Nosotros nos fuimos a la vuelta de la casa a buscar la moto y escuchamos dos disparos que venían desde adentro", recordó el joven. En ese instante, él y la víctima daban la vuelta por la esquina para retirarse. "Cuando sentimos el tercer disparo, lo vi que cayó sobre la calle. Él iba saliendo con su moto y se desvaneció sobre el pavimento, contra el cordón", precisó. Después oyó un disparo más. Según afirmó, en total fueron cuatro.
"La bala le pegó en el omóplato, todos empezamos a gritar. Yo le vi la mancha de sangre y el balazo, pero nadie me creía que estaba herido, todos pensaban que se había desmayado por el susto", manifestó su amigo. Unos minutos después, llegó en un auto un conocido de los adolescentes. Ahí aprovecharon para cargar al joven herido y llevarlo al hospital Padilla.
El chico indicó, además, que luego del incidente llegó un móvil de la Policía al lugar y llamaron al padre del organizador de la fiesta.
Delicado
En el nosocomio informaron que el chico tenía un proyectil alojado en la zona cervical y quedó internado en la Unidad Respiratoria, con diagnóstico reservado. "Ahora dicen que está bien, pero él no siente las piernas", comentó su amigo, angustiado. En tanto, Rubén Marcelo Camisay, de 44 años, acusado de haber hecho los disparos, quedó aprehendido.
Personal policial allanó la vivienda del hombre, ayer a las 11. Allí secuestraron dos armas de fuego: una escopeta calibre 12/70 y un revólver calibre 32 largo. Ambas con sus respectivos recibos de compra y una autorización del Repar (Registro Provincial de Armas) para la tenencia del revólver.
En tanto, el padre del joven herido no quiso hacer declaraciones. "La mayoría de los testigos son menores, por ahora prefiero no hablar", dijo el hombre en la puerta de su casa.
La investigación está a cargo de la División de Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, por instrucción de la fiscala de Feria Adriana Giannoni.
La víctima, que vive en Yerba Buena, tiene amigos en común con el dueño de la casa donde se realizó el festejo, por eso estaba invitado. La cita era el viernes a la noche, en la intersección de Santa Fe y Esquiú.
Pasadas las 4, cuando los bares y boliches ya habían cerrado sus puertas, un grupo de chicos que no pertenecían al barrio habrían confundido al cumpleaños con un after e intentaron ingresar. Pero el dueño de casa no se los permitió. "Era una fiesta sólo para conocidos", aclaró un amigo del joven herido, que también es menor de edad y prefirió no revelar su identidad.
Según el relato del chico, uno de los adolescentes que había quedado afuera logró entrar. "Entonces uno de los organizadores de la fiesta le metió una piña (sic) y, cuando abrieron el portón para sacarlo, se empezaron a meter todos los que estaban en la vereda", agregó.
El joven señaló también que la entrada de estos chicos generó una violenta pelea donde hubo, incluso, botellazos y pedazos de vidrios que volaban desde un lado y del otro.
"Ahí yo les dije a mis amigos que nos vayamos para que nadie salga lastimado. Nosotros nos fuimos a la vuelta de la casa a buscar la moto y escuchamos dos disparos que venían desde adentro", recordó el joven. En ese instante, él y la víctima daban la vuelta por la esquina para retirarse. "Cuando sentimos el tercer disparo, lo vi que cayó sobre la calle. Él iba saliendo con su moto y se desvaneció sobre el pavimento, contra el cordón", precisó. Después oyó un disparo más. Según afirmó, en total fueron cuatro.
"La bala le pegó en el omóplato, todos empezamos a gritar. Yo le vi la mancha de sangre y el balazo, pero nadie me creía que estaba herido, todos pensaban que se había desmayado por el susto", manifestó su amigo. Unos minutos después, llegó en un auto un conocido de los adolescentes. Ahí aprovecharon para cargar al joven herido y llevarlo al hospital Padilla.
El chico indicó, además, que luego del incidente llegó un móvil de la Policía al lugar y llamaron al padre del organizador de la fiesta.
Delicado
En el nosocomio informaron que el chico tenía un proyectil alojado en la zona cervical y quedó internado en la Unidad Respiratoria, con diagnóstico reservado. "Ahora dicen que está bien, pero él no siente las piernas", comentó su amigo, angustiado. En tanto, Rubén Marcelo Camisay, de 44 años, acusado de haber hecho los disparos, quedó aprehendido.
Personal policial allanó la vivienda del hombre, ayer a las 11. Allí secuestraron dos armas de fuego: una escopeta calibre 12/70 y un revólver calibre 32 largo. Ambas con sus respectivos recibos de compra y una autorización del Repar (Registro Provincial de Armas) para la tenencia del revólver.
En tanto, el padre del joven herido no quiso hacer declaraciones. "La mayoría de los testigos son menores, por ahora prefiero no hablar", dijo el hombre en la puerta de su casa.
La investigación está a cargo de la División de Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, por instrucción de la fiscala de Feria Adriana Giannoni.







