Acreedores dejan Grecia y negocian por vía telefónica

Si no hay acuerdo, el país entrará en default.

UN PEDIDO. El FMI que conduce Lagarde solicitó que el déficit disminuya. AFP
UN PEDIDO. El FMI que conduce Lagarde solicitó que el déficit disminuya. AFP
22 Enero 2012
LONDRES/ATENAS.- Los representantes de los acreedores privados de Grecia dejaron Atenas inesperadamente ayer sin haber alcanzado un acuerdo sobre un plan de canje de deuda, vital para evitar una moratoria desordenada, dijeron fuentes cercanas a las negociaciones. Un equipo técnico permaneció en la capital griega para trabajar en los detalles y las conversaciones continuarán por teléfono, aunque es poco probable que se logre un acuerdo antes de una importante reunión prevista mañana entre los ministros de finanzas de la zona euro, señalaron las fuentes.

Luego de varias rondas de conversaciones del miércoles al viernes, Grecia y sus acreedores privados, representados por el jefe del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), Charles Dallara, buscan lograr un pacto en el cual los inversores asuman una pérdida real de entre 65% y 70%.

Los nuevos bonos tendrán un vencimiento a 30 años y tasas progresivas de interés de un promedio de 4%, dijo un funcionario bancario cercano a las negociaciones.

Pero muchos detalles siguen sin ser resueltos, y las fuentes afirmaron que buena parte de la atención se centrará ahora en la reunión del lunes en Bruselas, y en cómo Alemania y el FMI evalúen el progreso de las negociaciones del canje de deuda.

"Las discusiones se mantendrán por teléfono durante este fin de semana, pero es poco probable que se logre un acuerdo antes de la semana próxima, si llega a haber acuerdo", dijo una fuente. "Las cosas están complicadas, nos estamos acercando a las cifras, pero sigue habiendo trabajo por delante", agregó. El FMI y los países de la UE, y en particular el líder del bloque, Alemania, quieren asegurarse que el acuerdo regrese a las desordenadas finanzas griegas a un camino sostenible antes de aprobar un nuevo rescate por 130.000 millones de euros, que además es crucial para evitar un default desordenado.

El FMI, con Christine Lagarde a la cabeza, insiste en que el acuerdo debe garantizar que la carga de deuda de Grecia sea reducida a un 120% de su PBI para 2020, desde el actual 160%, tal como fue pactado en una cumbre de la UE en octubre. El prestamista ha advertido que ese objetivo es complicado porque las perspectivas económicas de Grecia se han deteriorado desde entonces. (Reuters)

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