21 Enero 2012 Seguir en 
ABUYA, Nigeria.- La cifra de víctimas tras una serie coordinada de ataques con bombas anoche en la ciudad nigeriana de Kano, en el norte del país, ascendió a al menos 150 y podría seguir creciendoya que muchos de los heridos sufrieron graves quemaduras, según aseguraron fuentes hospitalarias.
Los ataques se produjeron contra la central de la policía y otras tres comisarías de la segunda ciudad del país. Entre los muertos se encuentra el reportero televisivo Eneche Akogwu, de 31 años, muerto a disparos mientras entrevistaba a testigos. Las autoridades impusieron el toque de queda en la ciudad tras las explosiones.
Boko Haram asumió la autoría de los ataques, en venganza por los últimos arrestos de miembros de la secta en la ciudad. El grupo pide la implementación de la sharía o ley islámica en el país.
"La nuestra es una campaña contra el gobierno, la aplicación de la ley y la Asociación Cristiana de Nigeria, porque nos han masacrado", dijo en un comunicado el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau.
En Navidad así como en enero la secta Boko Haram llevó a cabo varios atentados contra iglesias cristianas en el norte del país. Decenas de personas perdieron la vida en esos ataques. (DPA)
Los ataques se produjeron contra la central de la policía y otras tres comisarías de la segunda ciudad del país. Entre los muertos se encuentra el reportero televisivo Eneche Akogwu, de 31 años, muerto a disparos mientras entrevistaba a testigos. Las autoridades impusieron el toque de queda en la ciudad tras las explosiones.
Boko Haram asumió la autoría de los ataques, en venganza por los últimos arrestos de miembros de la secta en la ciudad. El grupo pide la implementación de la sharía o ley islámica en el país.
"La nuestra es una campaña contra el gobierno, la aplicación de la ley y la Asociación Cristiana de Nigeria, porque nos han masacrado", dijo en un comunicado el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau.
En Navidad así como en enero la secta Boko Haram llevó a cabo varios atentados contra iglesias cristianas en el norte del país. Decenas de personas perdieron la vida en esos ataques. (DPA)







