21 Enero 2012 Seguir en 
BRASILIA.- Los industriales brasileños pedirán una audiencia con la presidenta, Cristina Kirchner, para negociar las medidas impuestas a las importaciones que afectan a Brasil. Así lo dijo Paulo Skaf, titular de la poderosa Federación de Industrias de Sao Paulo (Fiesp).
"Contamos con que el Gobierno brasileño haga presión, pero en paralelo, debemos encontrar alternativas, de manera creativa y amigables", dijo Skaf en declaraciones divulgadas por la entidad. Las críticas brasileñas se generaron por la decisión del Gobierno nacional de exigir a partir del 1 de febrero, declaraciones juradas anticipadas de importaciones (DJAI) para todas las operaciones de compras externas.
El presidente de los industriales de Sao Paulo, capital económica de Brasil, consideró que apelar a los organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio o el Tribunal Arbitral contra las medidas argentinas, llevaría tiempo.
"Si tenemos una industria con contenedores parados, precisando embarcar, no podemos entrar en una pelea que traerá una solución un año después, eso no resuelve ni el problema de la industria ni de Brasil", dijo Skaf.
La Fiesp estima que aproximadamente el 80% de las exportaciones brasileñas al país podrán ser afectadas por la medida, lo que implica un universo de 5.500 importadores argentinos.
La Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil consideró que se trata de una "barrera impuesta" por la gestión de Cristina Fernández, que perjudica y que "puede reducir las exportaciones brasileñas".
A esto se suma que el Gobierno de Dilma Rousseff evalúa tomar represalias comerciales contra la Argentina, en respuesta al mayor control a las importaciones. Según publicó ayer el diario más influyente del país vecino, el Folha de Sao Paulo, la entrada en vigencia de las DJAI podría provocar "represalias" del socio regional "a partir de marzo". Para ese entonces, según evalúan en ese país, ya podrá realizarse un estudio más preciso del impacto de la medida argentina. "Se calienta la guerra comercial con Argentina", tituló el matutino paulista, que asegura que en Brasilia "aún hay expectativa" de que Buenos Aires "revise" su postura.
Por otro lado, tras criticar las quejas de Brasil, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José de Mendiguren, admitió ayer "preocupación" por las nuevas medidas dispuestas por Gobierno e incluso solicitó que se postergue su entrada en vigencia. Dijo que solicitó a la AFIP evaluar una suspensión de la entrada en vigencia del régimen de declaraciones juradas anticipadas para importar.
El directivo industrial reveló que la UIA envió una carta al titular AFIP, Ricardo Echegaray, para pedirle analizar "algunos puntos y la posibilidad de evaluar una prórroga para la entrada en vigencia" de los nuevos controles. El directivo confió en lograr "más información en estos días". Pero insisto: "tenemos que priorizar la previsibilidad de la norma, tener claros los criterios por los que (los permisos para importar) se van a aprobar o no", finalizó. (AFP-NA)
"Contamos con que el Gobierno brasileño haga presión, pero en paralelo, debemos encontrar alternativas, de manera creativa y amigables", dijo Skaf en declaraciones divulgadas por la entidad. Las críticas brasileñas se generaron por la decisión del Gobierno nacional de exigir a partir del 1 de febrero, declaraciones juradas anticipadas de importaciones (DJAI) para todas las operaciones de compras externas.
El presidente de los industriales de Sao Paulo, capital económica de Brasil, consideró que apelar a los organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio o el Tribunal Arbitral contra las medidas argentinas, llevaría tiempo.
"Si tenemos una industria con contenedores parados, precisando embarcar, no podemos entrar en una pelea que traerá una solución un año después, eso no resuelve ni el problema de la industria ni de Brasil", dijo Skaf.
La Fiesp estima que aproximadamente el 80% de las exportaciones brasileñas al país podrán ser afectadas por la medida, lo que implica un universo de 5.500 importadores argentinos.
La Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil consideró que se trata de una "barrera impuesta" por la gestión de Cristina Fernández, que perjudica y que "puede reducir las exportaciones brasileñas".
A esto se suma que el Gobierno de Dilma Rousseff evalúa tomar represalias comerciales contra la Argentina, en respuesta al mayor control a las importaciones. Según publicó ayer el diario más influyente del país vecino, el Folha de Sao Paulo, la entrada en vigencia de las DJAI podría provocar "represalias" del socio regional "a partir de marzo". Para ese entonces, según evalúan en ese país, ya podrá realizarse un estudio más preciso del impacto de la medida argentina. "Se calienta la guerra comercial con Argentina", tituló el matutino paulista, que asegura que en Brasilia "aún hay expectativa" de que Buenos Aires "revise" su postura.
Por otro lado, tras criticar las quejas de Brasil, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José de Mendiguren, admitió ayer "preocupación" por las nuevas medidas dispuestas por Gobierno e incluso solicitó que se postergue su entrada en vigencia. Dijo que solicitó a la AFIP evaluar una suspensión de la entrada en vigencia del régimen de declaraciones juradas anticipadas para importar.
El directivo industrial reveló que la UIA envió una carta al titular AFIP, Ricardo Echegaray, para pedirle analizar "algunos puntos y la posibilidad de evaluar una prórroga para la entrada en vigencia" de los nuevos controles. El directivo confió en lograr "más información en estos días". Pero insisto: "tenemos que priorizar la previsibilidad de la norma, tener claros los criterios por los que (los permisos para importar) se van a aprobar o no", finalizó. (AFP-NA)
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