Murió un disidente cubano que estaba detenido

Wilmar Villar estuvo en huelga de hambre por más de 50 días, en protesta por haber sido condenado por participar en una marcha.

21 Enero 2012
LA HABANA.- El preso político cubano, Wilmar Villar, murió el jueves tras permanecer 56 días en huelga de hambre, en un hecho similar al deceso del disidente Orlando Zapata tras un prolongado ayuno en 2010.

Villar, de 31 años, dejó de ingerir alimentos en protesta por la sentencia a cuatro años de prisión que le impuso el 24 de noviembre un tribunal, recordó el opositor Elizardo Sánchez, quien dirige la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. "Toda la responsabilidad moral, política y jurídica en relación con esta muerte recae sobre el Gobierno, pues él se encontraba bajo la custodia de las autoridades", afirmó, al subrayar que era una "muerte evitable".

Las autoridades cubanas no han informado sobre el caso pero, en un hecho inusual, el bloguero oficialista Yohandry escribió en su sitio www.yohandry.com que el motivo del deceso fue por un fallo multiorgánico por sepsis generalizada, mientras estaba internado en un hospital en Santiago de Cuba (al sur de la isla), y calificó al fallecido de delincuente. "Los carroñeros comienzan a llegar. Otra campaña contra Cuba comienza a alzarse", advirtió, en referencia a las reacciones nacionales e internacionales por este desenlace.

Su contraparte disidente, Yoani Sánchez, difundió la noticia de la muerte a través de Twitter y preguntó: "¿Cuántos mas tienen que morir? ¿Cuántos más?". España le pidió ayer a Cuba la liberación de todos los presos políticos en la isla. La vicepresidenta primera, Soraya Sáenz de Santamaría, expresó la "consternación" del Poder Ejecutivo que conduce el derechista Mariano Rajoy. A su vez, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien preside el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja de Estados Unidos, dijo que la muerte fue por los atropellos, la carencia de atención médica y la falta de garantías procesales. Según la organización Human Rights Watch, el deceso es una muestra de "la continuada represión" a los opositores en la isla.

Desacato
El fallecido estaba casado con Maritza, tenía dos hijas e integraba la Unión Patriótica de Cuba. Había sido condenado por desacato, resistencia y atentado a la autoridad por haber participado de una marcha el 14 de noviembre. Consideró injusto el fallo y se declaró en huelga de hambre. Algunos dirigentes opositores creen fue objeto de malos tratos en condiciones de aislamiento, que le generaron una neumonía.

Según la Comisión, 796 personas sufrieron detenciones temporales arbitrarias en diciembre de 2011. El régimen que preside Raúl Castro no reconoce tener presos políticos y considera a los opositores "mercenarios" de EEUU. (DPA-AFP-Reuters)

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