20 Enero 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, afirmó ayer que se siente "sorprendido" y a la vez no entiende la postura de YPF sobre la decisión oficial de investigar supuestos sobreprecios en la venta de gasoil a empresas de autotransporte.
El funcionario se mostró desconcertado ante la respuesta de la compañía, hecha pública tras el encuentro del miércoles entre el funcionario y los presidentes de Esso, Shell y Repsol YPF. "Mantuvimos una reunión de trabajo con todas las petroleras". "La conclusión fue muy buena, pero la declaración de YPF no la entendemos", manifestó el titular de la cartera de transporte.
YPF había lamentado la "injustificada denuncia pública por abuso de posición dominante y cartelización", que realizó la Casa Rosada. "YPF Rechaza de plano la denuncia formulada el lunes último por autoridades del Gobierno nacional y está a disposición, como siempre, para brindar las explicaciones que sean requeridas por cualquier autoridad, con la seguridad de que, como resultado de las actuaciones que se lleven a cabo, quedarán salvaguardados su reputación y prestigio", señaló.
Schiavi reflejó luego su malestar por la reacción de la petrolera. "Quedamos en enviar una propuesta de trabajo a todas las compañías. Por eso estamos sorprendidos ante el comunicado de YPF. O yo estuve en otra reunión o hay una diferencia entre los funcionarios de esa empresa que vinieron al encuentro y los que hablan en los medios", enfatizó el funcionario, quien acusó a la compañía de ser "la única que no pudo explicar el sobreprecio en sus ventas de gasoil a granel".
El vicepresidente a cargo de la Presidencia, Amado Boudou, fue más crítico y directo. Le advirtió ayer a YPF que el Gobierno "no permitirá discriminación de precios" y señaló que si bien el Ejecutivo "trabaja con alegría, nos ponemos serios cuando las corporaciones nos pretenden llevar puestos". Así, Boudou salió a rechazar el comunicado de YPF, una petrolera que mantenía excelente relación con la administración kirchnerista. "El Gobierno "no se hace cargo de las corporaciones", advirtió.
Por otro lado, el gremio petrolero Supeh defendió a YPF en medio de la controversia y quedó así enfrentado con la CAME, que dio su respaldo a la denuncia por sobreprecios. El sindicato planteó que l firma "hace inversiones y mantiene los precios más bajos del mercado", mientras que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa la acusó de generar "inequidad y perjuicio a las pymes". (NA)
El funcionario se mostró desconcertado ante la respuesta de la compañía, hecha pública tras el encuentro del miércoles entre el funcionario y los presidentes de Esso, Shell y Repsol YPF. "Mantuvimos una reunión de trabajo con todas las petroleras". "La conclusión fue muy buena, pero la declaración de YPF no la entendemos", manifestó el titular de la cartera de transporte.
YPF había lamentado la "injustificada denuncia pública por abuso de posición dominante y cartelización", que realizó la Casa Rosada. "YPF Rechaza de plano la denuncia formulada el lunes último por autoridades del Gobierno nacional y está a disposición, como siempre, para brindar las explicaciones que sean requeridas por cualquier autoridad, con la seguridad de que, como resultado de las actuaciones que se lleven a cabo, quedarán salvaguardados su reputación y prestigio", señaló.
Schiavi reflejó luego su malestar por la reacción de la petrolera. "Quedamos en enviar una propuesta de trabajo a todas las compañías. Por eso estamos sorprendidos ante el comunicado de YPF. O yo estuve en otra reunión o hay una diferencia entre los funcionarios de esa empresa que vinieron al encuentro y los que hablan en los medios", enfatizó el funcionario, quien acusó a la compañía de ser "la única que no pudo explicar el sobreprecio en sus ventas de gasoil a granel".
El vicepresidente a cargo de la Presidencia, Amado Boudou, fue más crítico y directo. Le advirtió ayer a YPF que el Gobierno "no permitirá discriminación de precios" y señaló que si bien el Ejecutivo "trabaja con alegría, nos ponemos serios cuando las corporaciones nos pretenden llevar puestos". Así, Boudou salió a rechazar el comunicado de YPF, una petrolera que mantenía excelente relación con la administración kirchnerista. "El Gobierno "no se hace cargo de las corporaciones", advirtió.
Por otro lado, el gremio petrolero Supeh defendió a YPF en medio de la controversia y quedó así enfrentado con la CAME, que dio su respaldo a la denuncia por sobreprecios. El sindicato planteó que l firma "hace inversiones y mantiene los precios más bajos del mercado", mientras que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa la acusó de generar "inequidad y perjuicio a las pymes". (NA)







