18 Enero 2012 Seguir en 
LA PLATA.- La familia del adolescente platense Ezequiel Biagioli, de 15 años, que fue golpeado por otros jóvenes en Pinamar el fin de semana pasado y ahora permanece internado en Mar del Plata, afirmaron que se trató de una agresión cobarde, y sostuvieron que los responsables estaban "pasados de rosca".
"Pegarle a un pibe no sólo más chico, sino cuando está caído en el piso, es algo que sólo puede hacer una persona que está enferma", dijo Federico Refusta, pareja de la madre de Ezequiel.
En la misma línea, el tío del adolescente, Sebastián Biagioli, se quejó por la falta de prevención aquella madrugada y porque nadie controlaba a los jóvenes que estaban en esa céntrica zona de Pinamar, en la avenida Bunge y la Costa.
"Ezequiel no participaba de ninguna previa, ni iba a ningún boliche. Simplemente había salido con unos amigos a jugar a los jueguitos y acordó con sus abuelos ir a tomar un café con ellos en a eso de la 1", dijo la pareja de la madre del adolescente.
Y agregó: "Como no llegaba, entonces los abuelos se preocuparon. Empezaron a llamar al celular de Eze para saber por qué tardaba, pero nadie atendía. Hasta que atendió un médico del hospital de Pinamar y les explicó lo que había pasado".
Verónica, madre del menor, contó que apenas se despertó quiso explicar lo que pasó. "Pero se puso nervioso y le dio taquicardia. Después dijo ?el chico tucumano?. Y no dio más información. Cuando abra los ojos espero que pueda reconocerlos", comentó. (NA)
"Pegarle a un pibe no sólo más chico, sino cuando está caído en el piso, es algo que sólo puede hacer una persona que está enferma", dijo Federico Refusta, pareja de la madre de Ezequiel.
En la misma línea, el tío del adolescente, Sebastián Biagioli, se quejó por la falta de prevención aquella madrugada y porque nadie controlaba a los jóvenes que estaban en esa céntrica zona de Pinamar, en la avenida Bunge y la Costa.
"Ezequiel no participaba de ninguna previa, ni iba a ningún boliche. Simplemente había salido con unos amigos a jugar a los jueguitos y acordó con sus abuelos ir a tomar un café con ellos en a eso de la 1", dijo la pareja de la madre del adolescente.
Y agregó: "Como no llegaba, entonces los abuelos se preocuparon. Empezaron a llamar al celular de Eze para saber por qué tardaba, pero nadie atendía. Hasta que atendió un médico del hospital de Pinamar y les explicó lo que había pasado".
Verónica, madre del menor, contó que apenas se despertó quiso explicar lo que pasó. "Pero se puso nervioso y le dio taquicardia. Después dijo ?el chico tucumano?. Y no dio más información. Cuando abra los ojos espero que pueda reconocerlos", comentó. (NA)







