17 Enero 2012 Seguir en 
MADRID.- Comenzó el juicio contra el juez español Baltasar Garzón. El magistrado, conocido mundialmente por la detención del ex dictador chileno Augusto Pinochet en 1998, está siendo juzgado por tratar de investigar crímenes del franquismo.
Garzón está imputado de "uso de instrumentos de escucha y grabación en violación de las garantías constitucionales", en el marco de la investigación del escándalo de corrupción conocido como "trama Gürtel". En esta investigación, que implicó, en 2009, a altos cargos del Partido Popular (PP, derecha) , el magistrado ordenó la intervención de comunicaciones de los abogados con los internos Fracisco Correa y Pablo Crespo. Garzón habría ordenado estas escuchas en prisión por sospechar que los abogados participaban en las actividades delictivas de sus clientes, medida que atenta con los derechos fundamentales de los prisioneros.
De ser declarado culpable, el juez, podría tener una pena que alcance un máximo de 17 años de inhabilitación profesional, lo que supondría el final de su carrera. El magistrado se encuentra suspendido desde mayo de 2010 y actualmente trabaja de asesor para el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional en la Haya, Luis Moreno Ocampo.
El juicio, que adquirió gran interés mediático, congregó a decenas de simpatizntes del juez, que sostiene su inocencia. "Garzón es inocente!" y "Fascistas fuera!", fueron algunas de las consignas que se corearon durante el día de hoy, ubicándo el juicio contra Garzón como una "persecución política" promovida por la ultraderecha española. (AFP-NA-DPA)
Garzón está imputado de "uso de instrumentos de escucha y grabación en violación de las garantías constitucionales", en el marco de la investigación del escándalo de corrupción conocido como "trama Gürtel". En esta investigación, que implicó, en 2009, a altos cargos del Partido Popular (PP, derecha) , el magistrado ordenó la intervención de comunicaciones de los abogados con los internos Fracisco Correa y Pablo Crespo. Garzón habría ordenado estas escuchas en prisión por sospechar que los abogados participaban en las actividades delictivas de sus clientes, medida que atenta con los derechos fundamentales de los prisioneros.
De ser declarado culpable, el juez, podría tener una pena que alcance un máximo de 17 años de inhabilitación profesional, lo que supondría el final de su carrera. El magistrado se encuentra suspendido desde mayo de 2010 y actualmente trabaja de asesor para el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional en la Haya, Luis Moreno Ocampo.
El juicio, que adquirió gran interés mediático, congregó a decenas de simpatizntes del juez, que sostiene su inocencia. "Garzón es inocente!" y "Fascistas fuera!", fueron algunas de las consignas que se corearon durante el día de hoy, ubicándo el juicio contra Garzón como una "persecución política" promovida por la ultraderecha española. (AFP-NA-DPA)







