BUENOS AIRES.- Nuevamente un comisario de la seccional 38ª de la Policía Federal se ve salpicado por ilícitos que investiga la Justicia y desde que se creó el Ministerio de Seguridad, en diciembre de 2010, ya pasaron tres jefes por esa dependencia, que es vital para la titular de la cartera, Nilda Garré, en la lucha contra el narcotráfico.
La presentación de Lorena Martins, hija y denunciante del presunto proxeneta Raúl Martins, provocó que tres comisarios sean investigados y otros dos fueran desplazados.
Entre ellos están los titulares de la 19ª (Fabián Galli), la 38ª (Carlos Grandall) y el de la 50ª (Edgardo Bragoni), mientras que los dos echados de la fuerza fueron Roberto Cabrini y Sergio Maldonado, quienes hasta marzo del año pasado eran los comisarios de la 38ª y 19ª, respectivamente.
Cuando Garré realizó cambios de jefes policiales en las distintas dependencias porteñas hizo hincapié en algunas de ellas para combatir la inseguridad, el delito y el narcotráfico.
Una de las principales era la seccional 38ª, situada en la calle Esteban Bonorino 258, del barrio porteño de Flores, con jurisdicción en gran parte de la villa 1-11-14 del Bajo Flores, una de las zonas más peligrosas de la Capital Federal y en la que más se trafica drogas.
Es por eso que cuando Garré decidió cambiar a comisarios, puso en esa seccional a alguien con experiencia y designó a Luis Gigena, ex jefe de la División Operaciones Federales, dependiente de la Superintendencia de Drogas Peligrosas.
Este jefe reemplazó a Cabrini, uno de los seis denunciados en noviembre de 2010 por la Unidad Fiscal Antisecuestros (Ufase) debido a la presunta relación con el negocio ilegal de la prostitución, algo que ratificó Lorena Martins y derivó en su despido, tras estar en un cargo administrativo. Gigena parecía el indicado para el cargo, pero su estadía duró muy poco porque el 13 de abril de 2011 -sólo 14 días después de su designación- fue pasado a disponibilidad.
Los motivos se debieron a una denuncia presentada por el ex juez Mariano Bergés, abogado de Valentín Coto, uno de los imputados en la causa denominada "Manzanas Blancas", pero también por una vieja demanda de 2005 por la causa de drogas de la empresa aérea Southern Winds, la cual no figuraba en el expediente del comisario. Ahora, sin ser nombrado en forma directa por Martins, Gigena se vio envuelto en un escándalo al ser señalada su seccional como una de las que cobra $ 5.000 mensuales para evitar controles a bares en los que se ejerce la prostitución. Su situación es por demás complicada y está con un pie afuera, al igual que los otros dos comisarios, sostuvo un alto jefe de la Federal. Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad continúa la investigación y recolectando las pruebas que presentó Lorena Martins para tomar una decisión sobre estos integrantes de la fuerza. (NA)
La presentación de Lorena Martins, hija y denunciante del presunto proxeneta Raúl Martins, provocó que tres comisarios sean investigados y otros dos fueran desplazados.
Entre ellos están los titulares de la 19ª (Fabián Galli), la 38ª (Carlos Grandall) y el de la 50ª (Edgardo Bragoni), mientras que los dos echados de la fuerza fueron Roberto Cabrini y Sergio Maldonado, quienes hasta marzo del año pasado eran los comisarios de la 38ª y 19ª, respectivamente.
Cuando Garré realizó cambios de jefes policiales en las distintas dependencias porteñas hizo hincapié en algunas de ellas para combatir la inseguridad, el delito y el narcotráfico.
Una de las principales era la seccional 38ª, situada en la calle Esteban Bonorino 258, del barrio porteño de Flores, con jurisdicción en gran parte de la villa 1-11-14 del Bajo Flores, una de las zonas más peligrosas de la Capital Federal y en la que más se trafica drogas.
Es por eso que cuando Garré decidió cambiar a comisarios, puso en esa seccional a alguien con experiencia y designó a Luis Gigena, ex jefe de la División Operaciones Federales, dependiente de la Superintendencia de Drogas Peligrosas.
Este jefe reemplazó a Cabrini, uno de los seis denunciados en noviembre de 2010 por la Unidad Fiscal Antisecuestros (Ufase) debido a la presunta relación con el negocio ilegal de la prostitución, algo que ratificó Lorena Martins y derivó en su despido, tras estar en un cargo administrativo. Gigena parecía el indicado para el cargo, pero su estadía duró muy poco porque el 13 de abril de 2011 -sólo 14 días después de su designación- fue pasado a disponibilidad.
Los motivos se debieron a una denuncia presentada por el ex juez Mariano Bergés, abogado de Valentín Coto, uno de los imputados en la causa denominada "Manzanas Blancas", pero también por una vieja demanda de 2005 por la causa de drogas de la empresa aérea Southern Winds, la cual no figuraba en el expediente del comisario. Ahora, sin ser nombrado en forma directa por Martins, Gigena se vio envuelto en un escándalo al ser señalada su seccional como una de las que cobra $ 5.000 mensuales para evitar controles a bares en los que se ejerce la prostitución. Su situación es por demás complicada y está con un pie afuera, al igual que los otros dos comisarios, sostuvo un alto jefe de la Federal. Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad continúa la investigación y recolectando las pruebas que presentó Lorena Martins para tomar una decisión sobre estos integrantes de la fuerza. (NA)







