12 Enero 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- En un nuevo y casi desesperado intento por levantar el rating, Gran Hermano apostó a una vieja fórmula. Nuevos personajes, historias fuertes y sexualmente explosivos.
Por eso, la primera de las caras nuevas que ingresó a la casa fue Noelia Rios, una modelo misionera de exuberante figura e inocente personalidad.
En la charla que mantuvo con Jorge Rial, antes de ingresar a la casa, le confesó que su gran objetivo dentro del juego era tomar una orientación sexual definitiva, ya que hasta el momento se había sentido atraída tanto por hombres como por mujeres.
La segunda en entrar al juego fue Dolores Escala, un travesti de Olavaria que llega con el objetivo de obtener el dinero del premio. "No nací así. Fue una metamorfosis natural que se dio en mí y ahora soy modelo. Ésta es mi versión femenina. No necesito siliconas gigantes, ni tener hijos para considerarme mujer", indicó durante su presentación.
La producción del programa dejó para el final al más ruidoso de los tres nombres: Tomasito Süller, El cordobés tiene 23 años y es hijo adoptivo de Guido Süller.
"Me gusta la popularidad, la fama y el poder. No tengo drama que me vean las 24 horas, yo ya superé el qué dirán. La vida me dio duro a mí, pero yo corro con la ventaja de que ya tengo un feedback con la cámara. Igual sé que no me van a querer", remarcó antes de ingresar.
Y razón no le faltó. Muchos de los chicos dentro de la casa mostraron su descontento por el ingreso de Tomasito, al considerar que su popularidad y su fama son armas que le pueden jugar a favor durante la competencia. (Día a Día ? Especial)
Por eso, la primera de las caras nuevas que ingresó a la casa fue Noelia Rios, una modelo misionera de exuberante figura e inocente personalidad.
En la charla que mantuvo con Jorge Rial, antes de ingresar a la casa, le confesó que su gran objetivo dentro del juego era tomar una orientación sexual definitiva, ya que hasta el momento se había sentido atraída tanto por hombres como por mujeres.
La segunda en entrar al juego fue Dolores Escala, un travesti de Olavaria que llega con el objetivo de obtener el dinero del premio. "No nací así. Fue una metamorfosis natural que se dio en mí y ahora soy modelo. Ésta es mi versión femenina. No necesito siliconas gigantes, ni tener hijos para considerarme mujer", indicó durante su presentación.
La producción del programa dejó para el final al más ruidoso de los tres nombres: Tomasito Süller, El cordobés tiene 23 años y es hijo adoptivo de Guido Süller.
"Me gusta la popularidad, la fama y el poder. No tengo drama que me vean las 24 horas, yo ya superé el qué dirán. La vida me dio duro a mí, pero yo corro con la ventaja de que ya tengo un feedback con la cámara. Igual sé que no me van a querer", remarcó antes de ingresar.
Y razón no le faltó. Muchos de los chicos dentro de la casa mostraron su descontento por el ingreso de Tomasito, al considerar que su popularidad y su fama son armas que le pueden jugar a favor durante la competencia. (Día a Día ? Especial)
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular
Ranking notas premium








