27 Diciembre 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Se sabía que no era una gala de expulsión como las demás. Los "hermanitos" habían compartido juntos la Nochebuena y la Navidad, y los ánimos estaban golpeados. Muchos de ellos extrañaban a sus familias e incluso dudaron si continuar o no en el juego.
Por eso, la expectativa en poder tener un contacto con el exterior esta vez era especial. La irrupción de Jorge Rial, conductor del ciclo, en una de las pantallas de la casa, había sido esperada con ansias esta vez.
Llega el momento. El periodista los saluda, los reúne, y les pregunta por las sensaciones del fin de semana. De repente, un pedido que los deja atónitos. "Mario, Clarisa, por favor, agarren su valija, despidanse de sus compañeros y nos encontramos acá afuera, ya. Gracias". Fin del contacto, y desconcierto generalizado.
Las especulaciones y las hipótesis comenzaron a surgir junto con los rostros de preocupación, pero ninguno acertó lo que la producción se tramaba. Ambos nominados fueron hacia la casa de al lado, y allí tuvieron una charla mano a mano con Rial. El único objetivo era que, a través de esa conversación, se puedan mostrar ante el público de una manera diferente para así terminar de inclinar la balanza a su favor.
Al final de cuentas, quien pudo aprovechar esta situación fue Mario, que terminó quedándose en el juego y regresando a la casa principal. Clarisa, en tanto, abandonó la competencia por completo. La Gaceta ©
Por eso, la expectativa en poder tener un contacto con el exterior esta vez era especial. La irrupción de Jorge Rial, conductor del ciclo, en una de las pantallas de la casa, había sido esperada con ansias esta vez.
Llega el momento. El periodista los saluda, los reúne, y les pregunta por las sensaciones del fin de semana. De repente, un pedido que los deja atónitos. "Mario, Clarisa, por favor, agarren su valija, despidanse de sus compañeros y nos encontramos acá afuera, ya. Gracias". Fin del contacto, y desconcierto generalizado.
Las especulaciones y las hipótesis comenzaron a surgir junto con los rostros de preocupación, pero ninguno acertó lo que la producción se tramaba. Ambos nominados fueron hacia la casa de al lado, y allí tuvieron una charla mano a mano con Rial. El único objetivo era que, a través de esa conversación, se puedan mostrar ante el público de una manera diferente para así terminar de inclinar la balanza a su favor.
Al final de cuentas, quien pudo aprovechar esta situación fue Mario, que terminó quedándose en el juego y regresando a la casa principal. Clarisa, en tanto, abandonó la competencia por completo. La Gaceta ©







