Se cierra un ciclo financiero de 18 años

Se hicieron 30 emisiones. Las opiniones coinciden, en forma mayoritaria, en que los bonos sólo beneficiaron al Estado. En cambio, perjudicaron al sector privado y a los asalariados. El desagio.

PRINCIPIO Y FIN. El primer bono, de diez centavos, emitido por Riera. Uno de los de mayor nominación, 50.000 australes, bajo el gobierno de José Domato, y un bono de $ 10 de la última emisión de Miranda.
PRINCIPIO Y FIN. El primer bono, de diez centavos, emitido por Riera. Uno de los de mayor nominación, 50.000 australes, bajo el gobierno de José Domato, y un bono de $ 10 de la última emisión de Miranda.
30 Julio 2003
Después de 18 años y de 30 emisiones, los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) desaparecerán definitivamente, a partir de hoy, de la economía tucumana. En estos últimos días prácticamente ya habían dejado de circular los bonos, aunque algunas farmacias, supermercados y negocios los aceptaron hasta ayer.
La eliminación de los Bocade significará, en primer lugar, el saneamiento y el sinceramiento de la economía tucumana. Si bien no se produjo un proceso de recesión, como se temía en un principio, empresarios y economistas coinciden en que se abre una etapa de reacomodamiento hasta que se estabilice el panorama económico.Los bonos nacieron con el primer gobierno surgido después de la restauración de la democracia, el del justicialista Fernando Riera. Su ministro de Economía, el actual legislador Osvaldo Cirnigliaro, fue el creador de la cuasimoneda, en 1985. La primera emisión fue de 10 millones de australes y la última, de 55 millones de pesos.
Desde 1985 hasta ahora, la economía provincial perdió alrededor de $ 300 millones en ingresos al PBI, como consecuencia de la irrupción de los bonos, según los cálculos que efectuó el economista Víctor Jorge Elías. Esto explica, en parte, la satisfacción de los sectores industriales, comerciales y de empresas de servicios por el retiro de los bonos, aun cuando tuvieron que soportar una quita del 9% para convertirlos en efectivo.

Crédito sin costo
Los bonos significaron un crédito sin costo para el Gobierno provincial. Sin embargo, durante la actual gestión, la gran cantidad de bonos que se puso en circulación, sumada al colapso del sistema financiero nacional y al corte del crédito comercial, provocó que, a fines de 2001, los títulos se desvalorizaran aceleradamente. En diciembre de ese año, en las casas de canje, el desagio para convertir bonos en dinero real pasó de entre el habitual 3% o 4 % al 15%. Desde entonces la cotización osciló, llegando a picos del 25%, y nunca bajó del 8%. En los días finales del proceso de rescate la quita se había establecido entre el 10% y el 12%.
"Por fin estamos en el sepelio de este instrumento que fue utilizado por el Gobierno con abuso de emisiones de emergencia para cubrir el déficit fiscal, en lugar de racionalizar los gastos y hacer un ajuste presupuestario", reflexionó el coleccionista numismático Guillermo Beckmann, quien exhibió a LA GACETA los primeros y los últimos bonos emitidos en la provincia.
Con este punto de vista coincidieron diversos sectores, para quienes los Bocade sólo beneficiaron al Estado y perjudicaron a los asalariados y al sector privado, que se vio limitado en su capital de trabajo, y hasta lo perdió, cuando se suspendió la Operatoria FET. Tucumán se convirtió en la provincia más cara y perdió competitividad y calidad en sus servicios.

Faltan rescatar $ 2,3 millones


El Plan de Unificación Monetaria que implementó el Banco Central concluye hoy. Hasta las 13.30, los tenedores mayoristas y minoristas tienen plazo para canjear sus bonos por efectivo. En el primer caso se aplica un desagio del 13,5%, y en el segundo, del 9%, y existe un tope de $ 500. Ambas operaciones pueden realizarse en la casa central del Banco del Tucumán, San Martín 721 y en la sucursal de Maipú 70.
"El Gobierno está viviendo esto con mucha alegría", expresó el secretario de Hacienda, Eduardo Jairala. El funcionario señaló que el proceso de rescate se realizó dentro de los parámetros que se esperaban: con tranquilidad, sin aglomeraciones de gente y sin problemas con bonos falsificados o fotocopiados. "Además, está a la vista que no existían emisiones paralelas como se dijo", añadió.
Hasta ayer, el Banco del Tucumán rescató un total de $ 166,7 millones en bonos. Esto significa que quedan en circulación $ 2,3 millones."Esto es aproximadamente el 1,5% del total emitido, que es lo que se esperaba que iba a quedar sin rescatarse por el lógico deterioro de los billetes", subrayó Jairala.
El total ingresado ayer fue de un poco más de $ 400.000 en bonos. Por el canje mayorista, entraron $ 1.500; por el minorista 180.000 y por el sector público, 222.000.
Mañana, el Banco del Tucumán concluirá con las tareas internas sobre el procesamiento de datos para hacer los informes correspondientes al Banco Central. Ese día se conocerá la cifra exacta de la deuda que asumirá la Provincia por el rescate de los bonos.
Asimismo, la próxima semana, habrá una reunión en Buenos Aires entre técnicos de la entidad nacional y del Ministerio de Economía de la Provincia para determinar el destino final de los bonos. Jairala puntualizó que Tucumán no volverá a tener títulos de estas características.

"Sólo veíamos el efectivo en otras provincias"
Tienen entre 16 y 18 años. No conocieron nunca un Tucumán sin bonos y sólo hace dos años se dieron cuenta de las dificultades que les acarreaba la existencia de una moneda que no era tal.
"Cuando era chica, en mi casa nos manejábamos con bonos y era normal. Nos parecía que era igual al efectivo. Pero en los últimos dos años, los bonos nos complicaron la vida y es un alivio que los retiren", comentó Ana López, quien cursa el undécimo curso de la Escuela y Liceo Vocacional Sarmiento.
"Veíamos efectivo solamente cuando viajábamos a otra provincia. Nos llamaba la atención pero no nos preocupaba. En cambio, cuando comenzamos a organizar nuestras giras de estudio nos dimos cuenta de lo complicado que era tener tantos bonos en Tucumán", agregó Alexia Scheuermann, de 5º año de la Escuela de Bellas Artes.
"Lo que pasa es que cuando éramos chicas no había problemas, porque el bono valía lo mismo que el peso. El lío empezó en estos dos últimos años, que además coincidieron con la época en la que empezábamos a salir y entonces nos sentíamos muy limitadas porque había muchas cosas que no podíamos comprar con los bonos o que nos costaban más caras, como los cospeles, por ejemplo", agregó Karen Palacios, también de Bellas Artes."Es un alivio que desaparezcan. Ya no dábamos más", expresó Abel Nassif, de 5º año del Gymnasium. "Al hacer las compras para los campamentos o para las giras todo nos salía más caro si pagábamos con bonos", agregó. "Teníamos la sensación de estar discriminados, con dinero sólo para movernos dentro de Tucumán y con muy poco margen. Nos alegra que los bonos se vayan de una vez", manifestó Juliana Martínez Lozano, de la Escuela Sarmiento.

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