29 Julio 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- En el marco del congreso de Agronegocios que se desarrolla en la exposición rural Palermo 2003, tuvieron ayer un espacio destacado las negociaciones agrícolas que se están llevando a cabo en la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tendrá un punto de inflexión durante el encuentro que se desarrollará en Cancún.
En ese contexto, opinaron el representante de Asuntos Agrícolas de EEUU, James Murphy, y el presidente del Consejo Internacional de Política Comercial Alimentaria y de Agricultura de ese país, Robert Thompson.
Respecto de los objetivos que encarará Estados Unidos en la OMC, Murphy sostuvo que el plan del gobierno de George W. Bush es ambicioso, debido a que "aboga por la eliminación de los subsidios a las exportaciones y la reducción de los llamados sostenes internos o subvenciones a la producción de commodities".
Subrayó, además, que en las negociaciones de la OMC se debe apuntar a reducir las políticas arancelarias, para incrementar la competencia en las exportaciones, así como a armonizar y reducir sistemas que distorsionan el comercio mundial.
Según Thompson, en la Ronda de Doha se deben perfeccionar las negociaciones realizadas hasta el momento, con búsquedas que impongan nuevas disciplinas para nuevos acuerdos.
La función de la OMC debe pasar por disciplinar todas las medidas que distorsionan el comercio mundial, ya que los países en desarrollo son los que necesitan reglas para aumentar su poderío y potenciarlo ante sus competidores mundiales, enfatizó.
En Doha se debe priorizar el tratamiento del crecimiento económico de los países en desarrollo, dijo. "No se logrará ningún acuerdo hasta que esas naciones sepan que hay realmente algo de valor para ellos", concluyó. (DyN),
En ese contexto, opinaron el representante de Asuntos Agrícolas de EEUU, James Murphy, y el presidente del Consejo Internacional de Política Comercial Alimentaria y de Agricultura de ese país, Robert Thompson.
Respecto de los objetivos que encarará Estados Unidos en la OMC, Murphy sostuvo que el plan del gobierno de George W. Bush es ambicioso, debido a que "aboga por la eliminación de los subsidios a las exportaciones y la reducción de los llamados sostenes internos o subvenciones a la producción de commodities".
Subrayó, además, que en las negociaciones de la OMC se debe apuntar a reducir las políticas arancelarias, para incrementar la competencia en las exportaciones, así como a armonizar y reducir sistemas que distorsionan el comercio mundial.
Según Thompson, en la Ronda de Doha se deben perfeccionar las negociaciones realizadas hasta el momento, con búsquedas que impongan nuevas disciplinas para nuevos acuerdos.
La función de la OMC debe pasar por disciplinar todas las medidas que distorsionan el comercio mundial, ya que los países en desarrollo son los que necesitan reglas para aumentar su poderío y potenciarlo ante sus competidores mundiales, enfatizó.
En Doha se debe priorizar el tratamiento del crecimiento económico de los países en desarrollo, dijo. "No se logrará ningún acuerdo hasta que esas naciones sepan que hay realmente algo de valor para ellos", concluyó. (DyN),







