La provincia impuntual

El Estado atrasa y la oposición peca de apresurada.

28 Julio 2003
Por Alvaro José Aurane

La Provincia acaba de dar otra clase magistral de inseguridad jurídica. Hace un mes los vecinos de la capital eligieron a su próximo intendente y hoy no tienen idea de quién asumirá ese cargo. Tucumán asusta.
El presidente Néstor Kirchner consideró un avance histórico la detención de ex militares acusados de crímenes contra los derechos humanos por la Justicia de España. De hecho, apoyó la medida, derogando el decreto que trababa las extradiciones. Y esta provincia, justamente, fue la elegida como el contraste del progreso.
El ex gobernador Antonio Bussi fue consagrado candidato, primero, y jefe municipal electo, después, por la Corte Suprema de Justicia y por la Junta Electoral provincial. A pocos días de diferencia, la Justicia Federal consideró que debía ser apresado, por las mismas razones que advertían los planteos judiciales formulados en contra del también ex diputado. Tucumán atrasa.
El revisionismo parece estar lanzado en la Argentina, y no con fines historiográficos. Si la tendencia se mantiene, habrá más sacudidas en la Provincia. Y no por cuestiones de hace 30 años.Más de 400 causas iniciadas por la antigua Fiscalía Anticorrupción (la útil) biografían toda clase de hechos de corrupción de la actual administración provincial. Presuntos, claro está. Esos expedientes no constituyen una deuda con el pasado. Son el presente mismo. Sospechado de impune. El gobernador electo, José Alperovich, ha dicho que no admitirá entuertos en su gestión. Pero nada mencionó acerca de investigar a la gestión que lo precederá. Esta de la que también formó parte. Al igual que su vicegobernador, Fernando Juri.
En la Provincia se murieron niños, por decenas, a causa de la desnutrición. Y no parece haber tiempo ni consenso para esperar 30 años para asignar responsabilidades. Si un menemista como el juez federal Rodolfo Canicoba Corral ha dado semejante giro como el de detener a los altos mandos del proceso militar, vuelve a quedar claro que la Justicia, en estas pampas, actúa según el clima del Poder Ejecutivo de turno. Así, la responsabilidad del próximo gobernador respecto de echar luz en el pretérito imperfecto reciente de Tucumán será doblemente ineludible.

Fuera de juego
La oposición volvió a quedar en posición adelantada. Esteban Jerez se apresuró a sumarse a Recrear, a tres meses de las próximas elecciones, para encontrarse pocos días después con un escenario político diametralmente distinto. Pero aunque descolocado y menguado, sigue, por ahora, ocupando la casilla del medio de la oposición, al punto que los partidos del extinto Frente Unión por Tucumán han vuelto a buscarlo. Como lo adelanta el Panorama Tucumano de ayer, quieren darle el lugar que escoja y pelear los otros espacios con Pablo Walter y compañía.
Los segundos términos, aunque femeninos, han vuelto a revalorizarse. Pero si no hay voluntad y astucia, algún corazón se va a desangrar.
Fuerza Republicana, en tanto, se entrampó en su telaraña. Con pasmosa velocidad, reconoció la victoria de Alperovich, el candidato de Kirchner, aun antes que varias líneas internas del PJ. Y "blanqueó" los comicios, desautorizando al diputado Roberto Lix Klett en sus denuncias de fraude. Ahora, Kirchner les devolvió el favor con una reserva en avión a España. Pero sólo de ida. La esencia de toda tragedia consiste en morir por las reglas que uno dicta. FR, hoy al borde del abismo, parece destinada a confirmar la regla.
El gobernador electo también les pagará con el estilo "K". No sólo quiere que la Legislatura derogue las restricciones de los decretos de necesidad y urgencia, sino que también exigirá que se flexibilicen las condiciones para la intervención de los municipios, según confió una fuente de confianza del senador. Hoy, se necesita el voto de 27 legisladores para que se adopte esa medida. El futuro de Bussi como intendente, aun asumiendo, no luce promisorio.

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