26 Julio 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Estados Unidos despejó ayer toda duda sobre a muerte de los hijos de Saddam Hussein: mostró los cadáveres a la prensa en el aeropuerto de Bagdad. A diferencia de lo que podía observarse en las fotografías publicadas por el Pentágono, los rostros de Uday y Qusay estaban afeitados y retocados, para hacerlos más semejantes a como eran los dos hermanos en vida. Los cuerpos se encontraban en sendas camillas, tapados parcialmente con sábanas. Se destacaba nítidamente la marca de una herida en una pierna que sufrió hace años Uday durante un atentado.
Con estas evidencias, Washington espera convencer a los iraquíes sobre el desplome del régimen dictatorial, y animarlos a aportar datos sobre el paradero del ex líder iraquí. En el caso de Uday y Qusay, fue un tío, jefe tribal de Mosul, quien los los delató luego de prestarles su casa para se guarecieran. Más de 200 soldados con apoyo aéreo atacaron el martes pasado la vivienda y mataron a Uday, a Qusay y a otras dos personas. Según trascendió, serían un hijo adolescente de Qusay y un guardaespaldas de Uday. El informante, actualmente bajo protección militar estadounidense, espera cobrar los U$S 30 millones de recompensa por los dos hermanos Hussein.
Más informantes
La red podría estar cerrándose también en torno del depuesto mandatario. Tropas norteamericanas, siguiendo pistas proporcionadas por otros informantes, arrestaron ayer, cerca de Tikrit, a ex guardaespaldas de Saddam. La recompensa por informes que conduzcan a la captura o a la muerte de Hussein es de U$S 25 millones y Estados Unidos espera que la cifra afloje las lenguas de muchos iraquíes, como ocurrió con el delator de Mosul. (Télam)
Con estas evidencias, Washington espera convencer a los iraquíes sobre el desplome del régimen dictatorial, y animarlos a aportar datos sobre el paradero del ex líder iraquí. En el caso de Uday y Qusay, fue un tío, jefe tribal de Mosul, quien los los delató luego de prestarles su casa para se guarecieran. Más de 200 soldados con apoyo aéreo atacaron el martes pasado la vivienda y mataron a Uday, a Qusay y a otras dos personas. Según trascendió, serían un hijo adolescente de Qusay y un guardaespaldas de Uday. El informante, actualmente bajo protección militar estadounidense, espera cobrar los U$S 30 millones de recompensa por los dos hermanos Hussein.
Más informantes
La red podría estar cerrándose también en torno del depuesto mandatario. Tropas norteamericanas, siguiendo pistas proporcionadas por otros informantes, arrestaron ayer, cerca de Tikrit, a ex guardaespaldas de Saddam. La recompensa por informes que conduzcan a la captura o a la muerte de Hussein es de U$S 25 millones y Estados Unidos espera que la cifra afloje las lenguas de muchos iraquíes, como ocurrió con el delator de Mosul. (Télam)







