Sin espacio para nuevos cultivos

El agro se extiende hacia las provincias limítrofes. Tucumán hoy es más grande en lo rural que en lo geográfico.

27 Julio 2003
Comenzar una nueva explotación agropecuaria no es fácil en Tucumán, sencillamente porque aquí ya casi no queda espacio disponible para nuevos cultivos. Eso se viene notando desde hace años: muchos productores tucumanos se ven obligados a asentarse en terrenos ubicados al borde de la provincia, en las provincias vecinas, cuando quieren iniciar un nuevo emprendimiento rural.
En las últimas décadas, el desarrollo de la agrotecnología sumado a las condiciones climáticas y de mercado favorecieron la habilitación de nuevas tierras a la agricultura en Tucumán. Este incremento de la superficie agrícola significó el avance de la agricultura hacia el Este, en la zona más oriental de la llanura chaco-pampeana tucumana, en primera instancia, y posteriormente hacia los bosques transicionales que se encuentran en una faja más o menos estrecha recostada en los faldeos orientalesdel bloque montañoso del Oeste tucumano.
"Antes de 1974 la superficie desmontada anualmente no era realmente significativa. A partir de ese año, los desmontes anuales se incrementaron en forma notable, especialmente en los departamentos Burruyacu, Cruz Alta, Leales y Graneros", señala un reciente estudio realizado por Federico Soria y Carmina Fandos, de la sección Sensores Remotos y Sistemas de Información Geográfica de la Estación Experimental.
Entre 1974 y 1978, el grueso de la actividad de desmonte se orientaba haica la zona con potencial productivo de granos. Es así que hacia 1979 se constataba que era la zona Este de la provincia donde se había desarrollado mayormente la habilitación de tierras con fines agrícolas. Soria y Fandos revelan que en las décadas del 80 y del 90 se produjo el gran desarrollo de la citricultura a nivel provincial, lo que trajo aparejado el incremento del desmonte en áreas pedemontanas.

Imágenes satelitales
Con el objetivo de cuantificar e identificar espacialmente el incremento de las áreas agrícola-ganaderas de la provincia entre 1990 y 2002, los especialistas de la Experimental analizaron imágenes del satélite Landsat registradas en ambos períodos. También se buscó estimar las superficies no cultivadas en favor de las cuales podria expandirse la actual frontera agrícola-ganadera. Para 1990, la superficie bruta del sector rural tucumano fue estimada en 667.390 hectáreas. Esta área creció en 2002, cuando se registró una superficie agrícola-ganadera de 766.000 hectáreas, según el informe. Esta evolución representa un incremento del 15% entre ambos períodos.
El informe establece que la superficie bruta total de las áreas sin cultivos con posibilidades de expansión de la frontera agrícola-ganadera, en Tucumán, fue calculada en 123.320 hectáreas. Queda claro que en los departamentos correspondientes con posibilidades de ser desmontadas corresponden a montes que se encuentran incluidos en fincas agropecuarias, pero que actúan como reservorio para la flora y la fauna de la zona, tal como lo exigen las disposiciones sobre desmonte.
Soria y Fandos remarcan que las áreas libres de cultivos son potencialmente aprovechables para actividades agropecuarias. "Para determinar su real aptitud de uso se deberían realizar estudios específicos más profundos para región en particular", concluyen.


Graneros es el departamento con mas opciones

* Graneros es el departamento que presenta mayor superficie con posibilidad de ser incorporada a la actividad agropecuaria (un 40% del total provincial). Sin embargo, dichos valores deben ser tomados con precaución, ya que las áreas con montes se encuentran en zonas con problemas de salinidad, en especial al norte y al sudeste del departamento.
* La parte oriental de Burruyacu ya fue desmontada casi en su totalidad, mientras que las tierras con posibilidades de nuevos cultivos se encuentran principalmente en el sector norte del departamento.
* En los departamentos Cruz Alta y Leales las áreas con montes naturales útiles -de mayor importancia en cuanto a su extensión- se encuentran ubicadas en los sectores orientales. Hacia el Oeste, las tierras con montes naturales que podrían ser aprovechadas se ubican especialmente en la llanura deprimida, por lo que son de dudosa aptitud agrícola, ya que coinciden en muchos casos con zonas con problemas de salinidad y/o napa en superficie.
* En Simoca prácticamente todas las tierras con monte disponible se encuentran en la zona de llanura deprimida, para las cuales rigen las mismas consideraciones enunciadas para Cruz Alta y Leales. En cuanto a la extensión individual de dichas tierras, se pueden diferenciar dos grupos: uno al norte del río Gastona, en el cual predominan las superficies con vegetación natural, y el otro al sur de los ríos Medina y Chico, en las que prevalecen áreas con monte de mayor extensión.


El mayor avance se produjo hacia el Este

El estudio sobre el área con cultivos de Tucumán demuestra que alrededor del 75% del área agrícola-ganadera de la provincia se concentra en seis departamentos. Estos son Burruyacu, Leales, Cruz Alta, Simoca, La Cocha y Graneros. El informe de la Experimental revela que entre los seis departamentos con mayor superficie agroproductiva se destaca el incremento registrado en La Cocha y Graneros, con un 38% y un 40% respectivamente.
"El avance de la frontera agropecuaria se desarrolló principalmente sobre tierras sin cultivos del Este tucumano, donde las condiciones agroecológicas permiten el cultivo de granos (soja, maíz, poroto, trigo, etcétera)", precisan Soria y Fandos. En algunos departamentos es notable el avance de las zonas urbanas en detrimento de las áreas agrícolas, como es el caso de la Capital y Yerba Buena. Si bien el incremento de la superficie agrícola en Cruz Alta y Tafi Viejo fue importante, cabe destacar que municipios de estas jurisdicciones figuran entre los de mayor aumento poblacional y de expansión de la planta urbana, como Las Talitas, Alderetes y Banda del Río Salí.

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