25 Julio 2003 Seguir en 
LA HABANA.- Pocos días después de que EE.UU. repatrió a quince cubanos que intentaron llegar a la costa de Miami en un barco secuestrado al gobierno de la Habana, los guardacostas estadounidenses interceptaron en alta mar a otros doce cubanos que intentaban llegar a tierra de EE.UU. en una vieja camioneta convertida en balsa.
Hasta ahora se conocían balsas improvisadas con heladeras, tablas de surf o tubos de cañería, pero la camioneta dejó estupefactos a los agentes norteamericanos. Unos barriles vacíos, atados al vehículo a los costados y por debajo mantenía a la balsa a flote. Y una hélice unida a la barra de transmisión hacía avanzar lentamente a la camioneta.
Como los emigrantes fueron detenidos en alta mar, los guardacostas los regresaron a la isla, de acuerdo con la política migratoria "pies secos-pies mojados" de EE.UU. que sólo acepta como inmigrantes a los balseros que tocan tierra. La camioneta fue hundida para no entorpecer el tránsito marítimo. Los frustrados cubanos afrontan ahora un proceso judicial, en momentos en que Cuba se prepara para celebrar, mañana, el 50º aniversario del comienzo de la revolución. Se espera que el presidente Fidel Castro, quien cumplirá 77 años en agosto, hable en un acto en Santiago de Cuba, lo cual ayudaría a despejar rumores sobre su mal estado de salud. El aniversario llega en momentos en que Cuba soporta las mayores dificultades económicas en años. (Reuter)
Hasta ahora se conocían balsas improvisadas con heladeras, tablas de surf o tubos de cañería, pero la camioneta dejó estupefactos a los agentes norteamericanos. Unos barriles vacíos, atados al vehículo a los costados y por debajo mantenía a la balsa a flote. Y una hélice unida a la barra de transmisión hacía avanzar lentamente a la camioneta.
Como los emigrantes fueron detenidos en alta mar, los guardacostas los regresaron a la isla, de acuerdo con la política migratoria "pies secos-pies mojados" de EE.UU. que sólo acepta como inmigrantes a los balseros que tocan tierra. La camioneta fue hundida para no entorpecer el tránsito marítimo. Los frustrados cubanos afrontan ahora un proceso judicial, en momentos en que Cuba se prepara para celebrar, mañana, el 50º aniversario del comienzo de la revolución. Se espera que el presidente Fidel Castro, quien cumplirá 77 años en agosto, hable en un acto en Santiago de Cuba, lo cual ayudaría a despejar rumores sobre su mal estado de salud. El aniversario llega en momentos en que Cuba soporta las mayores dificultades económicas en años. (Reuter)







