25 Julio 2003 Seguir en 
BAGDAD.- El Pentágono publicó ayer fotografías de los cadáveres de Uday y de Qusay, los hijos del derrocado Saddam Hussein, para tratar de convencer a los iraquíes de que los temidos hermanos han muerto. Sin embargo, muchos iraquíes dijeron en Bagdad que no estaban convencidos de que sean los herederos del dictador y pidieron los cuerpos para arrastrarlos por las calles. Los cortes de luz impidieron a gran parte de la población observar las imágenes.
El Pentágono entregó a los canales dos fotografías de la parte superior y de la cabeza de cada uno de los cuerpos, así como fotos comparativas de los hermanos vivos e imágenes de rayos X que se utilizaron aparentemente para identificar a Uday, quien hace años sufrió graves heridas en un atentado. Las fotos mostraban los cuerpos de dos hombres boca arriba sobre una lámina de plástico. Ambos tenían barba crecida.
Un balazo en la cabeza
La cara que correspondería a Uday se ve salpicada de sangre procedente de una herida en la nariz y en el labio superior. Según el Pentágono, Uday murió de un balazo en la cabeza, pero no se sabía todavía si este procedía de disparos de soldados estadounidenses o si se había suicidado durante el enfrentamiento en Mosul, hace tres días.
Los periodistas podrán filmar los cuerpos hoy, y disipar así cualquier duda sobre la autenticidad de las fotos. Los cadáveres se encuentran en el aeropuerto de Bagdad, bajo estricta vigilancia. Las tropas estadounidenses redoblaron sus guardias luego de que el grupo Fedayin Saddam prometió vengar las muertes de los dos hijos Saddam, en un mensaje difundido por la televisión árabe. Se desconoce todavía la identidad de los otros dos cuerpos recogidos de la casa de Mosul, donde se produjo el combate. Según fuentes iraquíes, también podría haber muerto allí un hijo adolescente de Qusay. "Les decimos a las fuerzas de ocupación que el martirio de Uday y Qusay no reducirá nuestros ataques, sino que los incrementará", afirmó el grupo paramilitar que lideraba Uday.
Washington espera que la muerte de Uday y de Qusay ayude a desmoralizar a las guerrillas atacan diariamente a las tropas estadounidenses. Tres soldados murieron ayer al sur de Mosul, cuando su convoy fue atacado con granadas. Se trata de la segunda ofensiva en dos días contra las tropas que participaron en el ataque contra la casa donde se escondían Uday y Qusay. (Reuter)
El Pentágono entregó a los canales dos fotografías de la parte superior y de la cabeza de cada uno de los cuerpos, así como fotos comparativas de los hermanos vivos e imágenes de rayos X que se utilizaron aparentemente para identificar a Uday, quien hace años sufrió graves heridas en un atentado. Las fotos mostraban los cuerpos de dos hombres boca arriba sobre una lámina de plástico. Ambos tenían barba crecida.
Un balazo en la cabeza
La cara que correspondería a Uday se ve salpicada de sangre procedente de una herida en la nariz y en el labio superior. Según el Pentágono, Uday murió de un balazo en la cabeza, pero no se sabía todavía si este procedía de disparos de soldados estadounidenses o si se había suicidado durante el enfrentamiento en Mosul, hace tres días.
Los periodistas podrán filmar los cuerpos hoy, y disipar así cualquier duda sobre la autenticidad de las fotos. Los cadáveres se encuentran en el aeropuerto de Bagdad, bajo estricta vigilancia. Las tropas estadounidenses redoblaron sus guardias luego de que el grupo Fedayin Saddam prometió vengar las muertes de los dos hijos Saddam, en un mensaje difundido por la televisión árabe. Se desconoce todavía la identidad de los otros dos cuerpos recogidos de la casa de Mosul, donde se produjo el combate. Según fuentes iraquíes, también podría haber muerto allí un hijo adolescente de Qusay. "Les decimos a las fuerzas de ocupación que el martirio de Uday y Qusay no reducirá nuestros ataques, sino que los incrementará", afirmó el grupo paramilitar que lideraba Uday.
Washington espera que la muerte de Uday y de Qusay ayude a desmoralizar a las guerrillas atacan diariamente a las tropas estadounidenses. Tres soldados murieron ayer al sur de Mosul, cuando su convoy fue atacado con granadas. Se trata de la segunda ofensiva en dos días contra las tropas que participaron en el ataque contra la casa donde se escondían Uday y Qusay. (Reuter)







