El uso de GNC en Tucumán creció un 38,7% en 6 meses

Los costos y el aumento del precio de las naftas llevó a que se incremente en Tucumán el número de vehículos que funciona con gas natural comprimido. Razones.

25 Julio 2003
Que se achique el espacio útil del baúl y que la autonomía del coche disminuya sensiblemente ya no influyen tanto en la decisión de un automovilista que quiere pasar a ser un usuario de GNC. Lo único que parece interesar a una gran mayoría de los tucumanos es recorrer más kilometraje con menor costo. Ese es el motivo fundamental para que en Tucumán el consumo de GNC haya crecido en un año el 51%, y el 38,7% en los últimos seis meses. El impacto de la crisis también se hace sentir en el uso de las naftas y del gasoil, cuya demanda disminuye sostenidamente, tal como se evidencia en el resto del país.
Sin embargo, existe en la provincia otro factor fundamental que lleva a decidir el cambio de combustible que se utiliza en el vehículo: Tucumán es la única provincia que tiene, en promedio, en toda su extensión, una o más expendedoras de GNC cada 20/25 kilómetros, según resaltaron voceros de las firmas Salustri y Ahumada.
La tendencia de la baja en el consumo de nafta súper -el combustible automotor más usado en la Argentina-, está impulsada por las subas de precios después de la devaluación. De tal forma, a nivel nacional, en junio pasado se comercializó un 26,3% menos que en diciembre de 2001. En los dos últimos años, el gasoil también tuvo una baja en el volumen de ventas en todo el país, pero en un nivel mucho menor (cerca de un 10%) que el de las naftas.

Quejas de propietarios
Según el titular de la Cámara de Propietarios y Distribuidores del Petróleo, Gas y Afines (Capega), Juan Montanaro, los dueños de las estaciones están sufriendo gravísimos problemas y no tan sólo por el aumento del precio de las naftas y del gasoil.
Montanaro concuerda con sus colegas de todo el país, que señalan a las petroleras como las responsables de la crisis del sector, ya que los niveles de precios de venta de los combustibles no guardan relación con el poder adquisitivo de los consumidores, que cayó un 30% o más desde el 31 de diciembre de 2001.
Según Montanaro, en Tucumán se suman otros factores negativos para los propietarios. "Hay competencia desleal de las mismas petroleras que tienen bocas de expendio con precio diferencial y proveen a las industrias en forma directa", explicó.
Señala que la estación de servicio queda como "fachada", pero que el negocio no pasa por ella sino por las compañías petroleras. "Así, la única forma de hacer un ajuste en una estación es la variable laboral", señala.
Montanaro incluye también entre los factores que conspiran contra las ventas un desequilibrio impositivo que actualmente beneficia al GNC, en detrimento de las naftas y del gasoil. Destaca que el subsidio que se otorga al gasoil diferenciado es otro elemento que quita volumen de ventas a las estaciones.
Considera además que es una aberración que Tucumán y otras provincias sigan transfiriendo riquezas a Buenos Aires, a través del plus de 18,5% que se aplica al gasoil como tasa hídrica. "Esto comenzó a aplicarse hace mucho tiempo, por inundaciones registradas en esa provincia", explicó.

Los cálculos que debe hacer un usuario


Si alguien decide transformar su auto para usar GNC debe tener en cuenta varios elementos, para conocer si su decisión se justifica en términos económicos y en niveles de confortabilidad.
Además de la pérdida de espacio en el baúl y de autonomía, debe estimar los kilómetros que anualmente recorre, el costo de instalación del equipo de gas y el precio que tienen los combustibles que utiliza y piensa utilizar.
Un tubo (y accesorios) de GNC, que equivale a 8 litros de nafta, cuesta en el mercado tucumano entre $ 1.300 y $ 1.400. Otro equipo, que rinde el equivalente a 18 litros de nafta tiene un valor que fluctúa entre los $ 1.800 y $ los 1.950.
Para analizar costos puede tomar como ejemplo un vehículo naftero que recorre 2.000 kilómetros mensuales, cuyo consumo es de unos 200 litros de nafta súper, a un costo de $ 1,95 por litro, lo que significa un gasto de $390.
El mismo vehículo convertido a GNC recorre los 2.000 km con 200 m3 de GNC que, a $0,49 por m3, representa una erogación de $ 98. En este caso el ahorro mensual es de aproximadamente $ 298. Si se gasta en convertir un vehículo alrededor de $ 2.000, luego del séptimo mes se compensa la inversión.
También aducen los impulsores de los equipos de GNC que estos valorizan el auto para la reventa.

Un sube y baja
Mientras en todo el país -y especialmente en el NOA- crece el consumo de GNC baja también la venta de naftas. Según datos de Gasnor, Tucumán es la provincia que consume más GNC en el NOA, con 7 millones de m3; en Salta se venden 2,7 millones de m3; en Santiago, 2,3 millones de m3, y Jujuy, 1,4 millón de m3.
En el país, el consumo de nafta súper bajó entre 2001 (2,6 millones de m3) y 2002 (2 millones de m3) un 21% y la progresión, a diciembre 2003, marcaría una caída del 37%. En Tucumán la caída es aún mayor que la del promedio nacional.

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