Ayer no hubo debates polémicos internos en la Redacción; la jornada periodística fue casi gris, como el día. La lluvia invitó, como suele suceder, a los comentarios sobre la necesidad de estar haciendo otra cosa; no atado a un horario laboral, y encima un domingo. Pero había que trabajar. Los títulos nunca faltan, siempre pasa algo en la esquina, en el barrio, la provincia, el país o el mundo. Así la atención, a la hora de armar la tapa, se puso en la nota referida a la obstrucción de vecinos a un allanamiento en un local donde supuestamente se vendía droga. La pregunta se impuso: si la gente se arma para rechazar los procedimientos policiales contra la droga, ¿se está frente al inicio de una guerra narco en pequeña escala en la provincia? Luego lo de siempre, la mirada puesta en el fútbol de cada domingo, casi a manera de religión con el fanatismo bostero, y por la presencia del "santo" en suelo cordobés.







