24 Julio 2003 Seguir en 
Washington.- El presidente estadounidense, George W. Bush, pidió a la comunidad internacional representada en la ONU apoyo financiero y militar para la reconstrucción de Irak, tras confirmar la muerte de los dos hijos de Saddam Hussein y asegurar que ese hecho significa el fin definitivo de su régimen.
Mientras Bush hacía este llamamiento desde la Casa Blanca, en Irak morían dos soldados estadounidenses en sendos ataques de la resistencia iraquí, un día después del operativo en Mosul, donde, según, el Pentágono, murieron Uday y Qusay Hussein. Poco después de estos nuevos episodios bélicos, una cadena árabe difundió una nueva grabación atribuida a Saddam, en la que el ex líder iraquí anima a su pueblo a redoblar los ataques contra las fuerzas de ocupación. Según la cadena televisiva, la cinta fue grabada el pasado 20.
Bush aseguró que su país tiene un plan global, que no detalló, para ayudar a la reconstrucción iraquí, y aseguró que el régimen de Saddam "está terminado y no volverá". Respecto de la reconstrucción y democratización de Irak, el mandatario aseguró que desde que anunció el fin de las principales operaciones militares en Irak -el pasado 1 de mayo-, hubo progresos sostenidos "para recuperar la esperanza de una nación agotada por décadas de tiranía". Desde el 1 de mayo hasta ayer también murieron 42 soldados estadounidenses en enfrentamientos con iraquíes.
Soldados agotados
Además, Bush destacó que 19 países aportaron más de 13.000 soldados para la guerra, impulsada principalmente por EE.UU., Gran Bretaña y España, y anunció que pronto llegarán a Irak fuerzas adicionales españolas y polacas. El Pentágono prevé la posible sustitución de sus tropas con fuerzas multinacionales, hasta abril de 2004, en un calendario que incluye el regreso al país de la 3ª División de Infantería. Los 16.000 hombres de esta división, que fue vital para derrocar a Saddam, se encuentran en malas condiciones físicas y psíquicas, y muchos de ellos cuestionaron públicamente a la jerarquía del Pentágono que dispuso su permanencia en Irak. El regreso de la 3ª división estaba programado para este mes, pero el Pentágono postergó el repliegue por tiempo indeterminado, ante la creciente actividad guerrillera iraquí.
Por otra parte, Bush presentó al Consejo de Gobierno transitorio iraquí como "un socio con el cual la ONU y la comunidad internacional pueden comprometerse para construir el futuro de Irak". Sin embargo, los representantes iraquíes de este Consejo de Gobierno son meros asesores de Paul Bremer, la autoridad civil estadounidense que detenta el poder real en Irak. Países como India, Francia y Alemania desean una nueva resolución de la ONU para asociarse a la reconstrucción del país árabe. La última resolución, la 1.483, votada en mayo por el Consejo de Seguridad, limita el rol de la ONU en Irak al sector humanitario y de asesoría política, sin poder de decisión. (Reuter/Télam)
Mientras Bush hacía este llamamiento desde la Casa Blanca, en Irak morían dos soldados estadounidenses en sendos ataques de la resistencia iraquí, un día después del operativo en Mosul, donde, según, el Pentágono, murieron Uday y Qusay Hussein. Poco después de estos nuevos episodios bélicos, una cadena árabe difundió una nueva grabación atribuida a Saddam, en la que el ex líder iraquí anima a su pueblo a redoblar los ataques contra las fuerzas de ocupación. Según la cadena televisiva, la cinta fue grabada el pasado 20.
Bush aseguró que su país tiene un plan global, que no detalló, para ayudar a la reconstrucción iraquí, y aseguró que el régimen de Saddam "está terminado y no volverá". Respecto de la reconstrucción y democratización de Irak, el mandatario aseguró que desde que anunció el fin de las principales operaciones militares en Irak -el pasado 1 de mayo-, hubo progresos sostenidos "para recuperar la esperanza de una nación agotada por décadas de tiranía". Desde el 1 de mayo hasta ayer también murieron 42 soldados estadounidenses en enfrentamientos con iraquíes.
Soldados agotados
Además, Bush destacó que 19 países aportaron más de 13.000 soldados para la guerra, impulsada principalmente por EE.UU., Gran Bretaña y España, y anunció que pronto llegarán a Irak fuerzas adicionales españolas y polacas. El Pentágono prevé la posible sustitución de sus tropas con fuerzas multinacionales, hasta abril de 2004, en un calendario que incluye el regreso al país de la 3ª División de Infantería. Los 16.000 hombres de esta división, que fue vital para derrocar a Saddam, se encuentran en malas condiciones físicas y psíquicas, y muchos de ellos cuestionaron públicamente a la jerarquía del Pentágono que dispuso su permanencia en Irak. El regreso de la 3ª división estaba programado para este mes, pero el Pentágono postergó el repliegue por tiempo indeterminado, ante la creciente actividad guerrillera iraquí.
Por otra parte, Bush presentó al Consejo de Gobierno transitorio iraquí como "un socio con el cual la ONU y la comunidad internacional pueden comprometerse para construir el futuro de Irak". Sin embargo, los representantes iraquíes de este Consejo de Gobierno son meros asesores de Paul Bremer, la autoridad civil estadounidense que detenta el poder real en Irak. Países como India, Francia y Alemania desean una nueva resolución de la ONU para asociarse a la reconstrucción del país árabe. La última resolución, la 1.483, votada en mayo por el Consejo de Seguridad, limita el rol de la ONU en Irak al sector humanitario y de asesoría política, sin poder de decisión. (Reuter/Télam)







