La Liga Árabe suspendió a Siria por las masacres
El régimen de Damasco sufrirá castigos diplomáticos y económicos mientras no cumpla con sus compromisos de reformas políticas y sociales. Abren una línea de contactos con los partidos opositores para definir la transición. Según la ONU, la cantidad de muertos en siete meses de revuelta supera las 3.500 personas.
13 Noviembre 2011 Seguir en 
EL CAIRO.- La Liga Árabe suspendió ayer a Siria y demandó que Damasco ponga fin a su violenta represión de la revuelta popular, en una sorpresiva decisión que aumentará la presión global sobre el presidente, Bashar al Assad.
El grupo de naciones árabes impondrá sanciones económicas y políticas contra el régimen y pidió a sus Estados miembro que retiren a sus embajadores, al acusar a Al Assad de haber incumplido sus compromisos de encontrar una solución pacífica a las revueltas prodemocráticas que sacuden el país desde hace siete meses.
Naciones Unidas estimó que 3.500 personas han muerto en forma violenta, la gran mayoría en manos de las tropas oficialistas. Ayer volvieron a registrarse enfrentamientos, con el saldo de 12 personas fallecidas, la mayoría en Homs, el bastión de las protestas.
Justificación
"Hemos sido criticados por demorar demasiado, pero fue por nuestra preocupación por Siria. Ahora convocaremos a los partidos de oposición a una reunión para acordar una versión conjunta de un período de transición", sostuvo el primer ministro de Qatar, el jeque Hamad bin Jassim al-Thani. El dirigente también planteó la posibilidad de que se pida asistencia internacional para proteger los derechos de los civiles: "si la violencia y las muertes no se detienen, se convocará a organizaciones de derechos humanos y a la ONU".
El representante de Siria ante la Liga, Youssef Ahmed, aseguró que la sanción violaba el estatuto interno y mostraba que se "servía a los intereses de Occidente y de Estados Unidos". Su argumento es que la suspensión provisoria (se levantará al cumplir los compromisos) debe ser tomada por consenso. Yemen y el Líbano se opusieron e Irak se abstuvo. (Reuters-DPA-AFP)
El grupo de naciones árabes impondrá sanciones económicas y políticas contra el régimen y pidió a sus Estados miembro que retiren a sus embajadores, al acusar a Al Assad de haber incumplido sus compromisos de encontrar una solución pacífica a las revueltas prodemocráticas que sacuden el país desde hace siete meses.
Naciones Unidas estimó que 3.500 personas han muerto en forma violenta, la gran mayoría en manos de las tropas oficialistas. Ayer volvieron a registrarse enfrentamientos, con el saldo de 12 personas fallecidas, la mayoría en Homs, el bastión de las protestas.
Justificación
"Hemos sido criticados por demorar demasiado, pero fue por nuestra preocupación por Siria. Ahora convocaremos a los partidos de oposición a una reunión para acordar una versión conjunta de un período de transición", sostuvo el primer ministro de Qatar, el jeque Hamad bin Jassim al-Thani. El dirigente también planteó la posibilidad de que se pida asistencia internacional para proteger los derechos de los civiles: "si la violencia y las muertes no se detienen, se convocará a organizaciones de derechos humanos y a la ONU".
El representante de Siria ante la Liga, Youssef Ahmed, aseguró que la sanción violaba el estatuto interno y mostraba que se "servía a los intereses de Occidente y de Estados Unidos". Su argumento es que la suspensión provisoria (se levantará al cumplir los compromisos) debe ser tomada por consenso. Yemen y el Líbano se opusieron e Irak se abstuvo. (Reuters-DPA-AFP)




