El ajuste en Italia pasó su primera prueba en el Parlamento y Berlusconi comienza a despedirse
El Senado aprobó ayer el paquete económico y hoy lo tratará Diputados, tras lo cual el premier presentará su renuncia al Presidente. Expectativa para calmar mercados. Contactos entre Obama, Sarkozy, Merkel y Napolitano. Reclamos al Banco Central Europeo
12 Noviembre 2011 Seguir en 
ROMA.- El Senado de Italia aprobó ayer las medidas de ajuste exigidas por la Unión Europea (UE) para capear la crisis económica y reducir la colosal deuda pública del país (1,9 billones de euros) que supera su Producto Bruto Interno.
El paquete deberá ser adoptado definitivamente hoy por la Cámara de Diputados, tras lo cual el primer ministro, Silvio Berlusconi, deberá presentar su renuncia (según se comprometió oficialmente) al presidente italiano, Giorgio Napolitano, y ser sustituido por un Gobierno de unidad nacional, muy posiblemente encabezado por el economista Mario Monti, ex comisario de la Unión Europea. Monti debutó ayer en la Cámara Alta del Parlamento, a la que llegó por haber sido designado por el mandatario como senador vitalicio en esta semana.
El plan de ajuste fue aprobado por 156 votos a favor, 12 en contra y 1 abstención. El paquete de medidas no incluye una reforma de los contratos de trabajo para facilitar los despidos, una medida que había sido fuertemente cuestionada por los sindicatos y que era la que mayor resistencia presentaba. Aún no se definió si Monti tendrá estabilidad o llamará a elecciones anticipadas.
Las medidas de austeridad permitirían evitar una catástrofe en la zona euro, lo que aflige al mundo entero. Así se evidenció con los contactos que mantuvo en las últimas horas el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con Napolitano, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Un funcionario del Gobierno germano admitió que hubo un "intercambio de opiniones", mientras que el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, exigió una acción veloz de Europa: "su crisis sigue siendo el desafío central para el crecimiento mundial; es clave que actúe con rapidez para implementar un plan firme que restaure la estabilidad financiera".
Mientras los líderes europeos divagan sobre cómo detener la profundización de los problemas económicos, la presión se amontona sobre el Banco Central Europeo para que se imponga más convincentemente, actuando como prestamista total de último recurso tal como son la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra. (Especial-Reuters-AFP-DPA)
El paquete deberá ser adoptado definitivamente hoy por la Cámara de Diputados, tras lo cual el primer ministro, Silvio Berlusconi, deberá presentar su renuncia (según se comprometió oficialmente) al presidente italiano, Giorgio Napolitano, y ser sustituido por un Gobierno de unidad nacional, muy posiblemente encabezado por el economista Mario Monti, ex comisario de la Unión Europea. Monti debutó ayer en la Cámara Alta del Parlamento, a la que llegó por haber sido designado por el mandatario como senador vitalicio en esta semana.
El plan de ajuste fue aprobado por 156 votos a favor, 12 en contra y 1 abstención. El paquete de medidas no incluye una reforma de los contratos de trabajo para facilitar los despidos, una medida que había sido fuertemente cuestionada por los sindicatos y que era la que mayor resistencia presentaba. Aún no se definió si Monti tendrá estabilidad o llamará a elecciones anticipadas.
Las medidas de austeridad permitirían evitar una catástrofe en la zona euro, lo que aflige al mundo entero. Así se evidenció con los contactos que mantuvo en las últimas horas el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con Napolitano, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Un funcionario del Gobierno germano admitió que hubo un "intercambio de opiniones", mientras que el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, exigió una acción veloz de Europa: "su crisis sigue siendo el desafío central para el crecimiento mundial; es clave que actúe con rapidez para implementar un plan firme que restaure la estabilidad financiera".
Mientras los líderes europeos divagan sobre cómo detener la profundización de los problemas económicos, la presión se amontona sobre el Banco Central Europeo para que se imponga más convincentemente, actuando como prestamista total de último recurso tal como son la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra. (Especial-Reuters-AFP-DPA)




