12 Noviembre 2011 Seguir en 
Tenían sueños y proyectos que querían compartir juntos. Eran inseparables. No hacían nada el uno sin el otro. Víctor Darío Ponce y Laura Beatriz Soria llevaban un tiempo largo como novios. En Monteros, gritaban a los cuatro vientos el amor que se profesaban.
El miércoles a la noche, Ponce llegó hasta la casa de su novia. Juntos subieron en una motocicleta. Cuando circulaban por la ruta 325, que une las localidades de Simoca y Monteros, en una zona conocida "Paso de las lecheras", perdieron el control de la Yamaha de color rojo y cayeron al pavimento.
La mala fortuna quiso que en ese momento pasara un automóvil que los atropelló. El conductor del vehículo siguió unos 300 metros y se detuvo unos segundos. Al parecer, dudó si debía volver a auxiliar a los accidentados. Finalmente optó por acelerar y desaparecer.
Sin rastros
"Se hicieron las pesquisas y se constató que en el lugar no hay frenadas, ni otro tipo de marcas. Lo único que quedó fue un espejo retrovisor del automóvil, cuyo conductor se fugó", informó el comisario Jorge Luis Chocobar, jefe de zona III, de la Unidad Regional Oeste
El muchacho falleció en el acto. Soria, por su parte, fue trasladada al hospital Padilla, donde falleció a las pocas horas.
Los testigos
Un colectivo viajaba a unos metros atrás del automóvil que chocó a la pareja. El colectivero frenó para no impactar también a las víctimas, y varios pasajeros descendieron para tratar de auxiliarlos.
Entre ellos se encontraba una amiga de Soria, que al reconocerla llamó inmediatamente a los familiares. El padre de la joven, Ramón Soria, charló con LA GACETA en la guardia del hospital Padilla, a los pocos minutos que le informaran de su fallecimiento.
"Me la dejaron tirada en plena calle. ¿Quién puede hacer algo así?", expresó.
Los familiares y amigos de la pareja recordaron que eran muy unidos. Se conocían desde adolescentes, y compartían los mismos intereses. Soñaban con el día de su casamiento, con tener hijos y formar una familia.
Ahora, la Policía solicita a quienes puedan aportar datos sobre el conductor del auto que atropelló a los jóvenes, que se acerquen a cualquier comisaría. Hasta ahora, ningún testigo pudo precisar la marca del vehículo.
El miércoles a la noche, Ponce llegó hasta la casa de su novia. Juntos subieron en una motocicleta. Cuando circulaban por la ruta 325, que une las localidades de Simoca y Monteros, en una zona conocida "Paso de las lecheras", perdieron el control de la Yamaha de color rojo y cayeron al pavimento.
La mala fortuna quiso que en ese momento pasara un automóvil que los atropelló. El conductor del vehículo siguió unos 300 metros y se detuvo unos segundos. Al parecer, dudó si debía volver a auxiliar a los accidentados. Finalmente optó por acelerar y desaparecer.
Sin rastros
"Se hicieron las pesquisas y se constató que en el lugar no hay frenadas, ni otro tipo de marcas. Lo único que quedó fue un espejo retrovisor del automóvil, cuyo conductor se fugó", informó el comisario Jorge Luis Chocobar, jefe de zona III, de la Unidad Regional Oeste
El muchacho falleció en el acto. Soria, por su parte, fue trasladada al hospital Padilla, donde falleció a las pocas horas.
Los testigos
Un colectivo viajaba a unos metros atrás del automóvil que chocó a la pareja. El colectivero frenó para no impactar también a las víctimas, y varios pasajeros descendieron para tratar de auxiliarlos.
Entre ellos se encontraba una amiga de Soria, que al reconocerla llamó inmediatamente a los familiares. El padre de la joven, Ramón Soria, charló con LA GACETA en la guardia del hospital Padilla, a los pocos minutos que le informaran de su fallecimiento.
"Me la dejaron tirada en plena calle. ¿Quién puede hacer algo así?", expresó.
Los familiares y amigos de la pareja recordaron que eran muy unidos. Se conocían desde adolescentes, y compartían los mismos intereses. Soñaban con el día de su casamiento, con tener hijos y formar una familia.
Ahora, la Policía solicita a quienes puedan aportar datos sobre el conductor del auto que atropelló a los jóvenes, que se acerquen a cualquier comisaría. Hasta ahora, ningún testigo pudo precisar la marca del vehículo.







