El hambre lo puso al borde de la muerte y la ayuda humanitaria lo salvó

El bebé somalí se convirtió en la imagen de la desesperación en Somalia. En tres meses subió cinco kilos y recuperó la sonrisa.

EVOLUCION. Minhab tenía pocas posibilidades de vivir. Ahora pesa casi como un niño de su edad. FOTO TOMADA DE ELMUNDO.ES / AP
EVOLUCION. Minhab tenía pocas posibilidades de vivir. Ahora pesa casi como un niño de su edad. FOTO TOMADA DE ELMUNDO.ES / AP
11 Noviembre 2011
NAIROBI, Kenia.- Su nombre no es conocido, aunque su carita como de anciano, con los ojos saltones y los huesos del pecho marcados a través de la piel, recorrió el mundo. Minhaj Gedi Farah, el bebé que se convirtió en la imagen del hambre en Somalia, tuvo una increíble recuperación en poco más de tres meses.

Minhab pesaba apenas 3,2 kilos a los siete meses de vida. Estaba al borde de la muerte cuando ingresó, en julio, en el hospital que dirige la ONG Internacional Rescue Committee (IRC) en el complejo de refugiados de Dadaab, en Kenia.

A los médicos de este hospital sólo les quedaba hacerle transfusiones de sangre de urgencia, hasta tres, e intentar alimentarlo con una pasta de maní, enriquecida con vitaminas para ir recuperándolo.

Pocas semanas después, Minhaj había ganado un kilo y fue dado de alta en el hospital, aunque volvió tiempo más tarde para tratarse de tuberculosis, relató el diario español El Mundo.es. 

Algo más de tres meses después está irreconocible. Pesa ocho kilos, gatea y sus cachetes regordetes muestran la imagen de un bebé que casi parece de su edad que sonríe en brazos de su madre, Assiyah Dagane Osman.

La familia de Minhaj llegó al campamento de refugiados de Dadaab, el más grande de Kenia, luego de caminar durante semanas, junto con otros somalíes que huyen de los conflictos y de la devastadora sequía que ha provocado una mortal hambruna.

La foto del "antes y después" del bebé somalí sorprendió a todos en la cena anual de recaudación de fondos en Nueva York de IRC. "Su madre nunca pensó que se recuperaría. Todos los miembros de su familia están felices", dijo Sirat Amin, una enfermera especialista en nutrición del IRC.

Según la Organización de las Naciones Unidas, la ayuda alimentaria está llegando ahora a 2,2 millones de los cuatro millones de somalíes que la necesitan.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia señaló que aproximadamente 168.000 niños agudamente desnutridos de menos de cinco años podrían morir en unas semanas más. Al organismo le preocupan enfermedades infecciosas como sarampión, cólera y malaria, particularmente en los sucios y sobrepoblados campos en Mogadiscio, capital de Somalia.

"La hambruna no ha terminado. Todos los días están muriendo niños'', dijo Hannan Sulieman, subrepresentante de Unicef en la misión de Somalia. "La desnutrición ha estado muy por arriba de los niveles de emergencia durante más de 10 años", señaló.

La hambruna es la peor emergencia que ha golpeado Somalia durante una generación. La ONU ha suplicado que le suministren fondos por 1.000 millones de dólares y ha obtenido hasta ahora 779 millones. (Reuters-AFP-Especial)

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