09 Noviembre 2011 Seguir en 
MANCHESTER, Inglaterra.- Rebecca Jones, de 26 años, fue víctima de la anorexia durante mucho tiempo. A causa de esta enfermedad ella pesa 31 kilos, seis menos que su hija, la pequeña Maisy, de siete años, pese a que ella en estatura la supera por unos 15 centímetros.
De esta manera, la delgadez de Jones conmocionó a la gente de su localidad, Manchester, que se soprende al verlas vestidas con ropa similar.
La mujer ha sobrevivido por años con alimentos como sopa, tostadas y bebidas energizantes, por lo que los doctores le advirtieron que su vida corre peligro por el poco consumo de nutrientes.
La enfermedad de Rebecca comenzó a los 11 años, cuando engordó hasta los 90 kilogramos a raíz del divorcio de sus padres. A los 13 enfermó de anorexia, y comenzó a perder peso.
La mujer de Manchester cuenta que a causa de la anorexia dejó de tener la regla y pensó que la enfermedad la había dejado estéril, pero se quedó embarazada a los 19 años y tuvo a Maisy.
Durante su embarazo quiso seguir las recomendaciones de los médicos de comer abundantemente. Sin embargo, su organismo ya no toleraba los alimentos."Mi novio intentó ayudarme a comer, pero mi estómago se había vuelto tan pequeño que la comida me ponía enferma".
La mujer, que lucha contra la enfermedad, asegura que a su hija le permite que coma pasteles, pizzas y todo lo que le apetezca, porque no quiere que sufra lo mismo que ella. (Especial)




