08 Noviembre 2011 Seguir en 
LOS ANGELES, Estados Unidos.- Pensó que su día más feliz debía ser relatado en 140 caracteres al mundo. Es por eso que la novia no lo dudó y cuando estaba apunto de casarse, sacó su celular del escote y empezó a escribir mensajes mientras daba el sí.
Su pareja, con cara de asombro, decidió sólo mirarla y esperar que ella termine de escribir lo feliz que se sentía para seguir compartiendo el gran momento. El video, como no podía ser de otra manera, fue subido a YouTube y comenzó a ser noticia.
Pero, claro, no es la primera vez que sucede esto. En el 2009, un hombre hizo lo mismo cuando, en plena ceremonia religiosa comenzó a actualizar su estatus en Facebook y Twitter. Sólo el pastor protestante sabía que el novio iba a ponerse a retransmitir el enlace. Una costumbre que con el tiempo se va instalando en las personas. (Especial)




