Arde la Iglesia por la sucesión de Bergoglio

Aguer, Arancedo y Stanovnik están en carrera. Deliberan los 120 obispos argentinos. Moderados VS conservadores.

DEJA SU PUESTO. Los obispos comienzan hoy las deliberaciones para elegir al reemplazante. DYN
DEJA SU PUESTO. Los obispos comienzan hoy las deliberaciones para elegir al reemplazante. DYN
Por Redacción Política 07 Noviembre 2011
BUENOS AIRES.- Aunque el común de la gente no lo crea, las internas políticas también existen en el seno de la cúpula de la Iglesia Católica. En este caso, se trata de la disputa por la sucesión del cardenal Jorge Bergoglio (74 años) al frente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), quien se retira del cargo por cumplir dos mandatos consecutivos como presidente del cuerpo.

Los choques recrudecieron en las últimas semanas entre los moderados y el ala dura de la institución, de cara a la votación de las nuevas autoridades que se realizará el 14 del corriente mes, cuando delibere la 120ª Asamblea Plenaria Episcopal de la CEA.

El lobby existe no sólo en cada una de las diócesis argentinas donde hay un obispo que votará, sino también en el Vaticano.

Bergoglio, fiel representante del sector más moderado y conciliador de la Iglesia argentina, enfrentaba desde hacía un buen tiempo la ofensiva de los más conservadores, que intentaban tener mayor representación en la Comisión Ejecutiva de la CEA. Como poseía una fuerte capacidad de negociación, los analistas estiman que, ahora, habrá una fuerte disputa.

Uno de los que pretende liderar la Iglesia Católica es quien será designado nuevo obispo de Mar del Plata, monseñor Héctor Aguer. Sin embargo, trascendió que la mayoría de los 120 obispos que deliberarán en El Cenáculo de Pilar, en la segunda quincena del mes en curso, no estaría de acuerdo en que la conducción de la CEA tenga un perfil marcadamente conservador.

Aguer, quien preside la Comisión Episcopal de Educación, generó una fuerte polémica tiempo atrás cuando describió a la materia escolar bonaerense Construcción de Ciudadanía como neomarxista.

El prelado, con buenos contactos en El Vaticano, hace lobby para su postulación en Roma. Su candidatura es apoyada en la Argentina por Esteban "Cacho" Casellli, senador italiano y ex embajador menemista en la capital italiana. Aguer también cuenta con el apoyo del representante de la santa sede en la Argentina, el nuncio Adriano Bernardini.

Caselli en más de una oportunidad criticó las posturas políticas de Bergoglio. Así lo hizo cuando criticó un discurso del prelado sobre la droga en la sociedad argentina.

Pero también hay cruces por la posición que debe asumir la Iglesia sobre el aborto y los proyectos de ley para despenalizarlo. En ese sentido, Bergoglio pretendía que esa postura sea definida previo debate en la Iglesia, pero el sector que impulsa a Aguer pretende que hay una definición inmediata y contundente.

La postulación conservadora de Aguer deberá enfrentar a la del arzobispo de Santa fe y actual vicepersidente segundo de la CEA, José María Arancedo, quien tendría el visto bueno del Gobierno nacional, ya que Ejecutivo e Iglesia coexistirán juntos por los próximos tres años.

El candidato cuasi "oficialista" conoce a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, porque viajó con ella el Vaticano para los festejos por la mediación de la Iglesia Católica en el conflicto limítrofe entre la Argentina y Chile por el Canal de Beagle. En la Casa Rosada observan con buenos ojos a Arancedo, no sólo porque era primo hermano del ex presidente Raúl Alfonsín, sino porque el arzobispo santafesino seguiría la línea política del papa Benedicto XVI, quien prefiere no inmiscuirse con el poder político de turno.

También está en carrera el arzobispo Andrés Stanovnik (Corrientes), quien mostró una reconocida capacidad de gestión entre sus pares. Además, ocupó la vicepresidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano. (Especial)

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