Cartas de lectores

06 Noviembre 2011
EL AMOR
Leí en LA GACETA el emocionante desenlace del matrimonio de Norma y Gordon, de Iowa (EE.UU.), una pareja unida en esta vida y en su muerte. Me tocó el corazón y las lágrimas de emoción me brotaron porque hace un mes y medio mis padres también partieron casi juntos, con tres días de diferencia. Paca y Ernesto tenían 88 y 84 años, respectivamente, y una historia de amor que comenzó en un carnaval allá por 1947 en Buenos Aires. Mi madre era oriunda de aquí, y luego de dos años de novios y a pesar de todas las contras que tuvieron como prejuicios (ella morocha, él rubio; ella provinciana, él del Gran Buenos Aires; problemas de salud y económicos), se unieron en matrimonio el 10 de diciembre de 1949 y no se separaron nunca más. Eran inseparables y un ejemplo vivo de lo que debe ser un matrimonio, unidos no sólo por el amor, sino también por el respeto y los valores morales, haciéndoles frente a las adversidades de la vida hombro con hombro, en las buenas y en las malas. Eran el alma de las fiestas. Sabían cómo apoyarse y darse fuerzas uno al otro en los momentos de dolor... En estos últimos años, estaban muy enfermos y cansados, pero daba ternura ver cómo mi papá le preparaba el desayuno o la merienda a mamá. O le lavaba la cabeza o la ayudaba a bañarse, a pesar de que él estaba más enfermo. Aunque extraño su presencia física, me dejaron todo su amor y coraje para enfrentar esta dura vida. Tengo un hijo discapacitado motriz de 32 años. Hoy los recordamos con mucho amor sus hijos y sus nietos. Ojalá haya muchos ejemplos así, sobre que el amor existe en esta vida y en el más allá. Ojalá LA GACETA siga buscando esas buenas noticias que nos alegran el día en medio de tantas tensiones y tristezas... ¡Gracias!

Germana del Carmen Gayol de Prado
Crisóstomo Alvarez 2.744
San Miguel de Tucumán




UN SUEÑO
Cuando una ha llegado a la cima de la montaña, en su ascenso mirando al occidente y comienza su descenso mirando el este, una se hace algunas reflexiones. Uno de mis sueños quizás a largo plazo, sería la jornada laboral de seis horas diarias, efectivas, eficientes. Eso resolvería en gran medida el problema de la desocupación, la falta de trabajo, que tanto denigra la esencia del hombre. Hoy al mirar el mundo reflexiono y veo que tenemos edificios más altos, más autos y autopistas más anchas, pero temperamentos más cortos, puntos de vistas más estrechos. Gastamos más, pero disfrutamos menos. Las casas son más grandes, pero las familias, más chicas. Nos hacemos de muchos compromisos, pero no nos alcanza el tiempo. Conocemos más, pero con menos criterio. En muchos casos, hemos multiplicado las posesiones, pero veo que se han reducido los valores. Hablamos demasiado, no amamos tanto y el odio se hizo moneda corriente. Estamos conquistando el espacio, pero no conocemos nuestro interior, en muchos casos han aumentado los ingresos, pero hay menos moral. Vivimos en una época con más libertad, pero la gente ríe menos. Con más comida pero con poco apetito y a veces con falta de nutrición. Ahora llegan a casa dos sueldos que alivian la economía, pero aumentan los divorcios, los hogares rotos. Por todo ello sueño con la jornada de seis horas para poder revertir y vivir como Dios manda honrando la vida. Se me viene a la memoria la inscripción que esta escrita sobre un mármol negro en la tumba de Mahatma Gandhi: "Considerad los siete pecados sociales de la actualidad: Política sin principios. Riqueza sin trabajo. Placer sin conciencia. Conocimiento sin carácter. Comercio sin moral. Ciencia sin humanidad. Religión sin sacrificio". Quiera pido a Dios que bendiga a la nueva dirigencia política con esta inspiración de un poeta, cuyo nombre no recuerdo: "Asciende, vida mía,/ y asciende más y más,/ si en la altura, con solemne y vibrante movimiento,/ ¿adónde vas? te interrogara el viento,/ dile al pasar: a hacer a las cosas grandes". Quiera Dios gobierno y pueblo continuemos trabajando sin desmayos para lograr la armonía profunda y verdadera en cada uno de quienes conformamos nuestra sociedad y la del mundo.

Juana Sadir de Asfoura
Muñecas 798
San Miguel de Tucumán



DETRÁS DE LAS VALLAS
Siempre son noticia atrayente las realezas europeas cuando protagonizan algún acontecimiento y se muestran en público con toda la pompa, mientras la gente presencia el desfile detrás de los vallados. En Tucumán no tenemos realeza, pero algo similar parece estar surgiendo. Es la impresión causada el 26/10 por nuestros representantes electos y re-reelectos, cuando fueron convocados a prestar juramento en el teatro San Martín. Funcionarios, legisladores y sus familiares, desplazándose en lujosos automóviles, vistiendo ropa exclusiva y rodeados de custodios y servidores, dieron un espectáculo pleno de ostentación y colorido. La casta gobernante establecida sabe demostrar su nivel, mientras que al pueblo sólo le queda seguir mirando detrás de la valla de sus necesidades. Esta es la insólita democracia que nos toca vivir.

Benigno M. Argañaraz
J. López Mañán 538
San Miguel de Tucumán



UN LAGO MAYOR DE EDAD
Hace más de 20 años, la esquina de Italia y Félix de Olazábal, hay un lago permanente. A pesar de los reclamos, nunca ese lugar estuvo sin agua. Curiosamente, todos los políticos usan esa esquina para pintar su propagandas.

Paola Borquez
paobor@hotmail.com


DON INOCENCIO

Don Inocencio, amigo mío, me visitó días pasados y durante su amena charla me fue deslizando algunas preguntas. No recuerdo todas pero muchas tenían que ver con su Yerba Buena natal. Por ejemplo, me decía: "¿Para qué sirven las sendas peatonales? Atrévase usted y verá cómo termina con sus huesos en el Jardín de la Paz. Tampoco entiendo -me dijo- esos colgantes que de adorno poco sirven y de semáforos menos". Don Inocencio creía firmemente que sólo una tribu de macacos pudo haber diseñado semejante estropicio. No pude sacarlo del error, como tampoco de su convencimiento de que la señalización urbana era obra de un grupo de camellos que se escapó de África. Pero don Inocencio está convencido de que este gobierno municipal va a solucionar todo. Sin embargo, no pudo encontrar en la página web de la Municipalidad información alguna sobre el presupuesto, sus cuentas y recursos sobre gastos previstos para este año o el anterior, o algo semejante, que mantenga informado al ciudadano. Me decía que en este siglo de transparencia y democratización de la información esto se le habría escapado sin querer al intendente. Estaba convencido de que pronto se solucionaría. También estaba ilusionado con conocer a las ocho educadoras viales del municipio, según reza la página. Sostenía firmemente que en un santiamén estas chicas solucionarían todos los problemas de tránsito de esta ciudad. Y que si me descuidaba, los de la inseguridad, la pobreza y el tráfico de drogas también. Estoy esperando una nueva visita de don Inocencio pues quería preguntarme sobre federalismo y esas cuestiones que me decía no entender tal como se lo estaba viendo hoy en día.

Alfredo Bolsi
Houssay 102
Yerba Buena-Tucumán



CONSTRUIR SIN DESTRUIR
El 24 de marzo de este año escribí una carta a la que le pusieron de título "Construir sin destruir". Hoy compruebo con dolor que fue premonitorio, pues me tiraron abajo toda la medianera de la galería o patio descubierto. Por suerte, el desastre no cobró víctimas o vidas humanas, pero el daño moral, psicológico y de otro tipo no me lo saca nadie. Para colmo, la Municipalidad aconsejó nuestro desalojo por seguridad, por lo que la empresa nos dio provisoriamente un departamento en calle Buenos Aires al 600 siendo que estamos acostumbrados a una casa con patios, galerías amplias y fondos con árboles, etcétera. Por supuesto, inicié juicio por la restauración material y moral. La empresa prometió restaurar lo derribado con urgencia, pero el 5 de noviembre es la fecha en que se cumple un mes del siniestro agresivo y la empresa sigue en otra cosa, tanto que vino de inspección un ingeniero de la Municipalidad y, al hacer un repaso ocular, dijo: "Esto está como al principio". No sé por qué, si habían prometido que rápidamente arreglarían el desastre. Yo esperé un mes para escribir esta carta, pensando y esperando el cumplimiento de la palabra. No puedo seguir viviendo de un lado para otro y deseo recuperar la paz de mi hogar, como siempre lo hice, hasta que a alguien se le ocurrió cometer una agresión como la que sufrí con el gratuito trastorno que acarrea. Con dolor vemos que se está construyendo rápidamente el edificio, pero el desastre de nuestro hogar sigue igual y nosotros, de un lado para otro, esperando el arreglo para poder gozar de nuestra casa y poder pasar las Fiestas nuevamente como Dios manda. Como esto no es sólo una pared agrietada, sino todo un muro de aproximadamente 7 u 8 metros de largo por 3 o 4 metros de alto y con una zanja de un metro penetrando en nuestra galería, es imposible vivir si no se arregla. Se debe asegurar que no habrá otro desastre.

Henry Eduardo Barrios
San Lorenzo 1.250
San Miguel de Tucumán



OLVIDO E INGRATITUD
Con actitud de memoria y respeto a los fieles difuntos, nosotros, los jubilados transferidos de la plaza expresamos nuestro homenaje a todos nuestros pares que fallecieron esperando el pago de retroactivos y otros conceptos que nos adeuda el Gobierno de la Provincia. Hace dos semanas, aproximadamente, lo prometieron el gobernador y su ministro de Economía. Sin perder la esperanza, seguimos esperando, pero nada se hizo realidad. ¡Qué cúmulo de olvido, ingratitud e injusticia cae sobre nosotros, a lo que debemos agregarle el descuento del Impuesto a las Ganancias, la injusticia más grande que puede soportar un trabajador del Estado. Es ley que debe derogar el Congreso de la Nación. Y sin embargo, en las elecciones obligatorias, provinciales y nacionales, que a decir verdad fueron contundentes, también estuvimos viviendo con el espíritu de la democracia, bregando por una justicia social que nos beneficie y con la fe puesta en el poder y la decisión de los gobernantes, de quienes esperamos realidades. Las urnas también fueron más abultadas por los votos de muchos jubilados. A todo esto le llamo humilde espera y respetuoso pedido, sin rencor y en la unidad de los argentinos.

María Eugenia Bravo y muchas otras firmas
San Martín 4.765
San Miguel de Tucumán


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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