06 Noviembre 2011 Seguir en 
BOGOTÁ.- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó la muerte del máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), alias "Alfonso Cano", como un "objetivo de alto valor" que las fuerzas militares se habían propuesto conseguir desde hace varios meses. Con lágrimas en los ojos, advirtió que, como quedó demostrado con esta muerte, en "ningún rincón del país" podrán estar a salvo los integrantes de grupos ilegales y reiteró su felicitación a las fuerzas militares encargadas de la "Operación Odisea". Santos habló desde la ciudad de Popayán, capital del departamento de Cauca, en donde fue abatido a los 63 años Guillermo León Sáenz, alias "Alfonso Cano", líder de las FARC.
La muerte del cabecilla de la guerrilla más activa del continente americano, representa un triunfo para el gobierno de Santos y a la vez un reto para que sea el arranque de un anhelado proceso de paz. Cano, murió el viernes en combates una zona selvática y montañosa del Cauca, en el suroeste, un hecho que aceleraría el desmoronamiento de esa insurgencia acusada de terrorismo, secuestro y narcotráfico. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó que el líder rebelde de 63 años falleció en un combate después de un bombardeo cuando intentaba romper un cerco del Ejército para huir. El cadáver del comandante guerrillero fue encontrado afeitado, sin la espesa barba que lo caracterizaban y sin los gruesos lentes que usaba. Horas antes se había reportado la captura del jefe de seguridad de Cano y la muerte de otros dos guerrilleros. "Se encontraba afeitado, tal vez hace poco, murió posterior al bombardeo, en el marco de una acción de las tropas de las unidades especiales que allí desembarcaron y que tuvieron el encuentro con ese individuo", indicó. El ministro reveló que en el lugar donde cayó Cano se confiscaron siete computadoras, 39 memorias USB, teléfonos celulares y dinero en efectivo. En el operativo en el que también habría muerto su compañera sentimental participaron entre 800 y 1.000 efectivos. Un soldado contó que el jefe guerrillero "no se entregó, se enfrentó a la tropa hasta la muerte".
Pinzón admitió que el golpe fue el resultado de una labor de inteligencia y seguimiento en la que aportaron información antiguos guerrilleros de las FARC que posiblemente recibirán una recompensa económica por parte del Gobierno. Se ofrecía una recompensa de hasta U$S 3,7 millones por información que permitiera su ubicación.
La desaparición del jefe rebelde se suma a otros hechos que han diezmado el poderío de las FARC en los últimos años, cuando perdieron a varios de sus históricos e influyentes dirigentes dentro de una ofensiva de las Fuerzas Armadas colombianas, con el apoyo de Estados Unidos.
Cano asumió como máximo líder del secretariado, el órgano de dirección político y militar, en mayo del 2008, después de la muerte por un ataque al corazón de Manuel Marulanda Vélez, alias "Tirofijo". (Reuter-DPA)
La muerte del cabecilla de la guerrilla más activa del continente americano, representa un triunfo para el gobierno de Santos y a la vez un reto para que sea el arranque de un anhelado proceso de paz. Cano, murió el viernes en combates una zona selvática y montañosa del Cauca, en el suroeste, un hecho que aceleraría el desmoronamiento de esa insurgencia acusada de terrorismo, secuestro y narcotráfico. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó que el líder rebelde de 63 años falleció en un combate después de un bombardeo cuando intentaba romper un cerco del Ejército para huir. El cadáver del comandante guerrillero fue encontrado afeitado, sin la espesa barba que lo caracterizaban y sin los gruesos lentes que usaba. Horas antes se había reportado la captura del jefe de seguridad de Cano y la muerte de otros dos guerrilleros. "Se encontraba afeitado, tal vez hace poco, murió posterior al bombardeo, en el marco de una acción de las tropas de las unidades especiales que allí desembarcaron y que tuvieron el encuentro con ese individuo", indicó. El ministro reveló que en el lugar donde cayó Cano se confiscaron siete computadoras, 39 memorias USB, teléfonos celulares y dinero en efectivo. En el operativo en el que también habría muerto su compañera sentimental participaron entre 800 y 1.000 efectivos. Un soldado contó que el jefe guerrillero "no se entregó, se enfrentó a la tropa hasta la muerte".
Pinzón admitió que el golpe fue el resultado de una labor de inteligencia y seguimiento en la que aportaron información antiguos guerrilleros de las FARC que posiblemente recibirán una recompensa económica por parte del Gobierno. Se ofrecía una recompensa de hasta U$S 3,7 millones por información que permitiera su ubicación.
La desaparición del jefe rebelde se suma a otros hechos que han diezmado el poderío de las FARC en los últimos años, cuando perdieron a varios de sus históricos e influyentes dirigentes dentro de una ofensiva de las Fuerzas Armadas colombianas, con el apoyo de Estados Unidos.
Cano asumió como máximo líder del secretariado, el órgano de dirección político y militar, en mayo del 2008, después de la muerte por un ataque al corazón de Manuel Marulanda Vélez, alias "Tirofijo". (Reuter-DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS




