Resulta que un asteroide anda suelto, y aunque los científicos juran que va a pasar lejos de la Tierra los jinetes del apocalipsis.com anticipan una megacatástrofe. Y si no es el asteroide habrá que esperar hasta el viernes, porque ya sabemos que es 11-11-11 y, para horror de quienes creen que el verdadero final llegará en diciembre del año que viene, cortesía de los mayas, las predicciones son irrefutables. Hay que empezar a despedirse de todo y de todos.
Más creativos, definitivamente devotos lectores de Arthur C. Clarke y Philip K. Dick, los tecnonecronomicones advierten que el problema es el algoritmo de Google. Simplificando, es algo así como que Google no está tomando las decisiones que debería. O que está pensando. O que tomó conciencia de su existencia. Este delirio es fascinante: han detectado que en cualquier momento -como el Skynet de "Terminator"- Google liderará la ciberrevolución. Entonces hay que desenchufar a Google cuanto antes.
¿Se dan cuenta de lo que se perdió Nostradamus por no tener Internet?
Más creativos, definitivamente devotos lectores de Arthur C. Clarke y Philip K. Dick, los tecnonecronomicones advierten que el problema es el algoritmo de Google. Simplificando, es algo así como que Google no está tomando las decisiones que debería. O que está pensando. O que tomó conciencia de su existencia. Este delirio es fascinante: han detectado que en cualquier momento -como el Skynet de "Terminator"- Google liderará la ciberrevolución. Entonces hay que desenchufar a Google cuanto antes.
¿Se dan cuenta de lo que se perdió Nostradamus por no tener Internet?







