El hecho de que el Frente de la Victoria y los acoplados oficialistas hayan obtenido un promedio del 80% de los votos en las comunas del interior no pasó desapercibido ayer. El propio gobernador, José Alperovich, se encargó de resaltarlo luego de tomarles juramento a los 93 comisionados rurales en el teatro San Martín.
Las adyacencias y el interior del auditorio estuvieron colmados de simpatizantes que llegaron con banderas y distintivos para vitorear a los representantes de los pueblos del interior que se impusieron en las elecciones del 28 de agosto.
El gabinete en pleno del Poder Ejecutivo y legisladores oficialistas asistieron al acto de asunción, que por momentos se convirtió en un mitin peronista. Acompañaron al mandatario en el estrado su esposa, la senadora Beatriz Rojkés, el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, el intendente de la capital, Domingo Amaya, y el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo. Alperovich les tomó juramento a los representantes de las comunas por grupo y por departamento. Esta modalidad agilizó la ceremonia, que demandó poco más de una hora.
"Quiero felicitar de todo corazón a todos los amigos que acaban de asumir y una vez más decirles que yo, como siempre, voy a ser un soldado más que va a estar a la par de ustedes acompañándolos en estos cuatro años de gestión", afirmó Alperovich durante un improvisado y breve discurso.
"Ustedes saben que en las comunas hemos ganado por más del 80% de los votos, lo que significa que tenemos que trabajar codo a codo para no defraudar a la gente, y darle todo lo que nos viene dando a nosotros. Por eso les pido que sean mis oídos y mi voz en todas las localidades. Nosotros tenemos que hacer en estos cuatro años una verdadera revolución en el interior, para que nunca más nuestros niños vengan a vivir y a hacinarse en la capital", arengó el mandatario. Las palabras del titular del PE fueron retribuidas con una ovación por el público.
En un gesto de confianza hacia los comisionados rurales, Alperovich les dijo que tendrán línea directa con él y con el ministro del Interior para resolver sus inquietudes. "Quiero que sepan que cuando tengan un problema y me necesiten, me pueden venir a buscar a mi casa", concluyó el titular del Poder Ejecutivo.
Las adyacencias y el interior del auditorio estuvieron colmados de simpatizantes que llegaron con banderas y distintivos para vitorear a los representantes de los pueblos del interior que se impusieron en las elecciones del 28 de agosto.
El gabinete en pleno del Poder Ejecutivo y legisladores oficialistas asistieron al acto de asunción, que por momentos se convirtió en un mitin peronista. Acompañaron al mandatario en el estrado su esposa, la senadora Beatriz Rojkés, el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, el intendente de la capital, Domingo Amaya, y el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo. Alperovich les tomó juramento a los representantes de las comunas por grupo y por departamento. Esta modalidad agilizó la ceremonia, que demandó poco más de una hora.
"Quiero felicitar de todo corazón a todos los amigos que acaban de asumir y una vez más decirles que yo, como siempre, voy a ser un soldado más que va a estar a la par de ustedes acompañándolos en estos cuatro años de gestión", afirmó Alperovich durante un improvisado y breve discurso.
"Ustedes saben que en las comunas hemos ganado por más del 80% de los votos, lo que significa que tenemos que trabajar codo a codo para no defraudar a la gente, y darle todo lo que nos viene dando a nosotros. Por eso les pido que sean mis oídos y mi voz en todas las localidades. Nosotros tenemos que hacer en estos cuatro años una verdadera revolución en el interior, para que nunca más nuestros niños vengan a vivir y a hacinarse en la capital", arengó el mandatario. Las palabras del titular del PE fueron retribuidas con una ovación por el público.
En un gesto de confianza hacia los comisionados rurales, Alperovich les dijo que tendrán línea directa con él y con el ministro del Interior para resolver sus inquietudes. "Quiero que sepan que cuando tengan un problema y me necesiten, me pueden venir a buscar a mi casa", concluyó el titular del Poder Ejecutivo.







