A las 7.35, el fiscal de Estado de la Provincia, Francisco Sassi Colombres, estampó su firma sobre la renuncia indeclinable al cargo en el que había jurado el sábado al mediodía.
La decisión fue una sorpresa para el gobernador José Alperovich, quien se enteró de esta decisión minutos antes, cuando se encontraba desayunando, junto a colaboradores, en su domicilio particular.
Fuentes consultadas por LA GACETA confirmaron la dimisión y precisaron que, al saberlo, el gobernador estaba dispuesto a solicitarle que retire la renuncia. Sin embargo, el ahora ex funcionario reafirmó su dimisión en forma indeclinable.
Las razones no trascendieron. Cuando Sassi Colombres se desempeñaba como fiscal de Estado, durante el primer gobierno de Alperovich, no pudo asumir como vocal de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia. Desde la Nación advirtieron que no debía tener un cargo en el gobierno por haber sido funcionario durante la última dictadura.
Por ese mismo motivo, durante el acto de asunción de todo el gabinete, el sábado pasado, dirigentes de los Derechos Humanos se levantaron de su butaca en el teatro San Martín, minutos antes de que él jurara.
El funcionario venía desempeñando su cargo de interventor de la Caja Popular de Ahorros y para este período volvió a ser convocado para la Fiscalía de Estado. Trascendidos afirman que durante el fin de semana le habrían hecho saber a Sassi Colombres que iba a ser escrachado en distintas oportunidades, y el funcionario habría decidido no generarle inconvenientes al mandatario provincial. LA GACETA©
La decisión fue una sorpresa para el gobernador José Alperovich, quien se enteró de esta decisión minutos antes, cuando se encontraba desayunando, junto a colaboradores, en su domicilio particular.
Fuentes consultadas por LA GACETA confirmaron la dimisión y precisaron que, al saberlo, el gobernador estaba dispuesto a solicitarle que retire la renuncia. Sin embargo, el ahora ex funcionario reafirmó su dimisión en forma indeclinable.
Las razones no trascendieron. Cuando Sassi Colombres se desempeñaba como fiscal de Estado, durante el primer gobierno de Alperovich, no pudo asumir como vocal de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia. Desde la Nación advirtieron que no debía tener un cargo en el gobierno por haber sido funcionario durante la última dictadura.
Por ese mismo motivo, durante el acto de asunción de todo el gabinete, el sábado pasado, dirigentes de los Derechos Humanos se levantaron de su butaca en el teatro San Martín, minutos antes de que él jurara.
El funcionario venía desempeñando su cargo de interventor de la Caja Popular de Ahorros y para este período volvió a ser convocado para la Fiscalía de Estado. Trascendidos afirman que durante el fin de semana le habrían hecho saber a Sassi Colombres que iba a ser escrachado en distintas oportunidades, y el funcionario habría decidido no generarle inconvenientes al mandatario provincial. LA GACETA©








