El titular del Poder Ejecutivo, José Alperovich, enumeró hoy, durante el acto de asunción celebrado desde la mañana y hasta pasado el mediodía en el teatro San Martín, los logros alcanzados durante los ocho años de sus anteriores gestiones, y esbozó los proyectos que quiere encarar en los próximos años. A continuación, reproducimos el discurso completo.
Señor presidente de la Honorable Legislatura, señoras y señores legisladores, autoridades civiles, judiciales, eclesiásticas y militares, señoras y señores:
Hoy tengo ante mí la inmensa responsabilidad y el gran desafío de asumir por tercera vez consecutiva los destinos de esta querida provincia.
Es mi deber entonces exponer ante ustedes los objetivos del nuevo período de gobierno 2011-2015 para el que he sido elegido por mandato soberano del pueblo.
En ese marco, en primer lugar quiero reafirmar, ante el pueblo de Tucumán y esta Honorable Legislatura, la continuidad y profundización del proceso de transformación puesto en marcha en octubre de 2003 al llegar por primera vez al gobierno.
Efectivamente, en los ocho años transcurridos, hemos llevado adelante una verdadera transformación de Tucumán revirtiendo la dramática realidad en la que se encontraba nuestra provincia.
Hace ocho años las circunstancias económicas y sociales eran muy distintas a las que hoy, felizmente, vive nuestra provincia y el país.
La situación en la que se encontraba Tucumán no era algo que se pudiese solucionar de un día para otro, pero luego de ocho años de intenso trabajo hemos logrado cambios significativos en la penosa realidad que heredamos.
Tucumán vive actualmente una verdadera transformación en el plano económico, social y educativo.
Lo que digo no es un recurso retórico de ocasión sino una afirmación respaldada por los hechos.
Hemos logrado reducir drásticamente la pobreza, la indigencia y la desocupación en la provincia.
Esta última actualmente cayó, para citar sólo una cifra, al 3,5 por ciento. Una marca histórica en los indicadores socioeconómicos de Tucumán.
Pero el dato más significativo que no puedo dejar de citar, ya que es un índice claro del desarrollo económico y social de una provincia, es el que arroja la lucha contra la mortalidad infantil.
La mortalidad infantil bajó drásticamente en estos años: pasó del 25 por mil a fines del 2002, al 13,1 por mil actual. La meta que nos proponemos es lograr una cifra inferior al 9 por mil en los próximos años.
La provincia de Tucumán presenta también un aumento en la sobrevida de niños que nacieron prematuros.
Estos niños necesitan luego del alta un seguimiento especializado con administración de vacunas especiales, anticuerpos para prevenir bronquiolitis y realización de estudios, más evaluación de su desarrollo.
Todo esto en la provincia es realizado por personal capacitado en consultorios habilitados para tal fin del Hospital del Niño Jesús, Hospital de Concepción y Hospital Avellaneda dentro de un Programa de Seguimiento de Prematuros.
Actualmente se encuentran en seguimiento 1.623 niños; de esos, más de 700 nacieron con peso inferior a los 1.500 gramos.
En el año 2003 casi el 80% de los niños que nacían con ese peso fallecían, actualmente más del 80% sobrevive.
Algunos de estos niños se encuentran en edad escolar, por lo cual también se realizan trabajos en conjunto con Educación.
Una vez al año realizamos "La fiesta del Prematuro" en la que nos juntamos con los niños, sus familias y el equipo de salud para celebrar la vida en la realidad actual de esos pequeños que hasta no hace mucho tiempo hubiera sido imposible en nuestra provincia que sobrevivieran.
Al mismo tiempo hay que destacar que Tucumán ha revertido el grado de pobreza estructural a través del acceso de la población a los servicios sociales básicos de agua potable, red cloacal y vivienda digna.
La cifra de la población con acceso al agua potable pasó del 60% en 2003 al 90% actual. Esto supone más de 500 mil ciudadanos que fueron beneficiados en este período.
Con respecto a la red cloacal. En 2003 sólo un 29% de los tucumanos tenían acceso a este servicio; esa cifra ascendió en el 2009 al 42%. Y, actualmente, para el Gran San Miguel de Tucumán esa cifra ha superado el 60 por ciento.
Lo cual significa que casi 500 mil habitantes de la capital y sus alrededores disponen de este servicio.
No hay que olvidar que para aquellos que están excluidos de los servicios arriba señalados significa una verdadera revolución en sus vidas poder acceder a ellos.
De nada vale declamar sobre los derechos humanos del hombre allí donde el Estado no puede brindar agua o luz o garantizar educación y salud para sus habitantes.
En este nuevo período vamos a continuar urbanizando la provincia. Vamos a llevar más pavimento, más agua potable, más cloacas, más obras de iluminación a todos aquellos que lo necesitan.
Vamos a continuar con los planes de vivienda y las soluciones habitacionales que van a sumarse a las más de 20 mil casas que ya construimos y a los más de 40 mil mejoramientos de vivienda realizados.
Todas las obras que se hicieron en materia de urbanización, salud, educación y vivienda son parte de un poderoso plan que tiene como objetivos estratégicos dinamizar la economía, generar empleo y a la vez mejorar las condiciones de vida de la población.
El Plan de obras públicas impulsado por Estado fue un factor decisivo para lograr la reactivación de nuestra economía a partir de 2003 y también para enfrentar la crisis global del 2008-2009.
Cuando asumí la economía de la provincia estaba estancada.
Tucumán es hoy una provincia en crecimiento y en pleno despliegue de sus potencialidades productivas.
Señores legisladores estos son algunos de los datos de la realidad que hablan a las claras de la recuperación y transformación experimentada por nuestra provincia.
Ahora la responsabilidad que tenemos por delante en este nuevo período de gobierno es continuar la lucha contra la pobreza, la indigencia y la desocupación y avanzar aún más en todo lo hecho en materia de educación, vivienda y salud.
Pero, al mismo tiempo, en esta nueva etapa debemos dar un salto de calidad en todos aquellos terrenos en que hemos hechos importantes progresos.
¿Qué quiere decir esto?
Que las 170 escuelas y las 2 mil aulas nuevas que hemos construido en esto últimos ocho años ya están ahí, a la vista de todos, garantizando la contención de los 460 mil alumnos con que cuenta hoy el sistema educativo provincial.
Quiere decir que debemos seguir construyendo escuelas y aulas nuevas, pero que en la actual etapa debemos poner especial énfasis en dar un salto en la calidad de los contenidos educativos.
En los próximos años nos proponemos como objetivo universalizar la sala de 4 y 5 años y alcanzar una tasa de escolarización del 100 por ciento para el nivel primario y del 85 por ciento para el nivel secundario.
También tenemos como meta para los próximos años sostener una taza de egreso alrededor del 97 por ciento para el nivel primario y del 60 por ciento para el nivel secundario.
A la par queremos instalar la cultura de la evaluación y autoevaluación permanente.
En el terreno de la salud las más de cien ambulancias adquiridas, los doscientos Caps y los dos hospitales nuevos que hemos creado en el interior de la provincia, el Hospital Aguilares y el Hospital de Este (a punto de inaugurar) son una realidad contundente y están ahí para velar por la salud de nuestros comprovincianos.
A todo esto hay que agregar todos los hospitales que ya existían y han sido refaccionados a nuevos, como el Hospital de Niños, La Maternidad, el Hospital Padilla y el Centro de Salud Zenón Santillán.
En este nuevo mandato tenemos pensado inaugurar en el ex Hospital Ados un complejo sanitario de consulta ambulatoria que prestará servicios de cirugía, de odontología de alta complejidad y de cuidados paliativos. Además será sede del laboratorio de salud pública del Siprosa.
También vamos a inaugurar próximamente en el Hospital Padilla, una sala de cirugía y una unidad de trasplante, además de un resonador y un tomógrafo; y en el Hospital de Niños una sala de cirugía y traumatología.
A su vez, en el Centro de Salud pondremos en funcionamiento una unidad coronaria y una sala de terapia intensiva y en Hospital Avellaneda un área de mantenimiento y servicios de apoyo.
Es decir, vamos a seguir levantando hospitales y mejorando los ya existentes, pero al mismo tiempo, vamos a mejorar aún más la calidad de la prestación del servicio de salud.
Hay que crear más trabajo y elevar su calidad aumentando el empleo registrado y mejorando las condiciones laborales.
En seguridad hemos hecho una gran inversión en todos estos años tanto en infraestructura operativa como en incorporación de personal. Desde el 2003 a la fecha se sumaron 2.300 agentes más a la fuerza y hemos conseguido un significativo mejoramiento salarial.
Hemos adquirido más y mejores vehículos, mejoramos los edificios de las comisarías, incorporamos sistema de cámaras de vigilancia y un sistema de localización satelital de las unidades vehiculares o GPS.
Informatizamos más de un millón de prontuarios y concretamos otros avances tecnológicos que nos permiten luchar en contra del delito con mayor eficacia.
Adquirimos un moderno laboratorio móvil para la policía científica.
Ahora tenemos que proveer a nuestros policías de los mejores instrumentos y desarrollar en ellos a través de la capacitación más y mejores habilidades para enfrentar el delito.
Vamos a poner en funcionamiento en esta nueva etapa un laboratorio genético forense que permitirá hacer los análisis de ADN en Tucumán.
También extenderemos el sistema de vigilancia a través de cámaras a las localidades de Banda del Río Salí, Las Talitas, Tafí Viejo, Monteros, Concepción y Aguilares.
Ahora bien, a la par que damos batalla a las urgencias del presente seguimos avanzando en los cambios estructurales, sociales y económicos, que la provincia necesita.
Quiero destacar aquí un dato que expresa claramente la transformación experimentada por Tucumán en los últimos años.
La diversificación productiva de la provincia es un hecho. Hoy Tucumán, como vengo diciendo, no es sólo azúcar. Además es citrus, soja, arándano, frutilla, miel, industria metal-mecánica y textil, construcción, servicios y comercio; también pymes, software, turismo e innovación tecnológica.
Doy un dato ilustrativo. Actualmente nuestras exportaciones han alcanzado a 152 países a través de 200 productos.
El importante número de productos y países de destino de nuestras exportaciones permite constatar el proceso de diversificación productiva y de mercados geográficos.
A todo esto hay que agregar un hecho fundamental. Tucumán también es etanol, gracias a la voluntad política de del presidente Néstor Kirchner, quien en su momento impulsó la ley de biocombustibles.
El crecimiento del 72% en producción de alcohol en el período 2003-2009 muestra la clara tendencia creciente de este subproducto de la caña de azúcar.
La elaboración de combustibles a partir de la caña de azúcar abre una enorme perspectiva al desarrollo de la provincia, ya que nos introduce en la producción de energía, un rubro estratégico y motor del desarrollo tecnológico y científico en el mundo actual.
Para lograr este objetivo debemos fortalecer y articular nuestros centros de desarrollo científico tecnológico. Esa es la vía que siguieron los países más desarrollados.
Como todos sabemos, la generación de conocimiento científico y tecnológico es fundamental en el desarrollo de ventajas competitivas. Tucumán, como he venido señalando, en este plano posee una ventaja estratégica con respecto al resto del NOA.
Nuestra provincia tiene cuatro universidades y una de ellas es la más grande de la región y la de mayor tradición en investigación pura y aplicada.
A esto hay sumarle, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, otros organismos radicados aquí como el INTA y el INTI, y siete centros científicos tecnológicos de gran prestigio dependientes del Conicet.
Debemos aprovechar este capital enorme en beneficio de la modernización y desarrollo de nuestra provincia potenciando el rol del Estado como facilitador y articulador en el proceso de transferencia tecnológica a los sectores productivos.
A la par de la transferencia de tecnología a la producción el otro tema fundamental, vinculado a la competitividad de nuestra provincia, es el de la infraestructura vial.
La infraestructura vial es una herramienta fundamental para el desarrollo productivo de una economía, ya que no sólo posibilita el transporte de personas sino que también permite y facilita el intercambio entre mercados.
En los últimos años se han realizado importantes inversiones en materia vial, entre las que se destacan, la repavimentación integral de la Ruta 157 y las obras de vinculación horizontal entre las rutas 38 y 157, que unen de Este a Oeste la trama vial de la provincia, y el acceso a la nueva Ruta Nacional 34.
A todo esto hay que agregarle la nueva traza de la Ruta 38 que es de vital importancia para descongestionar el tránsito y reducir el número de accidentes. En los próximos 18 meses vamos a terminar el tramo Concepción-Aguilares, el último de la nueva traza.
Tenemos pensado en los próximos dos años ampliar la Ruta 38, en un tramo de casi dos kilómetros y medio que irá desde el puente del Río Gastona hasta la rotonda sur de la ciudad de Concepción.
La Ruta 38 se convertirá en ese tramo en una avenida de seis carriles a la que se agregarán dos calles colectoras laterales, cinco intersecciones semaforizadas y dos puentes peatonales.
Por otra parte, en el terreno de la actividad productiva en Tucumán no podemos dejar de mencionar los importantes avances experimentados en los últimos años por una industria de carácter estratégico que está íntimamente vinculada a nuestro capital geográfico, histórico y cultural.
Me refiero, obviamente, al turismo. Desde el comienzo de nuestra gestión hasta el presente se han construido 26 nuevos hoteles en la provincia y en el plano de nuestra oferta histórica y cultural hemos puesto en valor nuestros museos y creados otros nuevos.
Hemos crecido como lugar para la realización de congresos y convenciones, al punto que 120 instituciones eligieron Tucumán para hacer su congreso. El año pasado se registraron 320 eventos de distinto tipo en nuestra provincia.
En línea con esa demanda en este nuevo período tenemos pensado remodelar el edificio del ex Cine Plaza, donde va a funcionar un salón de convenciones y un teatro que tendrá capacidad para 1.600 personas. Pensamos que esta obra estará terminada aproximadamente dentro de un año.
De este modo vamos a recuperar un edificio que forma parte de nuestro patrimonio arquitectónico, a la vez que dotaremos a la ciudad de un espacio muy importante para la actividad social y cultural.
En síntesis, la industria turística, con los establecimientos inaugurados y los que están en construcción, proyecta la imagen de un sector en pleno crecimiento.
Al desenvolvimiento positivo de la actividad económica que venimos describiendo hasta aquí, sin duda, ha contribuido la situación financiera de una provincia que exhibe superávit fiscal y está al día con los compromisos de su Tesoro.
Todos estos aspectos ayudan a reducir la incertidumbre y crean un ambiente de confianza.
Es importante señalar que cuando asumí por primera vez en octubre de 2003 comencé mi gestión con el tremendo condicionante de una deuda acumulada durante los últimos 15 años de, aproximadamente, tres presupuestos y medio.
Ocho años después, la provincia ha reordenado la hacienda pública y logramos quebrar la tendencia de décadas anteriores de generación de déficits fiscales que repercutían en el crecimiento de la deuda pública.
A mediados del año pasado logramos la reprogramación integral de la deuda que tiene la Provincia con la Nación a un plazo de 20 años con una tasa anual del 6 por ciento.
Y una porción de 200 millones de pesos que había quedado fuera de la anterior negociación conseguimos reprogramarla en diciembre pasado.
Hemos resuelto todos los temas de reestructuración de la deuda. De ahora en más Tucumán, por sí sola, con su propio trabajo puede ir pagando la deuda.
Otra buena noticia está referida a un problema que mi gestión heredó de una administración anterior, pero que afecta a todos los tucumanos.
Si la Nación, finalmente, debe pagar la millonaria indemnización, que fija el laudo arbitral del Ciadi en el conflicto que mantiene con la empresa Aguas del Aconquija, Tucumán gozará de un régimen especial para devolver esa plata.
En caso de pagar pagaremos con una financiación a 15 años de plazo, con tasa Libor (la de referencia del sistema financiero internacional), más el 1,4%.
No exagero si digo que este hecho nos permite a los tucumanos respirar con alivio.
Ahora bien, como gobierno comprometido con el bienestar de su pueblo, nuestro objetivo no se reduce a lograr el equilibrio financiero, promover el desarrollo económico y alentar la producción, sino también a asegurar una distribución más justa de la riqueza.
El objetivo que ha guiado a nuestro gobierno en estos ocho años ha sido lograr el crecimiento sostenido de la provincia, pero con equidad social y respeto por el medio ambiente. Hemos dado grandes pasos en estos años hacia la meta propuesta.
Probablemente, nada de todo lo hecho hubiese sido posible si ese gran argentino, Néstor Kirchner, no le hubiera devuelto al Estado un rol decisivo en la salud, la educación y el desarrollo de los argentinos.
Al asumir como gobernador en octubre de 2003 acompañé desde un primer momento el nuevo rumbo económico y social, que hoy continúa la presidenta Cristina Fernández, articulándolo con las necesidades y particularidades de nuestra provincia.
Nos guía la convicción de que no hay futuro para ninguna de nuestras provincias si no es en el marco de un proyecto de país justo, libre y soberano.
Asumo este nuevo mandato con la certeza de que en estos ocho años transcurridos hemos transformado Tucumán y echado las bases de su despegue definitivo, y que debemos continuar y profundizar el camino que nos trazamos.
Esta convicción me viene no solo de los datos que he expuesto a lo largo de este mensaje sino también, y muy especialmente, del mensaje que surge de las urnas.
El pueblo tucumano después de ocho años gobierno se ha expresado y masivamente ha respaldado nuestro gobierno.
Esto indica que vamos por el camino correcto, que las obras y realizaciones de las que hablamos son también percibidas por la mayoría de la población.
En modo alguno esto significa desconocer las opiniones y sentimientos del resto de los ciudadanos que no comparten la misma visión, a cuyas críticas y observaciones permanezco siempre muy atento.
Todo lo contrario significa mayor compromiso y mayor responsabilidad.
En ese sentido ha sido decisivo el apoyo y el acompañamiento de la mayoría de los tucumanos a la actual gestión.
Si el proyecto de un gobernante consigue el respaldo del pueblo se convierte en una fuerza formidable capaz de transformar la realidad.
Cuando asumí por primera vez como gobernador prometí que Tucumán no iba a volver a ser el mismo. He sido fiel a mi palabra. Tucumán ha cambiado y ha cambiado para mejor.
Tucumán se encuentra ahora en pleno despliegue de sus potencialidades y tiene como objetivo supremo el bienestar de sus hombres, mujeres y niños.
Hace ocho años hice aquí un juramento a los tucumanos: prometí trabajar todos los días, cada minuto, para cambiar nuestra provincia y ponerla a la altura de su historia.
La transformación de Tucumán es un hecho.
Señores legisladores, pueblo de Tucumán, estamos haciendo historia.
Estamos haciendo un nuevo Tucumán.
Estamos cambiando la historia.
Entre todos lo estamos logrando.
Muchas gracias.
Señor presidente de la Honorable Legislatura, señoras y señores legisladores, autoridades civiles, judiciales, eclesiásticas y militares, señoras y señores:
Hoy tengo ante mí la inmensa responsabilidad y el gran desafío de asumir por tercera vez consecutiva los destinos de esta querida provincia.
Es mi deber entonces exponer ante ustedes los objetivos del nuevo período de gobierno 2011-2015 para el que he sido elegido por mandato soberano del pueblo.
En ese marco, en primer lugar quiero reafirmar, ante el pueblo de Tucumán y esta Honorable Legislatura, la continuidad y profundización del proceso de transformación puesto en marcha en octubre de 2003 al llegar por primera vez al gobierno.
Efectivamente, en los ocho años transcurridos, hemos llevado adelante una verdadera transformación de Tucumán revirtiendo la dramática realidad en la que se encontraba nuestra provincia.
Hace ocho años las circunstancias económicas y sociales eran muy distintas a las que hoy, felizmente, vive nuestra provincia y el país.
La situación en la que se encontraba Tucumán no era algo que se pudiese solucionar de un día para otro, pero luego de ocho años de intenso trabajo hemos logrado cambios significativos en la penosa realidad que heredamos.
Tucumán vive actualmente una verdadera transformación en el plano económico, social y educativo.
Lo que digo no es un recurso retórico de ocasión sino una afirmación respaldada por los hechos.
Hemos logrado reducir drásticamente la pobreza, la indigencia y la desocupación en la provincia.
Esta última actualmente cayó, para citar sólo una cifra, al 3,5 por ciento. Una marca histórica en los indicadores socioeconómicos de Tucumán.
Pero el dato más significativo que no puedo dejar de citar, ya que es un índice claro del desarrollo económico y social de una provincia, es el que arroja la lucha contra la mortalidad infantil.
La mortalidad infantil bajó drásticamente en estos años: pasó del 25 por mil a fines del 2002, al 13,1 por mil actual. La meta que nos proponemos es lograr una cifra inferior al 9 por mil en los próximos años.
La provincia de Tucumán presenta también un aumento en la sobrevida de niños que nacieron prematuros.
Estos niños necesitan luego del alta un seguimiento especializado con administración de vacunas especiales, anticuerpos para prevenir bronquiolitis y realización de estudios, más evaluación de su desarrollo.
Todo esto en la provincia es realizado por personal capacitado en consultorios habilitados para tal fin del Hospital del Niño Jesús, Hospital de Concepción y Hospital Avellaneda dentro de un Programa de Seguimiento de Prematuros.
Actualmente se encuentran en seguimiento 1.623 niños; de esos, más de 700 nacieron con peso inferior a los 1.500 gramos.
En el año 2003 casi el 80% de los niños que nacían con ese peso fallecían, actualmente más del 80% sobrevive.
Algunos de estos niños se encuentran en edad escolar, por lo cual también se realizan trabajos en conjunto con Educación.
Una vez al año realizamos "La fiesta del Prematuro" en la que nos juntamos con los niños, sus familias y el equipo de salud para celebrar la vida en la realidad actual de esos pequeños que hasta no hace mucho tiempo hubiera sido imposible en nuestra provincia que sobrevivieran.
Al mismo tiempo hay que destacar que Tucumán ha revertido el grado de pobreza estructural a través del acceso de la población a los servicios sociales básicos de agua potable, red cloacal y vivienda digna.
La cifra de la población con acceso al agua potable pasó del 60% en 2003 al 90% actual. Esto supone más de 500 mil ciudadanos que fueron beneficiados en este período.
Con respecto a la red cloacal. En 2003 sólo un 29% de los tucumanos tenían acceso a este servicio; esa cifra ascendió en el 2009 al 42%. Y, actualmente, para el Gran San Miguel de Tucumán esa cifra ha superado el 60 por ciento.
Lo cual significa que casi 500 mil habitantes de la capital y sus alrededores disponen de este servicio.
No hay que olvidar que para aquellos que están excluidos de los servicios arriba señalados significa una verdadera revolución en sus vidas poder acceder a ellos.
De nada vale declamar sobre los derechos humanos del hombre allí donde el Estado no puede brindar agua o luz o garantizar educación y salud para sus habitantes.
En este nuevo período vamos a continuar urbanizando la provincia. Vamos a llevar más pavimento, más agua potable, más cloacas, más obras de iluminación a todos aquellos que lo necesitan.
Vamos a continuar con los planes de vivienda y las soluciones habitacionales que van a sumarse a las más de 20 mil casas que ya construimos y a los más de 40 mil mejoramientos de vivienda realizados.
Todas las obras que se hicieron en materia de urbanización, salud, educación y vivienda son parte de un poderoso plan que tiene como objetivos estratégicos dinamizar la economía, generar empleo y a la vez mejorar las condiciones de vida de la población.
El Plan de obras públicas impulsado por Estado fue un factor decisivo para lograr la reactivación de nuestra economía a partir de 2003 y también para enfrentar la crisis global del 2008-2009.
Cuando asumí la economía de la provincia estaba estancada.
Tucumán es hoy una provincia en crecimiento y en pleno despliegue de sus potencialidades productivas.
Señores legisladores estos son algunos de los datos de la realidad que hablan a las claras de la recuperación y transformación experimentada por nuestra provincia.
Ahora la responsabilidad que tenemos por delante en este nuevo período de gobierno es continuar la lucha contra la pobreza, la indigencia y la desocupación y avanzar aún más en todo lo hecho en materia de educación, vivienda y salud.
Pero, al mismo tiempo, en esta nueva etapa debemos dar un salto de calidad en todos aquellos terrenos en que hemos hechos importantes progresos.
¿Qué quiere decir esto?
Que las 170 escuelas y las 2 mil aulas nuevas que hemos construido en esto últimos ocho años ya están ahí, a la vista de todos, garantizando la contención de los 460 mil alumnos con que cuenta hoy el sistema educativo provincial.
Quiere decir que debemos seguir construyendo escuelas y aulas nuevas, pero que en la actual etapa debemos poner especial énfasis en dar un salto en la calidad de los contenidos educativos.
En los próximos años nos proponemos como objetivo universalizar la sala de 4 y 5 años y alcanzar una tasa de escolarización del 100 por ciento para el nivel primario y del 85 por ciento para el nivel secundario.
También tenemos como meta para los próximos años sostener una taza de egreso alrededor del 97 por ciento para el nivel primario y del 60 por ciento para el nivel secundario.
A la par queremos instalar la cultura de la evaluación y autoevaluación permanente.
En el terreno de la salud las más de cien ambulancias adquiridas, los doscientos Caps y los dos hospitales nuevos que hemos creado en el interior de la provincia, el Hospital Aguilares y el Hospital de Este (a punto de inaugurar) son una realidad contundente y están ahí para velar por la salud de nuestros comprovincianos.
A todo esto hay que agregar todos los hospitales que ya existían y han sido refaccionados a nuevos, como el Hospital de Niños, La Maternidad, el Hospital Padilla y el Centro de Salud Zenón Santillán.
En este nuevo mandato tenemos pensado inaugurar en el ex Hospital Ados un complejo sanitario de consulta ambulatoria que prestará servicios de cirugía, de odontología de alta complejidad y de cuidados paliativos. Además será sede del laboratorio de salud pública del Siprosa.
También vamos a inaugurar próximamente en el Hospital Padilla, una sala de cirugía y una unidad de trasplante, además de un resonador y un tomógrafo; y en el Hospital de Niños una sala de cirugía y traumatología.
A su vez, en el Centro de Salud pondremos en funcionamiento una unidad coronaria y una sala de terapia intensiva y en Hospital Avellaneda un área de mantenimiento y servicios de apoyo.
Es decir, vamos a seguir levantando hospitales y mejorando los ya existentes, pero al mismo tiempo, vamos a mejorar aún más la calidad de la prestación del servicio de salud.
Hay que crear más trabajo y elevar su calidad aumentando el empleo registrado y mejorando las condiciones laborales.
En seguridad hemos hecho una gran inversión en todos estos años tanto en infraestructura operativa como en incorporación de personal. Desde el 2003 a la fecha se sumaron 2.300 agentes más a la fuerza y hemos conseguido un significativo mejoramiento salarial.
Hemos adquirido más y mejores vehículos, mejoramos los edificios de las comisarías, incorporamos sistema de cámaras de vigilancia y un sistema de localización satelital de las unidades vehiculares o GPS.
Informatizamos más de un millón de prontuarios y concretamos otros avances tecnológicos que nos permiten luchar en contra del delito con mayor eficacia.
Adquirimos un moderno laboratorio móvil para la policía científica.
Ahora tenemos que proveer a nuestros policías de los mejores instrumentos y desarrollar en ellos a través de la capacitación más y mejores habilidades para enfrentar el delito.
Vamos a poner en funcionamiento en esta nueva etapa un laboratorio genético forense que permitirá hacer los análisis de ADN en Tucumán.
También extenderemos el sistema de vigilancia a través de cámaras a las localidades de Banda del Río Salí, Las Talitas, Tafí Viejo, Monteros, Concepción y Aguilares.
Ahora bien, a la par que damos batalla a las urgencias del presente seguimos avanzando en los cambios estructurales, sociales y económicos, que la provincia necesita.
Quiero destacar aquí un dato que expresa claramente la transformación experimentada por Tucumán en los últimos años.
La diversificación productiva de la provincia es un hecho. Hoy Tucumán, como vengo diciendo, no es sólo azúcar. Además es citrus, soja, arándano, frutilla, miel, industria metal-mecánica y textil, construcción, servicios y comercio; también pymes, software, turismo e innovación tecnológica.
Doy un dato ilustrativo. Actualmente nuestras exportaciones han alcanzado a 152 países a través de 200 productos.
El importante número de productos y países de destino de nuestras exportaciones permite constatar el proceso de diversificación productiva y de mercados geográficos.
A todo esto hay que agregar un hecho fundamental. Tucumán también es etanol, gracias a la voluntad política de del presidente Néstor Kirchner, quien en su momento impulsó la ley de biocombustibles.
El crecimiento del 72% en producción de alcohol en el período 2003-2009 muestra la clara tendencia creciente de este subproducto de la caña de azúcar.
La elaboración de combustibles a partir de la caña de azúcar abre una enorme perspectiva al desarrollo de la provincia, ya que nos introduce en la producción de energía, un rubro estratégico y motor del desarrollo tecnológico y científico en el mundo actual.
Para lograr este objetivo debemos fortalecer y articular nuestros centros de desarrollo científico tecnológico. Esa es la vía que siguieron los países más desarrollados.
Como todos sabemos, la generación de conocimiento científico y tecnológico es fundamental en el desarrollo de ventajas competitivas. Tucumán, como he venido señalando, en este plano posee una ventaja estratégica con respecto al resto del NOA.
Nuestra provincia tiene cuatro universidades y una de ellas es la más grande de la región y la de mayor tradición en investigación pura y aplicada.
A esto hay sumarle, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, otros organismos radicados aquí como el INTA y el INTI, y siete centros científicos tecnológicos de gran prestigio dependientes del Conicet.
Debemos aprovechar este capital enorme en beneficio de la modernización y desarrollo de nuestra provincia potenciando el rol del Estado como facilitador y articulador en el proceso de transferencia tecnológica a los sectores productivos.
A la par de la transferencia de tecnología a la producción el otro tema fundamental, vinculado a la competitividad de nuestra provincia, es el de la infraestructura vial.
La infraestructura vial es una herramienta fundamental para el desarrollo productivo de una economía, ya que no sólo posibilita el transporte de personas sino que también permite y facilita el intercambio entre mercados.
En los últimos años se han realizado importantes inversiones en materia vial, entre las que se destacan, la repavimentación integral de la Ruta 157 y las obras de vinculación horizontal entre las rutas 38 y 157, que unen de Este a Oeste la trama vial de la provincia, y el acceso a la nueva Ruta Nacional 34.
A todo esto hay que agregarle la nueva traza de la Ruta 38 que es de vital importancia para descongestionar el tránsito y reducir el número de accidentes. En los próximos 18 meses vamos a terminar el tramo Concepción-Aguilares, el último de la nueva traza.
Tenemos pensado en los próximos dos años ampliar la Ruta 38, en un tramo de casi dos kilómetros y medio que irá desde el puente del Río Gastona hasta la rotonda sur de la ciudad de Concepción.
La Ruta 38 se convertirá en ese tramo en una avenida de seis carriles a la que se agregarán dos calles colectoras laterales, cinco intersecciones semaforizadas y dos puentes peatonales.
Por otra parte, en el terreno de la actividad productiva en Tucumán no podemos dejar de mencionar los importantes avances experimentados en los últimos años por una industria de carácter estratégico que está íntimamente vinculada a nuestro capital geográfico, histórico y cultural.
Me refiero, obviamente, al turismo. Desde el comienzo de nuestra gestión hasta el presente se han construido 26 nuevos hoteles en la provincia y en el plano de nuestra oferta histórica y cultural hemos puesto en valor nuestros museos y creados otros nuevos.
Hemos crecido como lugar para la realización de congresos y convenciones, al punto que 120 instituciones eligieron Tucumán para hacer su congreso. El año pasado se registraron 320 eventos de distinto tipo en nuestra provincia.
En línea con esa demanda en este nuevo período tenemos pensado remodelar el edificio del ex Cine Plaza, donde va a funcionar un salón de convenciones y un teatro que tendrá capacidad para 1.600 personas. Pensamos que esta obra estará terminada aproximadamente dentro de un año.
De este modo vamos a recuperar un edificio que forma parte de nuestro patrimonio arquitectónico, a la vez que dotaremos a la ciudad de un espacio muy importante para la actividad social y cultural.
En síntesis, la industria turística, con los establecimientos inaugurados y los que están en construcción, proyecta la imagen de un sector en pleno crecimiento.
Al desenvolvimiento positivo de la actividad económica que venimos describiendo hasta aquí, sin duda, ha contribuido la situación financiera de una provincia que exhibe superávit fiscal y está al día con los compromisos de su Tesoro.
Todos estos aspectos ayudan a reducir la incertidumbre y crean un ambiente de confianza.
Es importante señalar que cuando asumí por primera vez en octubre de 2003 comencé mi gestión con el tremendo condicionante de una deuda acumulada durante los últimos 15 años de, aproximadamente, tres presupuestos y medio.
Ocho años después, la provincia ha reordenado la hacienda pública y logramos quebrar la tendencia de décadas anteriores de generación de déficits fiscales que repercutían en el crecimiento de la deuda pública.
A mediados del año pasado logramos la reprogramación integral de la deuda que tiene la Provincia con la Nación a un plazo de 20 años con una tasa anual del 6 por ciento.
Y una porción de 200 millones de pesos que había quedado fuera de la anterior negociación conseguimos reprogramarla en diciembre pasado.
Hemos resuelto todos los temas de reestructuración de la deuda. De ahora en más Tucumán, por sí sola, con su propio trabajo puede ir pagando la deuda.
Otra buena noticia está referida a un problema que mi gestión heredó de una administración anterior, pero que afecta a todos los tucumanos.
Si la Nación, finalmente, debe pagar la millonaria indemnización, que fija el laudo arbitral del Ciadi en el conflicto que mantiene con la empresa Aguas del Aconquija, Tucumán gozará de un régimen especial para devolver esa plata.
En caso de pagar pagaremos con una financiación a 15 años de plazo, con tasa Libor (la de referencia del sistema financiero internacional), más el 1,4%.
No exagero si digo que este hecho nos permite a los tucumanos respirar con alivio.
Ahora bien, como gobierno comprometido con el bienestar de su pueblo, nuestro objetivo no se reduce a lograr el equilibrio financiero, promover el desarrollo económico y alentar la producción, sino también a asegurar una distribución más justa de la riqueza.
El objetivo que ha guiado a nuestro gobierno en estos ocho años ha sido lograr el crecimiento sostenido de la provincia, pero con equidad social y respeto por el medio ambiente. Hemos dado grandes pasos en estos años hacia la meta propuesta.
Probablemente, nada de todo lo hecho hubiese sido posible si ese gran argentino, Néstor Kirchner, no le hubiera devuelto al Estado un rol decisivo en la salud, la educación y el desarrollo de los argentinos.
Al asumir como gobernador en octubre de 2003 acompañé desde un primer momento el nuevo rumbo económico y social, que hoy continúa la presidenta Cristina Fernández, articulándolo con las necesidades y particularidades de nuestra provincia.
Nos guía la convicción de que no hay futuro para ninguna de nuestras provincias si no es en el marco de un proyecto de país justo, libre y soberano.
Asumo este nuevo mandato con la certeza de que en estos ocho años transcurridos hemos transformado Tucumán y echado las bases de su despegue definitivo, y que debemos continuar y profundizar el camino que nos trazamos.
Esta convicción me viene no solo de los datos que he expuesto a lo largo de este mensaje sino también, y muy especialmente, del mensaje que surge de las urnas.
El pueblo tucumano después de ocho años gobierno se ha expresado y masivamente ha respaldado nuestro gobierno.
Esto indica que vamos por el camino correcto, que las obras y realizaciones de las que hablamos son también percibidas por la mayoría de la población.
En modo alguno esto significa desconocer las opiniones y sentimientos del resto de los ciudadanos que no comparten la misma visión, a cuyas críticas y observaciones permanezco siempre muy atento.
Todo lo contrario significa mayor compromiso y mayor responsabilidad.
En ese sentido ha sido decisivo el apoyo y el acompañamiento de la mayoría de los tucumanos a la actual gestión.
Si el proyecto de un gobernante consigue el respaldo del pueblo se convierte en una fuerza formidable capaz de transformar la realidad.
Cuando asumí por primera vez como gobernador prometí que Tucumán no iba a volver a ser el mismo. He sido fiel a mi palabra. Tucumán ha cambiado y ha cambiado para mejor.
Tucumán se encuentra ahora en pleno despliegue de sus potencialidades y tiene como objetivo supremo el bienestar de sus hombres, mujeres y niños.
Hace ocho años hice aquí un juramento a los tucumanos: prometí trabajar todos los días, cada minuto, para cambiar nuestra provincia y ponerla a la altura de su historia.
La transformación de Tucumán es un hecho.
Señores legisladores, pueblo de Tucumán, estamos haciendo historia.
Estamos haciendo un nuevo Tucumán.
Estamos cambiando la historia.
Entre todos lo estamos logrando.
Muchas gracias.
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