28 Octubre 2011 Seguir en 
Es todo uncinéfilo. Ariel, con un libro en la mano,hace la cola para entrar en la Sala 3 de Cines Del Solar. Tiene 15 años y va a 3º polimodal en el colegio San Javier. "No participé en ninguna peli, vine desde el lunes a ver el festival. ?Chavo? y otro corto cómico sobre un cumple de 15 -dice- fueron los que más me gustaron. Me parece importante que chicos de cinco años hayan dibujado para producir un stop motion. Me gustan los cortos porque muestran historias de distintos lugares en poco tiempo. Terminé de leer esta novela ("La cámara oscura", de Angélica Gorodischer) y quiero adaptarla para hacer un guión".
Ariel sintetiza qué ha disparado en él el IV Encuentro Nacional de Jóvenes Realizadores (-18) "Enavi 4.0", que organizó la Escuela de Cine de la UNT con el auspicio del Ente Cultural. Compitieron 100 cortos y un largometraje, todos producidos por alumnos de escuelas tucumanas y de otras seis provincias.
Ayer era el turno de las producciones de colegios del sur. "Hemos recreado la vida de Santa Rosa de Lima. Y también hicimos una película de 30 minutos", cuenta Mariel (17). En el corto "Senderos a la esperanza", ella encarna a Santa Rosa, y fue presentado por el colegio homónimo que ganó el festival Juvenil de Concepción ."En mi casa estaban todos contentos de que actúe", agrega entusiasmado su compañero, Rodrigo (13).
Hecho por ellos
"Lo lindo es que todo lo hemos hecho nosotros: investigación, guión, actuación, asistencia de dirección, filmación", cuenta Sofia (17 años), de otro colegio concepcionense, el de la Consolación. Carolina Sola, docente de Lengua, destaca el interés que despertó en los alumnos, quienes presentaron un thriller y un corto sobre el valor de la esperanza. La Escuela Media de Río Chico presentó "Chavo", una ficción, y "Normita", basado en la trágica historia de una santa popular muy conocida en la zona. Leandro (17) tiene pasta de actor. Ahora le tocó ser el pobre Chavo, que se gana la vida en la calle. "No es la primera vez que actúo, pero sí en un corto tan bien realizado, con mucha producción. La cuestión fue meterse en la piel del personaje; hay que meterse para que salga bien", asevera.
De la Escuela Agrotécnica de Gastona Sur vino Lourdes, que es Ana Franken la ficción. "Conocíamos la historia porque leímos el libro y nos atrapó", dice, y con ella coinciden Natalia y Luciana, las directoras del corto "El día jamás llegado". Junto a ellas, la profesora Nora Brizuela resalto que hubo que investigar mucho y que al abordar el tema del Holocausto judío no sólo estudiaron Historia.
En medio del ajetreo de las delegaciones y de la inminente premiación, el alma máter de la organización, Manuel Canseco, hace un balance muy positivo. "Tuvimos mucha repercusión. Vinieron muchas escuelas que no habían podido terminar su material para presentar. Por ejemplo, el San Javier tenía cinco videos para hacer, el Santa Rosa, la Thames, el Abejitas de Yerba Buena... Pero ya está el entusiasmo, los chicos ya se proyectan para el año que viene. En cada muestra intentamos hacer lo a pedido según edades. Si son de polimodal priorizamos las películas de temática adolescente. Por ejemplo, vinieron siete grupos de Concepción: están todos los que han actuado. Les armamos la muestra para que se vean en la sala".
Ariel, que todavía espera para entrar en la sala 3, dice: "capaz que ahora muestran alguno que no he visto. ¡Además no me quiero perder los criterios de selección del jurado para dar los premios!"
Ariel sintetiza qué ha disparado en él el IV Encuentro Nacional de Jóvenes Realizadores (-18) "Enavi 4.0", que organizó la Escuela de Cine de la UNT con el auspicio del Ente Cultural. Compitieron 100 cortos y un largometraje, todos producidos por alumnos de escuelas tucumanas y de otras seis provincias.
Ayer era el turno de las producciones de colegios del sur. "Hemos recreado la vida de Santa Rosa de Lima. Y también hicimos una película de 30 minutos", cuenta Mariel (17). En el corto "Senderos a la esperanza", ella encarna a Santa Rosa, y fue presentado por el colegio homónimo que ganó el festival Juvenil de Concepción ."En mi casa estaban todos contentos de que actúe", agrega entusiasmado su compañero, Rodrigo (13).
Hecho por ellos
"Lo lindo es que todo lo hemos hecho nosotros: investigación, guión, actuación, asistencia de dirección, filmación", cuenta Sofia (17 años), de otro colegio concepcionense, el de la Consolación. Carolina Sola, docente de Lengua, destaca el interés que despertó en los alumnos, quienes presentaron un thriller y un corto sobre el valor de la esperanza. La Escuela Media de Río Chico presentó "Chavo", una ficción, y "Normita", basado en la trágica historia de una santa popular muy conocida en la zona. Leandro (17) tiene pasta de actor. Ahora le tocó ser el pobre Chavo, que se gana la vida en la calle. "No es la primera vez que actúo, pero sí en un corto tan bien realizado, con mucha producción. La cuestión fue meterse en la piel del personaje; hay que meterse para que salga bien", asevera.
De la Escuela Agrotécnica de Gastona Sur vino Lourdes, que es Ana Franken la ficción. "Conocíamos la historia porque leímos el libro y nos atrapó", dice, y con ella coinciden Natalia y Luciana, las directoras del corto "El día jamás llegado". Junto a ellas, la profesora Nora Brizuela resalto que hubo que investigar mucho y que al abordar el tema del Holocausto judío no sólo estudiaron Historia.
En medio del ajetreo de las delegaciones y de la inminente premiación, el alma máter de la organización, Manuel Canseco, hace un balance muy positivo. "Tuvimos mucha repercusión. Vinieron muchas escuelas que no habían podido terminar su material para presentar. Por ejemplo, el San Javier tenía cinco videos para hacer, el Santa Rosa, la Thames, el Abejitas de Yerba Buena... Pero ya está el entusiasmo, los chicos ya se proyectan para el año que viene. En cada muestra intentamos hacer lo a pedido según edades. Si son de polimodal priorizamos las películas de temática adolescente. Por ejemplo, vinieron siete grupos de Concepción: están todos los que han actuado. Les armamos la muestra para que se vean en la sala".
Ariel, que todavía espera para entrar en la sala 3, dice: "capaz que ahora muestran alguno que no he visto. ¡Además no me quiero perder los criterios de selección del jurado para dar los premios!"







