La reapertura llegó después de tres décadas de espera

EL FRENTE. Un cartel evoca las luchas que caracterizaron la fábrica textil. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
EL FRENTE. Un cartel evoca las luchas que caracterizaron la fábrica textil. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
28 Octubre 2011
"A través del programa ?Manos a la Obra? del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que se inició en 2005, y del apoyo del Gobierno provincial, se encaró la reapertura. El 16 de abril de 2008 comenzó a funcionar la actual textil Escalada como una cooperativa. Estaba integrada por 105 personas de Los Ralos, de entre 20 y 55 años, en su mayoría jefas de hogar desocupadas, y pocos varones. Nos suministraron las máquinas de coser industriales y los insumos. Contrataron a los capacitadores y también ese Ministerio compra nuestra producción final", explicó a LA GACETA Ramona "Chichí" Vargas. Ella es la secretaria de la cooperativa, que preside Laura Fabiana Carrizo.

"Fuimos capacitadas en corte y confección, y luego en administración y contabilidad -relató-. En la primera etapa se organizó un taller para confeccionar los guardapolvos que compraría la Nación. El INTI nos proporcionó la asistencia técnica y el control de calidad de la producción, además del mantenimiento y reparación de las máquinas".

Vargas destacó que empezaron a capacitarse en Jujuy, en la cooperativa Los Capaces del Movimiento Tupac Amaru.

"El 11 de septiembre de 2008 se incorporaron los trabajadores capacitados por el instituto en la confección y terminación de prendas, con participación de profesionales del INTI-textiles -sostuvo-. El técnico Alejandro Torres nos enseñó todo lo vinculado con las cuatro máquinas fundamentales para el programa: recta, overlock, ojaladora y botonera, y el mantenimiento, la reparación y la puesta a punto del equipamiento".

"Hoy trabajan 46 personas -sólo dos son varones y 44 mujeres-en dos turnos de seis a ocho horas por jornada, de lunes a sábados", apuntó la tesorera, Trinidad Salvatierra.

El programa les hace llegar entre 5.000 y 6.000 cortes cada 30 a 45 días y en el mismo camión se lleva lo confeccionado y facturado al primer día hábil de cada mes. Cada trabajadora gana un básico -sin contar presentismo y premios extra- de $2.000 promedio, de acuerdo con el ritmo de producción. Los sábados a la tarde hacen producciones alternativas: ropa para ambos sexos, camisolines, centros de mesa, agarraderas y delantales de cocina.

Silvia Ledesma, Julia Herrera, Graciela Navarro, Luisa Villagra, Paola Alvarez, Candelaria Ruiz y Nora Monteros son las socias trabajadoras de mayor antigüedad.

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