El recambio institucional será más duro para unos que para otros. La transición política obliga a muchos dirigentes -oficialistas y opositores- a recluirse en el inimaginable terreno del llano hasta el nuevo turno electoral si logran sobrevivir a ese vacío de poder no querido. Los reelectos respiran; saben que les quedan -al menos- cuatro años más de tranquilidad para seguir en la vidriera política. Y también para recuperar la inversión que hicieron en las tres elecciones de este 2011 reeleccionista.
La transición también implicó adoptar los recaudos necesarios para que nadie se vuelva loco. Sucede que en decenas de comunas habrá recambio de comisionados y -con conocimiento de causa- el Poder Ejecutivo cerró el grifo financiero antes de la cuenta. Sólo se destinará el dinero suficiente para atender las obligaciones financieras. En la Casa de Gobierno comentan que, desde el primer día de noviembre, unos 3.000 contratos no serán renovados en la mayor parte de las 93 delegaciones comunales. "Los que llegaron con un comisionado deberán dejar el cargo y eso estaba pautado desde antes de las elecciones", recordó un funcionario muy cercano al gobernador José Alperovich. En el Palacio del Ejecutivo también sostienen que habrá un mayor celo con los futuros nombramientos, en particular, con los que se realicen en el interior provincial.
La inquietud por lo que vendrá preocupó, además, a los legisladores electos. Pocos sabían si estaban los fondos presupuestarios necesarios para cerrar el año sin inconvenientes financieros en ese poder. Una aproximación de cifras dice que a la Legislatura le quedarían poco más de $ 40 millones para afrontar los gastos de los dos últimos meses del año. La experiencia de gestiones anteriores caló hondo entre los nuevos poseedores de una banca parlamentaria: llegar a una Cámara sin presupuesto.
En otros temas está ocupado Alperovich. Ya tiene listo el discurso que pronunciará el sábado en el Teatro San Martín, cuando asuma nuevamente como gobernador, por tercer mandato consecutivo. Sus allegados sostienen que el mensaje (de no más de 30 minutos) será un resumen de los ocho años anteriores de gestión y algunas pinceladas de lo que pretende hacer en el próximo cuatrienio. Ayer, en conferencia de prensa, mencionó algo que sigue siendo una materia pendiente: la disminución del empleo no registrado. Sucede que mientras las tasas de desempleo bajan hasta un 3,5% en el tercer trimestre, el trabajo en negro continúa muy elevado: afecta a cuatro de cada 10 habitantes económicamente activos del Gran San Miguel de Tucumán.
Esta semana fue -asimismo- la del análisis frío. Los estrategas políticos del Gobierno no se sorprendieron de que la lista de candidatos a diputados nacionales del Frente para la Victoria haya obtenido cerca de 65.000 sufragios menos que los recolectados por la presidenta Cristina Fernández. Algunos, por lo bajo, comentaron que el electorado fue muy generoso con una nómina de postulantes que -a criterio de muchos dirigentes territoriales- no era tan representativa de lo que en otros tiempos hubiera exhibido una boleta del oficialismo. De todos modos, Alperovich sigue convencido de que era la mejor oferta y que se ha aprobado el plebiscito a su gestión. No obstante, en Tucumán -como en muchos distritos del país- prevaleció el "voto Cristina".
Alperovich ya está pensando en cambiar de aire. Es posible que el 3 de noviembre se tome un avión con destino a Londres. En Inglaterra participará de una feria internacional. El viaje le servirá al gobernador para definir algunos objetivos de corto plazo que le permitan sustentar su poder más allá de cuatro años.
La transición también implicó adoptar los recaudos necesarios para que nadie se vuelva loco. Sucede que en decenas de comunas habrá recambio de comisionados y -con conocimiento de causa- el Poder Ejecutivo cerró el grifo financiero antes de la cuenta. Sólo se destinará el dinero suficiente para atender las obligaciones financieras. En la Casa de Gobierno comentan que, desde el primer día de noviembre, unos 3.000 contratos no serán renovados en la mayor parte de las 93 delegaciones comunales. "Los que llegaron con un comisionado deberán dejar el cargo y eso estaba pautado desde antes de las elecciones", recordó un funcionario muy cercano al gobernador José Alperovich. En el Palacio del Ejecutivo también sostienen que habrá un mayor celo con los futuros nombramientos, en particular, con los que se realicen en el interior provincial.
La inquietud por lo que vendrá preocupó, además, a los legisladores electos. Pocos sabían si estaban los fondos presupuestarios necesarios para cerrar el año sin inconvenientes financieros en ese poder. Una aproximación de cifras dice que a la Legislatura le quedarían poco más de $ 40 millones para afrontar los gastos de los dos últimos meses del año. La experiencia de gestiones anteriores caló hondo entre los nuevos poseedores de una banca parlamentaria: llegar a una Cámara sin presupuesto.
En otros temas está ocupado Alperovich. Ya tiene listo el discurso que pronunciará el sábado en el Teatro San Martín, cuando asuma nuevamente como gobernador, por tercer mandato consecutivo. Sus allegados sostienen que el mensaje (de no más de 30 minutos) será un resumen de los ocho años anteriores de gestión y algunas pinceladas de lo que pretende hacer en el próximo cuatrienio. Ayer, en conferencia de prensa, mencionó algo que sigue siendo una materia pendiente: la disminución del empleo no registrado. Sucede que mientras las tasas de desempleo bajan hasta un 3,5% en el tercer trimestre, el trabajo en negro continúa muy elevado: afecta a cuatro de cada 10 habitantes económicamente activos del Gran San Miguel de Tucumán.
Esta semana fue -asimismo- la del análisis frío. Los estrategas políticos del Gobierno no se sorprendieron de que la lista de candidatos a diputados nacionales del Frente para la Victoria haya obtenido cerca de 65.000 sufragios menos que los recolectados por la presidenta Cristina Fernández. Algunos, por lo bajo, comentaron que el electorado fue muy generoso con una nómina de postulantes que -a criterio de muchos dirigentes territoriales- no era tan representativa de lo que en otros tiempos hubiera exhibido una boleta del oficialismo. De todos modos, Alperovich sigue convencido de que era la mejor oferta y que se ha aprobado el plebiscito a su gestión. No obstante, en Tucumán -como en muchos distritos del país- prevaleció el "voto Cristina".
Alperovich ya está pensando en cambiar de aire. Es posible que el 3 de noviembre se tome un avión con destino a Londres. En Inglaterra participará de una feria internacional. El viaje le servirá al gobernador para definir algunos objetivos de corto plazo que le permitan sustentar su poder más allá de cuatro años.







