27 Octubre 2011 Seguir en 
Consumir mucho alcohol luego de tres semanas de abstinencia fue la decisión que mató a Amy Winehouse. Así lo estableció el tribunal que investigó la muerte de la cantante británica. En el cuerpo de Amy se encontraron 416 miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre. El informe -que detalla que la intérprete llevaba tres semanas sin beber ni drogarse- indica que, junto al cadáver, se hallaron tres botellas de vodka.







