26 Octubre 2011 Seguir en 
Será por costumbre, por el propio gen de los comprovincianos o quién sabe por qué, pero recién hace unos meses un grupo de folcloristas entendió eso de que la unión hace la fuerza. Una frase vieja, hecha y deshecha, pero que en ocasiones muestra el esplendor de su sentido.
"Tucumano" es un ensamble de músicos locales que de un asado a otro decidieron hacer el "rejunte", como dicen. Cada uno cuenta con una trayectoria por separado, aunque las quejas siempre fueron compartidas, lo que derivó en un proyecto común.
"Queremos transmitir el mensaje de que si nos unimos, si tiramos todos para el mismo lado, las cosas se vuelven más fáciles", enfatiza la solista Noralía Villafañe. "Siempre renegamos de que no tenemos lugares para tocar, que el Gobierno no colabora o cuántas cosas más, ¿pero cómo vamos a conseguir eso si no nos juntamos?", plantea Jorge Escobar, quien integra el dúo Tafinando junto a Jorge Soler. Eso fue lo que se plantearon en julio pasado. El viaje para encontrar la respuesta ya lleva tres meses, dos presentaciones exitosas y una por venir.
El segundo objetivo de este enjambre de músicos es difundir la música tucumana, la de aquellos creadores que muchas veces no entran en el circuito de los consagrados en el género y que, sin embargo, tienen mucho para dar. "Es muy poco lo que se conoce de los músicos y los poetas tucumanos. Es que están mucho más difundidos los autores salteños o santiagueños que los nuestros, a pesar de que la calidad de nuestra música nos distingue", apunta Quique Yance, explicando lo que pudo observar en viajes y encuentros con colegas.
"Lo que más se conoce del folclore es lo que hace bailar, lo que divierte, y eso no es lo que caracteriza a la música tucumana. Mientras que otros autores exploran más la parte rítmica, la que da ganas de moverse, la música tucumana juega más con la armonía, con los arreglos y con la poesía", añade Yance.
"Si Santiago es chacarera, Tucumán es zamba". Es una certeza que sostuvieron los integrantes de "Tucumano" en LA GACETA. "No es que acá se haga sólo zambas, sino que es nuestra cadencia, así, pensamos y así vivimos. Eso es lo que nos sale, ", describe Soler.
Llegar profundo a esas raíces que surcan el rostro de la música tucumana es el desafío que emprendió el grupo. "Tenemos la necesidad de representar las danzas, la poesía, los paisajes y hasta lo sabores tucumanos por medio de la música -resume Mariela Narchi-. Porque cuando creamos nos damos cuenta de que eso está impregnado en nosotros".
"Tucumano" es un ensamble de músicos locales que de un asado a otro decidieron hacer el "rejunte", como dicen. Cada uno cuenta con una trayectoria por separado, aunque las quejas siempre fueron compartidas, lo que derivó en un proyecto común.
"Queremos transmitir el mensaje de que si nos unimos, si tiramos todos para el mismo lado, las cosas se vuelven más fáciles", enfatiza la solista Noralía Villafañe. "Siempre renegamos de que no tenemos lugares para tocar, que el Gobierno no colabora o cuántas cosas más, ¿pero cómo vamos a conseguir eso si no nos juntamos?", plantea Jorge Escobar, quien integra el dúo Tafinando junto a Jorge Soler. Eso fue lo que se plantearon en julio pasado. El viaje para encontrar la respuesta ya lleva tres meses, dos presentaciones exitosas y una por venir.
El segundo objetivo de este enjambre de músicos es difundir la música tucumana, la de aquellos creadores que muchas veces no entran en el circuito de los consagrados en el género y que, sin embargo, tienen mucho para dar. "Es muy poco lo que se conoce de los músicos y los poetas tucumanos. Es que están mucho más difundidos los autores salteños o santiagueños que los nuestros, a pesar de que la calidad de nuestra música nos distingue", apunta Quique Yance, explicando lo que pudo observar en viajes y encuentros con colegas.
"Lo que más se conoce del folclore es lo que hace bailar, lo que divierte, y eso no es lo que caracteriza a la música tucumana. Mientras que otros autores exploran más la parte rítmica, la que da ganas de moverse, la música tucumana juega más con la armonía, con los arreglos y con la poesía", añade Yance.
"Si Santiago es chacarera, Tucumán es zamba". Es una certeza que sostuvieron los integrantes de "Tucumano" en LA GACETA. "No es que acá se haga sólo zambas, sino que es nuestra cadencia, así, pensamos y así vivimos. Eso es lo que nos sale, ", describe Soler.
Llegar profundo a esas raíces que surcan el rostro de la música tucumana es el desafío que emprendió el grupo. "Tenemos la necesidad de representar las danzas, la poesía, los paisajes y hasta lo sabores tucumanos por medio de la música -resume Mariela Narchi-. Porque cuando creamos nos damos cuenta de que eso está impregnado en nosotros".







