Amín quiere una cita íntima en la prisión
El joven santiagueño pidió una "visita higiénica", pero la Justicia tucumana rechazó el planteo presentado por los letrados Flores y Zottoli. El homicida que masacró a su esposa y le arrancó los ojos cumple prisión perpetua en el pabellón de Máxima Seguridad
25 Octubre 2011 Seguir en 
Duerme en una celda del tamaño de un baño de departamento: dos metros por cada lado. Tiene una cama, un inodoro y una pequeña abertura debajo de la puerta por donde recibe el desayuno y la comida. No puede tener libros, revistas, diarios y ni siquiera una radio. Tampoco afiches ni fotos en las paredes. Así, sin saber si afuera llueve, o está nublado o si hay sol, Pablo Amín pasa sus días en el pabellón de máxima seguridad del penal de Villa Urquiza.
El joven santiagueño que asesinó a su propia esposa María Marta Arias y le quitó los ojos y la arrastró por las escaleras del hotel Catalinas Park cumple la condena a prisión perpetua. Sólo puede salir del calabozo para caminar en un patio interno apenas una hora por día.
Esta semana se cumplen cuatro años de aquel horrendo crimen ocurrido en la madrugada del 28 de octubre de 2007 en el quinto piso del hotel. En aquel momento, Amín tenía 24 años y fue encontrado en el primer piso del hotel pateando el cuerpo de su esposa como si fuese un objeto. En la misma madrugada en que se produjo el macabro hecho, la pareja cumplía tres meses de casados. Los jóvenes se habían conocido cuando juntos estudiaban inglés. Nadie imaginó ese fatídico final. Por el contrario, en el barrio San Martín de la ciudad de La Banda, en Santiago del Estero, donde vivía la pareja, los vecinos recordaban que la fiesta de bodas comenzó al mediodía y que siguieron bailando hasta la noche.
Las visitas
El encierro ordenado por la Justicia el 22 de septiembre de 2009 comenzó a afectar al joven Amín. Lo saben los guardias del sector 1 del pabellón de Máxima Seguridad. También lo saben los abogados Roberto Flores y Martín Zottoli, que lo visitan de vez en cuando en la celda.
Desde hace aproximadamente tres meses Amín pretende obtener un permiso especial para recibir una visita higiénica; es decir que quiere la compañía íntima y circunstancial de una mujer. Ante esa necesidad de Amín, los abogados realizaron el planteo por escrito ante los miembros de la Sala II de la Cámara Penal, Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena, y Emilio Páez de la Torre. Pero, hasta ahora, la respuesta sigue siendo negativa.
Según trascendió, además del rechazo del juzgado, las autoridades del penal de Villa Urquiza tampoco quieren saber nada con la posibilidad de un beneficio de esa naturaleza para el interno Amín. Al parecer, Roberto Guyot, Director de Institutos Penales, considera "muy peligroso" dejar a Amín dentro de una sala en compañía de una mujer.
Antecedentes
No ayuda al joven Amín el hecho de que al momento de asesinar a su esposa, también le arrancó los ojos, la golpeó, la cortó en distintas partes del cuerpo, y la arrastró escaleras abajo por el hotel. Los abogados Flores y Zottoli siempre consideraron que su defendido es inimputable. Por eso habían planteado que fuera internado en un psiquiátrico. Desde aquella madrugada de hace cuatro años, Amín no volvió a estar nunca con una mujer.
El pabellón de Máxima Seguridad se inauguró en 2008. Según Guyot, fue creado para alojamiento de personas que por su conducta peligrosa deben mantenerse incluidas dentro de esa área. La unidad está provista con colchones ignífugos y cámaras de video. En las celdas individuales hay varios internos "famosos" por las repercusiones de los casos en los que tuvieron participación.
El deseo de Amín de estar acompañado por una mujer sorprendió a los jueces y abrió un debate sobre la posibilidad de otorgarle ese beneficio.
El joven santiagueño que asesinó a su propia esposa María Marta Arias y le quitó los ojos y la arrastró por las escaleras del hotel Catalinas Park cumple la condena a prisión perpetua. Sólo puede salir del calabozo para caminar en un patio interno apenas una hora por día.
Esta semana se cumplen cuatro años de aquel horrendo crimen ocurrido en la madrugada del 28 de octubre de 2007 en el quinto piso del hotel. En aquel momento, Amín tenía 24 años y fue encontrado en el primer piso del hotel pateando el cuerpo de su esposa como si fuese un objeto. En la misma madrugada en que se produjo el macabro hecho, la pareja cumplía tres meses de casados. Los jóvenes se habían conocido cuando juntos estudiaban inglés. Nadie imaginó ese fatídico final. Por el contrario, en el barrio San Martín de la ciudad de La Banda, en Santiago del Estero, donde vivía la pareja, los vecinos recordaban que la fiesta de bodas comenzó al mediodía y que siguieron bailando hasta la noche.
Las visitas
El encierro ordenado por la Justicia el 22 de septiembre de 2009 comenzó a afectar al joven Amín. Lo saben los guardias del sector 1 del pabellón de Máxima Seguridad. También lo saben los abogados Roberto Flores y Martín Zottoli, que lo visitan de vez en cuando en la celda.
Desde hace aproximadamente tres meses Amín pretende obtener un permiso especial para recibir una visita higiénica; es decir que quiere la compañía íntima y circunstancial de una mujer. Ante esa necesidad de Amín, los abogados realizaron el planteo por escrito ante los miembros de la Sala II de la Cámara Penal, Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena, y Emilio Páez de la Torre. Pero, hasta ahora, la respuesta sigue siendo negativa.
Según trascendió, además del rechazo del juzgado, las autoridades del penal de Villa Urquiza tampoco quieren saber nada con la posibilidad de un beneficio de esa naturaleza para el interno Amín. Al parecer, Roberto Guyot, Director de Institutos Penales, considera "muy peligroso" dejar a Amín dentro de una sala en compañía de una mujer.
Antecedentes
No ayuda al joven Amín el hecho de que al momento de asesinar a su esposa, también le arrancó los ojos, la golpeó, la cortó en distintas partes del cuerpo, y la arrastró escaleras abajo por el hotel. Los abogados Flores y Zottoli siempre consideraron que su defendido es inimputable. Por eso habían planteado que fuera internado en un psiquiátrico. Desde aquella madrugada de hace cuatro años, Amín no volvió a estar nunca con una mujer.
El pabellón de Máxima Seguridad se inauguró en 2008. Según Guyot, fue creado para alojamiento de personas que por su conducta peligrosa deben mantenerse incluidas dentro de esa área. La unidad está provista con colchones ignífugos y cámaras de video. En las celdas individuales hay varios internos "famosos" por las repercusiones de los casos en los que tuvieron participación.
El deseo de Amín de estar acompañado por una mujer sorprendió a los jueces y abrió un debate sobre la posibilidad de otorgarle ese beneficio.







