24 Octubre 2011 Seguir en 

Bolsones en segundo plano.- A diferencia de elecciones anteriores, ayer no hubo denuncias de prácticas clientelistas. La moderada movilización dispuesta por el alperovichismo se percibió en los barrios de la capital, en los que hubo autos de alquiler trasladando votantes pero no se detectó la entrega de bolsones con mercadería.
LOS PRIMEROS EN LLEGAR.- Las columnas de simpatizantes de distintos puntos del interior no tuvieron inconvenientes en ingresar. Casi en formación fueron ingresando al Salón Blanco. La mayoría permaneció en ese recinto; otros formaron un cordón de recibimiento para el gobernador. La Policía fue desbordada, a tal punto que algunos de los efectivos trastabillaron cuando la hinchada oficialista hacía un pogo.
En dos pantallas Led.- La familia Alperovich siguió el escrutinio desde el despacho del gobernador. Mientras los niños jugaban, los mayores seguían el discurso de la presidenta Cristina Fernández. Hubo dos momentos especiales; uno cuando Cristina evocó su amor por Néstor (a la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkin se le escaparon algunas lágrimas) y otra cuando la jefa de Estado agradeció el apoyo de Tucumán. La familia Alperovich siguió el mensaje desde los dos televisores que el mandatario posee a la derecha de su escritorio.
MURMULLOS DESCUIDADOS.- En el antedespacho gubernamental, ministros, secretarios y dirigentes del alperovichismo seguían atentamente el escrutinio en una pantalla gigante. Generalmente, alguien pedía saber cómo iban los resultados en la Capital. Algunos comentaron que al socialista Rodolfo Succar le fue mejor en los circuitos 1 a 6 de esta ciudad y que el radical Luis Sacca recuperaba terreno en el interior, más precisamente en el sur. Alguien preguntó: ¿dónde fueron a parar los votos de Fuerza Republicana? "Se los dividieron entre los radicales y los socialistas", contestó uno de los dirigentes.
Representante oficial en la capital federal.- Con la asunción como diputado nacional de Isaac Bromberg, todo parece indicar que el actual director, Pablo Tonelli, se convertirá en el representante oficial de la Provincia en la Ciudad de Buenos Aires.
LOS PRIMEROS EN LLEGAR.- Las columnas de simpatizantes de distintos puntos del interior no tuvieron inconvenientes en ingresar. Casi en formación fueron ingresando al Salón Blanco. La mayoría permaneció en ese recinto; otros formaron un cordón de recibimiento para el gobernador. La Policía fue desbordada, a tal punto que algunos de los efectivos trastabillaron cuando la hinchada oficialista hacía un pogo.
En dos pantallas Led.- La familia Alperovich siguió el escrutinio desde el despacho del gobernador. Mientras los niños jugaban, los mayores seguían el discurso de la presidenta Cristina Fernández. Hubo dos momentos especiales; uno cuando Cristina evocó su amor por Néstor (a la ministra de Educación, Silvia Rojkés de Temkin se le escaparon algunas lágrimas) y otra cuando la jefa de Estado agradeció el apoyo de Tucumán. La familia Alperovich siguió el mensaje desde los dos televisores que el mandatario posee a la derecha de su escritorio.
MURMULLOS DESCUIDADOS.- En el antedespacho gubernamental, ministros, secretarios y dirigentes del alperovichismo seguían atentamente el escrutinio en una pantalla gigante. Generalmente, alguien pedía saber cómo iban los resultados en la Capital. Algunos comentaron que al socialista Rodolfo Succar le fue mejor en los circuitos 1 a 6 de esta ciudad y que el radical Luis Sacca recuperaba terreno en el interior, más precisamente en el sur. Alguien preguntó: ¿dónde fueron a parar los votos de Fuerza Republicana? "Se los dividieron entre los radicales y los socialistas", contestó uno de los dirigentes.
Representante oficial en la capital federal.- Con la asunción como diputado nacional de Isaac Bromberg, todo parece indicar que el actual director, Pablo Tonelli, se convertirá en el representante oficial de la Provincia en la Ciudad de Buenos Aires.







