Al igual que el resto de la provincia, Simoca despertó hoy después de las 10, cuando la lluvía que caía blandamente decidió menguar. A primera hora, en cambio, fue casi nula la concurrencia de electores a las escuelas habilitadas para sufragar. Incluso, en la única intendencia radical de todo Tucumán, en manos de Luis González, no se observó la habitual movilización de ciudadanos en vehículos pagados por candidatos. LA GACETA ©







