20 Julio 2003 Seguir en 
LONDRES.- David Kelly, el asesor de Defensa que pudo haber informado a la BBC que el Ejecutivo exageró la amenaza iraquí para justificar la guerra, murió desangrado por un corte en las venas de la muñeca izquierda, dijo la Policía. Kelly, de 59 años, un microbiólogo de renombre que fue inspector de la ONU en Irak, había desaparecido de su casa el jueves pasado y su cadáver fue hallado el viernes, a unos 8 kilómetros de su residencia.
Al lado del cuerpo había un cuchillo y unos analgésicos, dijo un vocero que no entró a valorar si se trató o no de un suicidio, pero dijo que aunque la investigación continúa, no hay señal alguna, por el momento, de que haya habido intervención de nadie en esta muerte. Familiares de Kelly denunciaron ayer que el científico se hallaba sometido a un fuerte estado de estrés luego de que, el martes pasado, una comisión parlamentaria lo sometió a un duro interrogatorio sobre su presunta infidencia a un periodista. La BBC -quizá usando a Kelly como una de sus fuentes- acusó al Ejecutivo de justificar con mentiras la entrada del Reino Unido en la guerra contra Irak. El vocero del Gobierno, Alastair Campbell, negó tal extremo y exigió una retractación, pero la BBC reafirmó su posición.
De gira
Mientras, el primer ministro británico, Tony Blair, ordenó desde Tokio, donde se halla de visita oficial, una investigación independiente para aclarar el hecho. La investigación será presidida por Brian Hutton, un veterano magistrado de reputación intachable. La oposición conservadora le sugirió a Blair que regrese a Londres, pero el premier continuará su gira por países de Asia. (Reuter)
Dura reacción de la prensa
Todos los diarios británicos acusaron al gobierno de haber presionado a David Kelly hasta niveles intolerables. El Daily Mail, por ejemplo, publicó en tapa las fotos de Blair, de su vocero y del ministro de Defensa con el título "¿Están orgullosos?". Todos los periódicos coinciden en que la muerte de Kelly desencadenará una crisis de magnitud en el seno del gobierno. (Especial)
Al lado del cuerpo había un cuchillo y unos analgésicos, dijo un vocero que no entró a valorar si se trató o no de un suicidio, pero dijo que aunque la investigación continúa, no hay señal alguna, por el momento, de que haya habido intervención de nadie en esta muerte. Familiares de Kelly denunciaron ayer que el científico se hallaba sometido a un fuerte estado de estrés luego de que, el martes pasado, una comisión parlamentaria lo sometió a un duro interrogatorio sobre su presunta infidencia a un periodista. La BBC -quizá usando a Kelly como una de sus fuentes- acusó al Ejecutivo de justificar con mentiras la entrada del Reino Unido en la guerra contra Irak. El vocero del Gobierno, Alastair Campbell, negó tal extremo y exigió una retractación, pero la BBC reafirmó su posición.
De gira
Mientras, el primer ministro británico, Tony Blair, ordenó desde Tokio, donde se halla de visita oficial, una investigación independiente para aclarar el hecho. La investigación será presidida por Brian Hutton, un veterano magistrado de reputación intachable. La oposición conservadora le sugirió a Blair que regrese a Londres, pero el premier continuará su gira por países de Asia. (Reuter)
Todos los diarios británicos acusaron al gobierno de haber presionado a David Kelly hasta niveles intolerables. El Daily Mail, por ejemplo, publicó en tapa las fotos de Blair, de su vocero y del ministro de Defensa con el título "¿Están orgullosos?". Todos los periódicos coinciden en que la muerte de Kelly desencadenará una crisis de magnitud en el seno del gobierno. (Especial)







