Klemm vuelve por sus laureles

El artista que pisó fuerte en Buenos Aires encara una nueva formación, mientras reafirma sus raíces.

EN SU MUNDO. Carlorosi quedó contento luego de su performance. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
EN SU MUNDO. Carlorosi quedó contento luego de su performance. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
22 Octubre 2011
Dúo, cuarteto, idas, vueltas, electropop y pop rock. Fiestas, escenarios, glamour, galerías de arte, antros y bares. Viajes, fama, nuevos proyectos y disolución. Ha pasado de todo en estos casi 15 años de Klemm, la banda creada en Tucumán cerca de 2000 y que dio lo mejor de su carrera en Buenos Aires hasta hace poco tiempo.

"Los proyectos paralelos, como Los labios, en mi caso, o Posavasos, en el caso del Chueco Ferrer, se comieron a Klemm", explica Federico Carlorosi, dispuesto a tomar el timón de la reinvención de la banda (que por lo pronto no será banda, sino él solo). "De algún modo es volver a las raíces. Cuando creé Klemm era yo solo y ahora la idea es retomar eso. En algunas presentaciones se puede invitar a músicos que me acompañen, usar algunas pistas grabadas y tocar con eso... También quiero grabar otro disco", explicó el músico, mientras la noche del jueves bullía. Poco después tocó en un bar ubicado frente a la plaza Urquiza.

"Cuando uno quiere hacer música -asevera-, el primer impulso es armar una banda. Si hay algo que aprendí en todos estos años es que armar una banda inmediatamente es lo que menos te conviene, porque implica un movimiento de gente, de infraestructura, de ponerte de acuerdo con los otros, y lo hace todo más complicado. Ahora quiero hacer el proceso inverso: empezar solo, tocar e ir viendo qué pasa", propone. Seguir experimentando siempre es la cuestión y en esta primera presentación de la nueva metamorfosis lo acompañaron Monk Ferreyra (de Ferreyras) y Emanuel Molina (Truman).

Carlorosi no vuelve con el rabo entre las piernas. Cuando se fueron a Buenos Aires con Ferrer sentían que Tucumán tenía poco movimiento, que las bandas no avanzaban y que su concepto iba a encontrar mejores oídos en el under porteño. No le erraron, pero ahora se animó a armar las valijas porque, asegura, se vive otro momento en Tucson City. "Hay una reactivación. En esos años -recuerda- no existían espacios como este, lindos y cómodos para tratar bien a los artistas que van a tocar. No existía la cabeza de un empresario que te diera un lugar que no fuera un antro para hacer algo. Tenías que ir, hacer todo, llevar todo, incluso la gente. Creo que ahora -advierte- hay más infraestructura y gente dispuesta a darle cabida a movidas más emergentes".

Tucumán sigue siendo rock antes que pop, enfatiza Carlorosi de vuelta de su exilio artístico. En eso, y por lo que pudo observar en sus viajes por varias ciudades, estamos un tanto a contramano de la tendencia. "Acá los de la movida pop se hunden en 10 centímetros de agua, no así el rock, que sigue teniendo público. En Baires el que va a un recital de rock va a ver Babasónicos, no va a ver Catupecu", afirma.

La nueva etapa de Klemm va hacia ahí, a volver a la electrónica de un principio pero sin dejar los tintes rockeros que adquirieron en Buenos Aires cuando se incorporaron el tucumano Ariel Fligman como bajista y Quique Ilid (ex baterista de Los Brujos). "Es otra etapa de transición en Klemm", resume el dueño del proyecto. Al parecer, no tiene intenciones de abandonar su sangre eternamente emergente.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios