21 Octubre 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "Quiero ser normal y no me dejan", dijo Juana Viale, en una entrevista con LNR (la revista del diario "La Nación"), donde asumió que sabe que cada paso de su vida es observado por mucha gente.
"Mi vida es el Truman Show", se lamentó en la entrevista. "Cierta prensa tiene que llenar páginas hablando de mi vida y uno tampoco puede estar constantemente a la defensiva aclarando", acotó la actriz.
La nieta de Mirtha Legrand habló tangencialmente sobre el episodio del video en el que se la ve en un auto con el ex ministro Martín Lousteau y todo lo que vino después: la separación y la reconciliación con Gonzalo "Manguera" Valenzuela, la pérdida de su bebé a punto de dar a luz, el nuevo embarazo, la persecución de los paparazzi...
"A esos medios hay que dejarlos. Uno a veces se enoja cuando lee cosas que no son ciertas o que son hiperdolorosas", aseguró. Sobre su relación con su marido y colega chileno, confirmó que está dolida y le cuesta recuperarse. "Me pesa más el daño que hice que el que yo me pueda haber hecho. Me afecta más el daño que le hice a la gente que realmente quiero. El daño fue a Gonzalo, no a mí. De mí han hablado y van a seguir hablando. Yo no me persigo. Por suerte Gonzalo es una persona que hay en un millón y medio, muy especial, y el amor que nos tenemos nos ha hecho posible salir de la fosa", dijo.
Contó que desde que era niña se acostumbró a vivir rodeada de cámaras, y que en gran parte es por su abuela famosa, a la que no culpa de nada. Pero le gustaría que sus hijos vivieran de otra manera. "Si fuera por mí, quisiera que Ambar sea bióloga, que esté detrás de un microscopio y que su problema sea que no se regeneran las células, antes que estar expuesta a este mundo que es tan frívolo y cruel", señaló. LA GACETA ©
"Mi vida es el Truman Show", se lamentó en la entrevista. "Cierta prensa tiene que llenar páginas hablando de mi vida y uno tampoco puede estar constantemente a la defensiva aclarando", acotó la actriz.
La nieta de Mirtha Legrand habló tangencialmente sobre el episodio del video en el que se la ve en un auto con el ex ministro Martín Lousteau y todo lo que vino después: la separación y la reconciliación con Gonzalo "Manguera" Valenzuela, la pérdida de su bebé a punto de dar a luz, el nuevo embarazo, la persecución de los paparazzi...
"A esos medios hay que dejarlos. Uno a veces se enoja cuando lee cosas que no son ciertas o que son hiperdolorosas", aseguró. Sobre su relación con su marido y colega chileno, confirmó que está dolida y le cuesta recuperarse. "Me pesa más el daño que hice que el que yo me pueda haber hecho. Me afecta más el daño que le hice a la gente que realmente quiero. El daño fue a Gonzalo, no a mí. De mí han hablado y van a seguir hablando. Yo no me persigo. Por suerte Gonzalo es una persona que hay en un millón y medio, muy especial, y el amor que nos tenemos nos ha hecho posible salir de la fosa", dijo.
Contó que desde que era niña se acostumbró a vivir rodeada de cámaras, y que en gran parte es por su abuela famosa, a la que no culpa de nada. Pero le gustaría que sus hijos vivieran de otra manera. "Si fuera por mí, quisiera que Ambar sea bióloga, que esté detrás de un microscopio y que su problema sea que no se regeneran las células, antes que estar expuesta a este mundo que es tan frívolo y cruel", señaló. LA GACETA ©







