24 Marzo 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Una prueba realizada por investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán reafirma la hipótesis de que la mutual judía fue volada con un coche bomba en julio de 1994, y causó la muerte de 86 personas, según una publicación del diario "Clarín".
El trabajo, una reconstrucción virtual de la explosión, descarta la posibilidad de que se haya producido en el interior del edificio o en el volquete que estaba aquel día sobre la vereda de la calle Pasteur, en Capital Federal.
Esta es la tercera pericia que se incorpora desde que empezó el juicio. En febrero, Gendarmería ratificó que el block del motor y pedazos de chapa de la camioneta hallados entre los escombros de la AMIA tenían restos de amonal, que fue el explosivo utilizado para el atentado.
Vestigios
A principios de este mes, en un análisis llevado adelante por técnicos del Ejército, se hizo una aclaración: "por haber transcurrido siete años desde que se produjo el atentado, no existe vestigio alguno en el cual basar un estudio serio y responsable, novedoso y dotado de cierta originalidad", se sostiene. A pesar de esa significativa aclaración, también llegaron a la conclusión de que tuvo que haber existido un coche bomba.
La existencia del coche bomba es el primer sustento del juicio oral y público en el que Carlos Telleldín, Juan José Ribelli y tres agentes de la Policía Bonaerense están acusados como partícipes necesarios. Esto es así porque se supone que Telleldín armó la camioneta cuyo motor se encontró entre los escombros y que, diez días antes de la explosión, los policías se llevaron el vehículo de la casa del reducidor, en la localidad bonaerense de Villa Ballester. Por ese motivo, este es un tema tan sensible en el juicio.
Si los acusados pudieran demostrar que la AMIA fue volada con otro método, automáticamente quedarían desvinculados del atentado.
El juicio oral tendrá audiencias sólo mañana y el martes, por los feriados de Semana Santa. Seguirán declarando bomberos que intervinieron en el rescate. Por su lado, el abogado de Telleldín, Luis Sasso, dijo que opinará la semana que viene, después de analizar el resultado de la pericia. (Especial)
El trabajo, una reconstrucción virtual de la explosión, descarta la posibilidad de que se haya producido en el interior del edificio o en el volquete que estaba aquel día sobre la vereda de la calle Pasteur, en Capital Federal.
Esta es la tercera pericia que se incorpora desde que empezó el juicio. En febrero, Gendarmería ratificó que el block del motor y pedazos de chapa de la camioneta hallados entre los escombros de la AMIA tenían restos de amonal, que fue el explosivo utilizado para el atentado.
Vestigios
A principios de este mes, en un análisis llevado adelante por técnicos del Ejército, se hizo una aclaración: "por haber transcurrido siete años desde que se produjo el atentado, no existe vestigio alguno en el cual basar un estudio serio y responsable, novedoso y dotado de cierta originalidad", se sostiene. A pesar de esa significativa aclaración, también llegaron a la conclusión de que tuvo que haber existido un coche bomba.
La existencia del coche bomba es el primer sustento del juicio oral y público en el que Carlos Telleldín, Juan José Ribelli y tres agentes de la Policía Bonaerense están acusados como partícipes necesarios. Esto es así porque se supone que Telleldín armó la camioneta cuyo motor se encontró entre los escombros y que, diez días antes de la explosión, los policías se llevaron el vehículo de la casa del reducidor, en la localidad bonaerense de Villa Ballester. Por ese motivo, este es un tema tan sensible en el juicio.
Si los acusados pudieran demostrar que la AMIA fue volada con otro método, automáticamente quedarían desvinculados del atentado.
El juicio oral tendrá audiencias sólo mañana y el martes, por los feriados de Semana Santa. Seguirán declarando bomberos que intervinieron en el rescate. Por su lado, el abogado de Telleldín, Luis Sasso, dijo que opinará la semana que viene, después de analizar el resultado de la pericia. (Especial)







