A favor de frenar la extranjerización de la tierra
Sin excepción, todos los que encabezan las listas de candidatos a diputado por Tucumán aprueban la iniciativa del Gobierno nacional de limitar la tenencia de capitales internacionales a 1.000 hectáreas. Uno, a libro cerrado. Seis, con modificaciones
18 Octubre 2011 Seguir en 
Martín Correa
Frente de Izquierda
El campo sigue siendo latifundario
El proyecto no cambia el carácter latifundario del campo. Pone un techo de 1.000 hectáreas a las nuevas propiedades de extranjeros y un límite del 20% del territorio que pueda estar en manos foráneas pero no toca ni un centímetro de las grandes extensiones que ya tienen los terratenientes en el país, que en algunos casos supera el millón de hectáreas. Tampoco toca a las mineras ni a los grandes grupos sojeros. Los extranjeros tienen hoy en el país cerca del 10% de la tierra por lo tanto les da un margen para duplicar esa cantidad. La aprobación de la ley consolidaría sus "derechos adquiridos". Lo que está planteado en lo inmediato, precisamente, es la revisión de todas las compras de tierras de las dos últimas décadas por los grandes propietarios -sean extranjeros o locales- y la aplicación de impuestos rurales progresivos sobre el valor de venta de la tierra.
Alfredo Carlos Dato
Frente para la Victoria
Debemos incorporar tecnología
Nosotros, los diputados tucumanos del Frente para la Victoria, vamos a apoyar este proyecto, que es del Poder Ejecutivo Nacional, porque creemos que en la actualidad aparece la necesidad de preservar este recurso natural y a cuya escasez la debiéramos medir en términos de titularidad. Hoy por hoy, los intereses nacionales hacen que el recurso natural tierra tenga que tener una limitación y un catastro que permita la identificación de los propietarios de esas extensiones de tierra. ¿Qué está ocurriendo? No se trata solamente de preservar la tierra, si no de llevar a cabo todas las acciones de manera que a esta tierra, que es un recurso escaso, se le apliquen inversiones. Que se promueva la inversión, y no solamente la tenencia; la tenencia per se, la titularidad. Necesitamos contar con tierras para incorporarles tecnología.
Jesús Pellasio
Cambio Popular Tucumano
Vienen a adueñarse de la Argentina
Tiene que haber una limitación para la ocupación de nuestra tierra. Esto tiene que ser controlado totalmente. Yo apoyaría que no se deba entregar ningún tipo de tierra a ningún extranjero, excepto porciones mínimas. La ley del Gobierno nacional le pone límites, pero debe regir un sistema que limite la compra de tierras. En la Argentina, se calcula que el 10% de las tierras está en manos de capitales internacionales. Ni siquiera tendríamos que darles ese 10% de la actualidad. Toda la Argentina tiene que estar en manos de capitales argentinos. La ley que propondríamos es para evitar que caiga en manos extranjeras la tierra argentina. Me refiero a las grandes dimensiones de tierra. Para los de 100 o 150 hectáreas no. Pero sí para los que compran 20.000, 50.000 o 200.000 hectáreas. No vienen a producir, sino a adueñarse de la Argentina.
Felipe Salas
MIJD
Promover la inversión de capital local
Soy un defensor nato de las instituciones y a ultranza de nuestra soberanía, por lo tanto sueño, pienso y aspiro sostener los objetivos establecidos en el Preámbulo de la Constitución Nacional. Hay que diferenciar entre corrientes migratorias que pueden y deben trabajar el suelo y grandes corporaciones internacionales que quieran invertir en vastos territorios con el único fin de lograr un reaseguro por distintos móviles (reservas acuífera, minera o ante imponderables en sus países de origen, etcétera) pero siempre en función de una reserva y no de una explotación activa con beneficio para los argentinos y la Nación. Es fundamental limitar dichas inversiones y promover la explotación de las mismas a capitales nacionales, promoviendo la colonización de las mismas, bajando la desmedida concentración poblacional en los grandes centros urbanos.
Rodolfo Succar
Frente Amplio Progresista (FAP)
No distingue a qué tipo de tierra alude
Existe un proyecto alternativo presentado por el bloque socialista, que está basado en la preservación de la soberanía nacional. El tema de las 1.000 hectáreas del proyecto oficial no está claro, porque no se sabe si se refiere a la totalidad del territorio o a las tierras útiles, que es mucho menos. Nos parece fundamental preservar las áreas de frontera y a aquellas productivas. En el parlamento se deben discutir los diferentes proyectos. Lo que sí se debe tener en cuenta es el grado de reciprocidad entre nuestra legislación y las de los países cuyos ciudadanos podrían venir a adquirir tierras en la Argentina. Por ejemplo, si en Francia no podemos adquirir ni un metro cuadrado, sería injusto concederle beneficios al ciudadano francés. Tiene que haber una ley que ponga límites. Por ejemplo, para preservar y respetar las tierras de los pueblos originarios.
Luis Sacca
Udeso
Registro de terratenientes extranjeros
En la UCR estamos dispuestos a debatir la compra de tierras por parte de capitales extranjeros. Pero advertimos que el proyecto en estudio tiene muchas lagunas. Están hablando de poner un límite pero es poco claro el porcentaje de restricción. Debemos tener un registro actual del territorio en manos de extranjeros y a partir de allí decidir qué porcentaje es razonable. Sin esos datos es imposible continuar. Además, la iniciativa del Gobierno nacional no está contemplando a las provincias como unidades políticas que puedan decidir sobre este tema, más allá de las potestades del Congreso ya que esto se contradice con la Argentina federal que pregona el actual gobierno. Cada provincia conoce la conveniencia de una norma reguladora de la utilización de tierras y de su preservación como recurso natural o unidad productiva.
Eugenio Augier
Participación Ciudadana
Renegociar 58 tratados vergonzosos
Moral y jurídicamente estoy a favor de que la Argentina limite el derecho de propiedad de sus tierras a los extranjeros y prohíba a los Estados extranjeros todo derecho de propiedad y uso sobre este recurso natural, con la sola excepción de las delegaciones diplomáticas. Pero el simple control de la compra de tierras por extranjeros, si no va acompañado por normativas que regulen el uso y la tenencia de los suelos, el control sobre los recursos naturales, el desarrollo de un modelo agropecuario inclusivo, no será suficiente y sólo servirá para alimentar intereses xenófobos. La iniciativa oficial es puramente voluntarista. Se debe modificar el texto del proyecto oficial, incluyendo a los Estados extranjeros en la prohibición. Y se deben renegociar los vergonzosos 58 Tratados de Protección a los Inversores Extranjeros que tiene firmados la Argentina.
Frente de Izquierda
El campo sigue siendo latifundario
El proyecto no cambia el carácter latifundario del campo. Pone un techo de 1.000 hectáreas a las nuevas propiedades de extranjeros y un límite del 20% del territorio que pueda estar en manos foráneas pero no toca ni un centímetro de las grandes extensiones que ya tienen los terratenientes en el país, que en algunos casos supera el millón de hectáreas. Tampoco toca a las mineras ni a los grandes grupos sojeros. Los extranjeros tienen hoy en el país cerca del 10% de la tierra por lo tanto les da un margen para duplicar esa cantidad. La aprobación de la ley consolidaría sus "derechos adquiridos". Lo que está planteado en lo inmediato, precisamente, es la revisión de todas las compras de tierras de las dos últimas décadas por los grandes propietarios -sean extranjeros o locales- y la aplicación de impuestos rurales progresivos sobre el valor de venta de la tierra.
Alfredo Carlos Dato
Frente para la Victoria
Debemos incorporar tecnología
Nosotros, los diputados tucumanos del Frente para la Victoria, vamos a apoyar este proyecto, que es del Poder Ejecutivo Nacional, porque creemos que en la actualidad aparece la necesidad de preservar este recurso natural y a cuya escasez la debiéramos medir en términos de titularidad. Hoy por hoy, los intereses nacionales hacen que el recurso natural tierra tenga que tener una limitación y un catastro que permita la identificación de los propietarios de esas extensiones de tierra. ¿Qué está ocurriendo? No se trata solamente de preservar la tierra, si no de llevar a cabo todas las acciones de manera que a esta tierra, que es un recurso escaso, se le apliquen inversiones. Que se promueva la inversión, y no solamente la tenencia; la tenencia per se, la titularidad. Necesitamos contar con tierras para incorporarles tecnología.
Jesús Pellasio
Cambio Popular Tucumano
Vienen a adueñarse de la Argentina
Tiene que haber una limitación para la ocupación de nuestra tierra. Esto tiene que ser controlado totalmente. Yo apoyaría que no se deba entregar ningún tipo de tierra a ningún extranjero, excepto porciones mínimas. La ley del Gobierno nacional le pone límites, pero debe regir un sistema que limite la compra de tierras. En la Argentina, se calcula que el 10% de las tierras está en manos de capitales internacionales. Ni siquiera tendríamos que darles ese 10% de la actualidad. Toda la Argentina tiene que estar en manos de capitales argentinos. La ley que propondríamos es para evitar que caiga en manos extranjeras la tierra argentina. Me refiero a las grandes dimensiones de tierra. Para los de 100 o 150 hectáreas no. Pero sí para los que compran 20.000, 50.000 o 200.000 hectáreas. No vienen a producir, sino a adueñarse de la Argentina.
Felipe Salas
MIJD
Promover la inversión de capital local
Soy un defensor nato de las instituciones y a ultranza de nuestra soberanía, por lo tanto sueño, pienso y aspiro sostener los objetivos establecidos en el Preámbulo de la Constitución Nacional. Hay que diferenciar entre corrientes migratorias que pueden y deben trabajar el suelo y grandes corporaciones internacionales que quieran invertir en vastos territorios con el único fin de lograr un reaseguro por distintos móviles (reservas acuífera, minera o ante imponderables en sus países de origen, etcétera) pero siempre en función de una reserva y no de una explotación activa con beneficio para los argentinos y la Nación. Es fundamental limitar dichas inversiones y promover la explotación de las mismas a capitales nacionales, promoviendo la colonización de las mismas, bajando la desmedida concentración poblacional en los grandes centros urbanos.
Rodolfo Succar
Frente Amplio Progresista (FAP)
No distingue a qué tipo de tierra alude
Existe un proyecto alternativo presentado por el bloque socialista, que está basado en la preservación de la soberanía nacional. El tema de las 1.000 hectáreas del proyecto oficial no está claro, porque no se sabe si se refiere a la totalidad del territorio o a las tierras útiles, que es mucho menos. Nos parece fundamental preservar las áreas de frontera y a aquellas productivas. En el parlamento se deben discutir los diferentes proyectos. Lo que sí se debe tener en cuenta es el grado de reciprocidad entre nuestra legislación y las de los países cuyos ciudadanos podrían venir a adquirir tierras en la Argentina. Por ejemplo, si en Francia no podemos adquirir ni un metro cuadrado, sería injusto concederle beneficios al ciudadano francés. Tiene que haber una ley que ponga límites. Por ejemplo, para preservar y respetar las tierras de los pueblos originarios.
Luis Sacca
Udeso
Registro de terratenientes extranjeros
En la UCR estamos dispuestos a debatir la compra de tierras por parte de capitales extranjeros. Pero advertimos que el proyecto en estudio tiene muchas lagunas. Están hablando de poner un límite pero es poco claro el porcentaje de restricción. Debemos tener un registro actual del territorio en manos de extranjeros y a partir de allí decidir qué porcentaje es razonable. Sin esos datos es imposible continuar. Además, la iniciativa del Gobierno nacional no está contemplando a las provincias como unidades políticas que puedan decidir sobre este tema, más allá de las potestades del Congreso ya que esto se contradice con la Argentina federal que pregona el actual gobierno. Cada provincia conoce la conveniencia de una norma reguladora de la utilización de tierras y de su preservación como recurso natural o unidad productiva.
Eugenio Augier
Participación Ciudadana
Renegociar 58 tratados vergonzosos
Moral y jurídicamente estoy a favor de que la Argentina limite el derecho de propiedad de sus tierras a los extranjeros y prohíba a los Estados extranjeros todo derecho de propiedad y uso sobre este recurso natural, con la sola excepción de las delegaciones diplomáticas. Pero el simple control de la compra de tierras por extranjeros, si no va acompañado por normativas que regulen el uso y la tenencia de los suelos, el control sobre los recursos naturales, el desarrollo de un modelo agropecuario inclusivo, no será suficiente y sólo servirá para alimentar intereses xenófobos. La iniciativa oficial es puramente voluntarista. Se debe modificar el texto del proyecto oficial, incluyendo a los Estados extranjeros en la prohibición. Y se deben renegociar los vergonzosos 58 Tratados de Protección a los Inversores Extranjeros que tiene firmados la Argentina.
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